martes, junio 17, 2008

para aclarar sobre lo que puede estar pasando

(creo que es una nota con Norma Giarraca pero no lo dicen, es en LaVaca, http://lavaca.org/seccion/actualidad/1/1714.shtml)

Otra gramática sobre el conflicto
anticopyright¿Desde una posición progresista lo que hay que pedir es retenciones? Es profesora de Sociología Rural y coordinadora del Grupo de Estudios Rurales del Instituto Gino Germani (UBA). Trabajó sobre el Movimiento de Mujeres Agrarias, los movimientos campesinos y la biodiversidad. Es una de las pocas voces públicas que cuestionan el modelo del agronegocio, y lo explica en esta conversación con lavaca (de la que publicamos los fragmentos centrales) donde describe a los pooles, los fondos de inversión, los rentistas, los campesinos, y algunas claves para entender el fondo del conflicto que sigue estallando cada día.

Modelos
Cuando hablamos de modelo hablamos del tramado institucional para que cualquier parte de la economía se vaya orientando hacia determinada dirección. El modelo sojero del agronegocio tiene una lógica muy distinta del modelo agrario y agroindustrial que nos conformó como nación: tiene una lógica financiera, económica. Ahí hay una diferencia muy grande que se fue armando en los '90, hubo una preparación para que pase. Este era un país de chacareros, de cooperativas, de industrias nacionales, de cadenas agroindustriales, tanto en los frigoríficos como en las harinas: Terrabusi o Bagley, por ejemplo eran algunas de las viejas empresas nacionales que estaban en la cadena agroindustrial y les iba bien. No era un mercado interno muy grande, como Brasil, pero era un país en el que toda la cadena participaba del sistema agroalimentario: alimentos baratos para salarios baratos. De ahí que a comienzos siglo se crearon la Junta Nacional de Carne y de Granos, y la Dirección de Azúcar. A diferencia de otros países de latinoamericanos, en la Argentina la producción era para el mercado interno y la exportación. En México el campesino producía para mercado interno y los empresarios para exportar. Aquí no, el pequeño y mediano abastecía a los dos mercados. Para equiparar los precios internacionales y que los precios internos no se dispararan había una serie de regulaciones, dos de las cuales era el tipo de cambio y las retenciones.

Dictadura
Eso se fue modificando con el cambio de modelo económico internacional, la globalización, el predominio del capital financiero. Lo primero fue que aparecieron grandes empresas transnacionales que producen agroquímicos y semillas en la agroalimentación, empresas que empezaron a tomar posiciones estratégicas en Latinoamérica. Ya estaban en México desde los '70, pero en la Argentina había un sector medio muy grande en el agro y el sector industrial, y eso retrasó un poco la penetración trasnacional.
El Estado, a partir del '75, tomó medidas para favorecer la incorporación del capital trasnacionalizado. Además, el 24 de marzo del 76 mataron a Atilio Santillán, la figura de los trabajadores rurales más importante del momento, los dirigentes de las ligas agrarias fueron presos, los productores quedaron aterrados, no salieron de sus fincas por años. La Sociedad Rural dio a sus mejores hombres para el gobierno militar, empezando por Martínez de Hoz. La Federación Agraria quedó en silencio, aunque hay que reconocer que Humberto Volando tuvo una posición muy digna en relación a los derechos humanos. La Federación Agraria, cuando nació, planteaba la reforma agraria, tiene perfil socialista.
En la dictadura el banco de semillas del INTA se desmontó, y ese conocimiento pasó a las corporaciones que llegaban al país. La dictadura abrió el banco genético de la biodiversidad y se empezó a compartir con las multinacionales.
Los proveedores de insumos extranjeros, entonces, empezaron a traer a los híbridos, una semilla que el productor no puede reproducir y que al mismo tiempo es más rendidora. Comenzó un proceso de agriculturación con cinco granos que utilizaban la semilla híbrida y agroquímicos, que subieron muchísimo la producción: el girasol, el sorgo, trigo, maíz y soja. Estos cultivos se expandieron progresivamente al interior. Hubo un aumento de la productividad con apertura del tipo de cambio y comenzó la trasnacionalización de la agricultura.

Democracia
Con el proceso de agriculturización hubo cierta esperanza de que el agro iba a contribuir al desarrollo que había prometido Raúl Alfonsín. Pero cuando comenzaron a caer los precios internacionales hubo un paro agrario, que lo hicieron ochenta y cinco ganaderos, la Sociedad Rural. Recuerdo que los diarios hablaban de la patota ganadera. La Federación Agraria no participó de aquellos tractorazos. La sensación era que el agro andaba bien con los cultivos pampeanos, pero mal con la ganaderia. La esperanza comenzó a decaer. Llegó Menem y planteó que la agricultura argentina debía ponerse a nivel internacional. En el '91 lanzó la desregulación de granos, carnes y azúcar. A fines de los '80 las empresas alimentarias comenzaron a pasar a manos extranjeras. Aparecieron los hipermercados como un nuevo actor. En la cadena industrial agraria hay núcleos de poder que deciden qué producir, cómo producir y cuándo producir y este lugar fue ocupado por los hiper. Mientras tanto, se iba extranjerizando la parte industrial de la cadena. Aparecieron las trasnacionales. No se puede decir que a los industriales de la alimentación argentinos les iba mal, pero hubo una vocación de entrega. Empresas que los padres habían amasado durante toda la vida fueron entregadas por los hijos por cinco millones, en un momento en que la renta financiera era importante.

Agronegocio
Al mismo tiempo, en el agro comenzó la propaganda del pool; el gran ideólogo era Clarín Rural, con el discurso de que el agro tenía que modernizarse como el resto del país. El diario hablaba continuamente sobre las ganancias extraordinarias de los pooles de siembra y los fondos de inversión. Insistía en que el campo tenia que cambiar al ritmo que cambiaba el resto del país. Decía que ganaban las consultoras agronómicas y los grandes inversores, no el pequeño productor.
La última gran jugada fue la autorización de las semillas transgénicas, en 1996. Esa no fue una cosa mas: hay sólo diecinueve países que autorizan los transgénicos, apenas cinco autorizaron su uso a gran escala y uno de ellos es la Argentina. El motivo de que en el resto del mundo no estén autorizadas es que no se sabe todavía cuáles son las consecuencias de los transgénicos para la salud humana. Si aquí se autorizaron fue por el lobby de las transnacionales extranjeras, sobre todo de Monsanto.
La manera de producir es conocida como labranza cero. Las transnacionales siempre encuentran el discurso progresista para presentarse, y dicen en este caso que la labranza cero es ecologista porque no rompe la tierra. La semilla transgénica, modificada para resistir a los herbicidas, se siembra y luego se fumiga el campo con glifosato, un agroquímico que arrastra con todas las malezas y también con toda la biodiversidad, menos con la soja. La labranza cero lleva a que se necesiten muchísimos menos trabajadores por hectárea. Sin pagar mano de obra, contratando servicios a determinada escala de producción, son cultivos que rinden muy bien. Los chacareros y productores que venían de la época del endeudamiento, de precios internacionales muy bajos, entran en el modelo.

Perdedores
Hay un discurso oficial construido desde el gobierno –Felipe Solá fue la cara visible desde la Secretaría de Agricultura y desde la gobernación bonaerense-, y desde Clarín, a través de Expoagro, que muestran a los grandes sojeros exitosos. Este discurso también dice que si tratás de cuidar la tierra, fomentar la agricultura familiar, la soberanía alimentaria y la biodiversidad, sos un atrasado y un perdedor. El mundo y el éxito van hacia la modernización absoluta. Va hacia el negocio y no hacia la chacra, al agronegocio y no la unidad de producción. "Yo soy un sin tierra porque tengo apenas 20.000 hectáreas, un hombre sin trabajo porque no tengo empleados, y casi sin capital", dijo Gustavo Grobocopatel. Efectivamente el sistema financiero es el que adelanta el capital, las tierras se las alquila al pequeño productor y utiliza contratistas para labrar la tierra. Así funciona el modelo.

El pool
Hay pooles de siembra y hay fondos de inversión, que son aún más grandes que los pooles de siembra. A un pool, como el de Grobocopatel, todavía lo podemos identificar, conocés quién lo maneja. Pero los fondos de inversión son más peligrosos: no los vemos, y van de un lado a otro. Muchos ahorristas ponen la plata y otro lo gestiona. Son los grandes sectores financieros los que operan. El que antes apostaba a renta financiera, ahora lo hace en el campo. Los pequeños productores estaban muy mal, endeudados, y entraron en la soja. El que tiene un tambo lo levanta y se dedica a la soja.

El rentista
Otro nuevo actor es el rentista, el que tiene pocas hectáreas y, sin capital para tecnología, arrienda su tierra y se va a la ciudad. Hay encuestas que están mostrando un fenómeno nuevo: pequeños o medianos productores que cuando les preguntan si prefieren darle la tierra a quien la cuide o a quien pague más, contestan "a quien pague más".

El trabajador
La mano de obra está polarizada: hay contratistas que tienen avionetas de fumigación y cosechadoras, con empleos altamente calificados, y están los peones. Las estadísticas dicen que el 50 por ciento trabaja en negro, pero yo creo que son más. Llegan a vivir en campamentos en las peores condiciones. Muchos son golondrinas. Están apenas mejor que un desocupado.

Los campesinos
Los campesinos no entraron en el modelo sojero. Uno puede decir que no tienen escala o tierra buena, pero lo real es que están intentando sacarles las tierras. Ellos tienen agrónomos, podrían haber formado cooperativas sojeras, pero no entraron. Es la fuerza de la cultura, de las ideas. El movimiento está muy ligado a Vía Campesina, que estimula el cuidado de la tierra y la naturaleza, el cuidado de la biodiversidad. Son valores que se defienden. Si ellos pueden, quiere decir que se puede. En este momento ellos están mucho mejor, produciendo, intercambiando en mercados regionales, trabajando con productos orgánicos y ferias francas.

Ciencia y dinero
Los grandes fondos de inversión, que proveen el capital para el modelo sojero, se fueron metiendo en toda la sociedad, y fueron sacando autonomía a todos los sectores sociales vinculados a los agricultores. El discurso se mete con dinero: con fondos para las fundaciones y las facultades. En la Facultad de Agronomía los posgrados son Siembra directa y Agronegocios. El nuevo secretario de Ciencia y Técnica dice "le vamos a dar prioridad a la biotecnología". El Conicet saca un premio a la innovación tecnológica con Monsanto, la empresa más criticada del mundo, la que tuvo un juicio en Estados Unidos por haber sido la fabricante del agente naranja.

Gramática del poder
Creo que desde una posición progresista no hay que pedir retenciones, sino un cambio del modelo sojero. Ellos crearon un Frankestein, se hicieron socios de un monstruo que les hizo creer en la idea del desarrollo. El gobierno dice que con las retenciones enfrentan a la soja, pero el Estado y el agronegocio son socios. Si el gobierno los grava es para convertirse en socio de sus ganancias. Hay que volver a la idea de producir alimentos, porque en este país hay diez millones de personas sin alimentos. Hay que volver a la soberanía alimentaria. La política, para mi, es la capacidad de alterar la gramática del poder. El tema es si el gobierno quiere producir política y modificar esa gramática del poder.


publicada 17/06/2008
anticopyrightéstas notas pueden ser reproducidas libremente, total o parcialmente (siempre que sea con fines no comerciales), aunque agradeceríamos que citaran la fuente.

domingo, junio 15, 2008

desfasaje


parece que hay un desfasaje entre el simbolismo político de unos y otros. parece que estar en la plaza sigue siendo vital, son los símbolos del poder y el estado? la plaza es "mia" y solo "mia"? qué onda con los anacrónicos poderes y el simbolismo político de los lugares sacro-santos?
parece que estamos entre dos fuegos cruzados y que todos nos quemamos
y ardemos por culpa de la avaricia y como diría Nietzsche el deseo de poder disfrazado de otra cosa?

viernes, junio 13, 2008

1984 / 2008

(inlfuenciado por nuestro gran guía George Orwell)



H. Cámara de Diputados de la Nación

PROYECTO DE DECLARACIÓN

Texto facilitado por los firmantes del proyecto. Debe tenerse en cuenta que solamente podrá ser tenido por auténtico el texto publicado en el respectivo Trámite Parlamentario, editado por la Imprenta del Congreso de la Nación.

Nº de Expediente
17.811-D-2008
Trámite Parlamentario
025 (12/06/2008)
Sumario
PROMULGAR LA REESTRUCTURACION MINISTERIAL DEL PODER EJECUTIVO A LA REALIDAD NACIONAL. PROMOVER UN CAMBIO QUE REFLEJE LA VERDADERA ESTRUCTURA DE LA POLITIKA
Firmantes
ZAMBOLACARDA, JUAN CARLOS.
Giro a Comisiones
PODER Y SOCIEDAD.

La Cámara de Diputados de la Nación

DECLARA:

Promulgar la reestructuración Ministerial del Poder Ejecutivo acorde a la realidad Nacional. Además, se promueve un cambio que refleje la verdadera estructura de la politika; instituido mediante dictado del Decreto Nº 17.811/2008 (Boletín Oficial 12 de Junio de 2008).

FUNDAMENTOS

Señor presidente:

El Poder Ejecutivo Nacional decidió tomar como ejemplo la visionaria creación del gran George Orwell en su monumental "1984" y basándose en dicha obra previamente citada promueve un cambio semántico y de estructura ministerial para reflejar con mayor nitidez la realidad de nuestro país.

Con actuación previa de la Secretaría de Poder y Sociedad de la Nación, en sus fundamentos el decreto presidencial menciona que el sistema federal que caracteriza a la República Argentina reconoce la necesidad y posibilidad de reagrupar y reestructurar los ministerios a su entera voluntad.

Por lo anteriormente dicho y citado más arriba se promueven los siguientes cambios ministeriales:

1.- Ministerio de Redistribución:
Dicho Ministerio dependerá directamente del Poder Ejecutivo en la persona del presidente (o en este caso del anterior presidente) y su función será la de distribuir con grandes dosis de generosidad y sin límite más que el de la propia generosidad recursos provenientes de las arcas del estado Nacional a: aliados, amigos, ex-enemigos venidos en amigos y futuros amigos ex-enemigos que se convertirá en amigos. El Ministerio tomará todas acciones necesarias y movilizará todas sus fuerzas para bloquear todo recurso que no será distribuido bajo ningun punto de vista con personas o grupos considerados como enemigos.

2.- Ministerio de la Amistad:
Dicho Ministerio dependerá directamente del Poder Ejecutivo en la persona del presidente (o en este caso del anterior presidente) y su función será la rastrear, espiar, y limitar toda posible acción política y de otros tipos a las personas y grupos considerados como enemigos.

3.- Ministerio de la Verdad:
Dicho Ministerio dependerá directamente del Poder Ejecutivo en la persona del presidente (o en este caso del anterior presidente) y su función será la de promover todas las mentiras, falsedades, incorrecciones, rumores, incongruencias y falsas pistas posibles para desmantelar toda oposición al gobierno nacional. Dentro de esta área queda la función de manejar y manipular las estadísticas nacionales como la inflación, el índice de pobreza y el de mortalidad.

4.- Ministerio de la Opulencia:
Dicho Ministerio dependerá directamente del Poder Ejecutivo en la persona del presidente (o en este caso del anterior presidente) y su función será velar que las personas y/o grupos que más tienen reciban más y las personas y/o grupos que menos tengan reciban menos. Dicho Ministerio estará a cargo de la reestructuración impositiva para dotar a nuestro país del sistema impositivo más regresivo del mundo. A partir de la promulgación del presente Decreto el IVA va a pasar a ser del 50%, el Impuesto a las Ganancias del 0%, el Impuesto a la Renta del 0% y toda especulación financiera pasará del 0% a un +10% (el estado le pagará 10% encima de la ganancia que pueda obtenerse en el mercado financiero). Además, se subirá la subvención a la industria minera, petrolera, pesquera y a los grandes proveedores de servicios públicos a un 50%.

5.- Ministerio de la Fortaleza:
Dicho Ministerio dependerá directamente del Poder Ejecutivo en la persona del presidente (o en este caso del anterior presidente) y su función será concentrar los tres poderes en la persona del presidente (o en este caso el anterior presidente). De ahora en más tanto el Poder Judicial como el Legislativo pasarán a depender del Poder Ejecutivo en la persona del presidente (o en este caso el anterior presidente). Dicho Ministerio garantizará que se cumpla la teoría del goteo. Siendo en este caso el goteo de la abundancia que el Ministerio de la Opulencia proveerá y así desde la persona del presidente (o en este caso el anterior presidente) y sus amigos del Ministerio de la Amistad, una vez satisfechas todas sus necesidades (que en teoría son limitadas y en la práctica son ilimitadas), por el mecanismo del rebalse se procederá a gotear cierta parte de la abundancia al resto de la sociedad toda.

Es por estos motivos que se solicita a esta Honorable Cámara tratamiento de este expediente legislativo en cual se adhiere al dictado del Decreto Nº 17.811/2008, publicado en el Boletín Oficial 12 de Junio de 2008.

Promúlgase, Imprímase, Legíslase, Díctase, Archívase.

¿Cómo cambian las cosas? (martin caparrós, criticadigital)

La frase me repiqueteaba –con perdón– en la cabeza. Me preguntaba cómo cambian las cosas, cómo cambian las cosas, cómo cambian las cosas, y trataba de pensar en el proceso por el que una semilla se convierte en zapallo, una nena en cadáver, una frase en artículo, un artículo en bollo, un cacho de carne en bife o picada o bourguignon, una buena idea en una pavada, un mundo insoportable en uno más vivible, hasta que pensé que en realidad quería preguntarme cómo se cambian las cosas.

Bellezas del idioma: esas dos letras, la ese y la e, colocadas en el sitio apropiado, implican una postura radicalmente diferente: si me pregunto cómo cambian, me coloco como espectador y pienso en un proceso que querría entender pero no necesariamente influir, y presupongo que las cosas cambian más allá de voluntades y deseos. Si, en cambio, me pregunto cómo se cambian, pienso en una acción posible que las cambiaría, en el agente que podría llegar a hacerlo.

Ahora, en general, parece que las pocas cosas que cambian cambian sin agente, por causas misteriosas o denodadamente incontrolables. El Gobierno, por ejemplo, esta semana, produjo un cambio en su paquete de las retenciones: necesitó, digamos, noventa días de crisis para anunciar lo que le habíamos propuesto en este diario hace setenta: “Cuando dice que estas medidas económicas que le trajeron tantos problemas son redistributivas, señora Presidenta, ¿no debería decir cuasi redistributivas? Digo, porque hasta ahora se ve que, de la supuesta redistribución, ustedes hacen o intentan hacer la primera parte, recaudar el dinero; todos le creeríamos mucho más –o cuasi le creeríamos– si viéramos más clara la segunda parte: que usen ese dinero para cumplir con las necesidades urgentes de tantos argentinos, en lugar de sentarse encima y acumular poderes”, publicamos el 3 de abril pasado.

La idea de destinar las retenciones a obras para los más pobres puede ser productiva –si es que la concretan o, incluso: si les queda la suficiente confianza pública como para que muchos ciudadanos crean que la van a concretar–, pero es un ejemplo perfecto de cambio sin agente: no era eso lo que pedían los que pedían, no era eso lo que proponía el Gobierno, no fueron sus beneficiarios los que lo buscaron. Fue, se diría, un efecto involuntario: la casualidad de una situación política trabada y una idea, por fin, para salir de ella, una –tentativa de– solución de compromiso. Fue una muestra de cómo cambian las cosas, no de cómo se cambian. No un proceso, una búsqueda en la que un sector haya conseguido el cambio que quería. En realidad, el punto es que casi no quedan sectores que crean que pueden conseguir cambios importantes y por eso, supongo, estamos como estamos.

Ahí sí que hubo un cambio. Hace treinta y cinco, cuarenta años muchísimos estábamos tan convencidos de que todo estaba cambiando sin parar: el mundo, la política del mundo, su filosofía, sus libros, sus películas, su música, se basaban en la idea de que el cambio era voraz e incontenible.

El cambio era el espíritu de la época. Ahora, en cambio, muchísimos están convencidos de que nada puede cambiar –fuera del campo de la ciencia y la técnica y los consumos que proveen. Ésa es la idea predominante. No sólo las novelas las películas las canciones son tan parecidas a lo que eran hace veinte o treinta años, y mucho menos audaces; sobre todo, se ha difundido por el mundo la idea de que no hay otra organización política posible, de que esto es lo que hay.

El cambio de paradigma fue radical, y lleva a la paradoja: como nuestra visión del mundo cambió de cabo a rabo, ahora creemos que nada puede cambiar. Creemos que las cosas no cambian: que sólo se moderan. Que son así y si acaso podemos conseguir que no sean tan así –tristezas del idioma. No ser tan autoritario y permitir que se casen los gays, así se integran; no tan intolerante y aceptar que haya presidentes negros o mujeres, así hacen lo mismo que los hombres blancos; no tan conchudos y tratar de que todos coman de vez en cuando, así no estallan. Una ambición tan menor se llama resignación, y construye una época pava.

Vivimos una época –dolorosamente– pava. Tenemos, desde hace años, la sensación de que así no va, de que seguimos en una especie de cuesta abajo a veces suave, a veces bruta, de que nos acostumbramos a soportar cada vez más lo insoportable, o sea: la sensación de que tanto merece ser cambiado –pero nos hemos convencido, al mismo tiempo, de que nada puede cambiar realmente.

No es el conservadurismo feliz y desafiante de los que creen que no hay nada mejor que los valores del abuelo –dios, patria y esas cosas–; es la tristeza de quien no sabe cómo imaginar lo distinto, lo próximo. Porque no sabemos cómo se hace, qué se haría, quién lo haría, preferimos no creer que somos ignorantes sino que no hay manera: que más vale sentarse y suponer que si no vemos nada es porque no hay nada para ver.

No es que yo sepa: no, pero sé que no sé. Que ya es saber algo –aunque muy poco. Y por eso me sigo haciendo, con otros, la pregunta que me parece clave: cómo se cambian las cosas –las sociedades, los países. Quiénes, con qué herramientas, con qué convicciones y qué dudas, con qué metas.

Las herramientas clásicas del siglo de las revolucionesdemostraron que servían para crear más sumisión. Las convicciones se volvieron tan férreas que sirvieron para descalificar –y matar– al que no las compartía.

Las metas que supimos tener se disolvieron en el aire porque sus concreciones demostraron ser tan indeseables. Quedan las dudas, tan denostadas, tan brutalmente necesarias. Queda la decisión posible de empezar por hacerse la pregunta: de creer que existe una respuesta, aunque no la sepamos, y que buscarla de verdad vale la pena. Y ojalá la vayamos encontrando pero si no, por lo menos no habrá sido por desidia, resignación, pura pavada. (continuará)

Viernes 13 de junio
Año I | Edición Nº103

be eco-friendly


(gracias Silvana)

jueves, junio 12, 2008

leyendo otros diarios

como para salirme de criticadigital, p(k)12 y LN... me meti en La Voz de CBA y encontre este comentario de un lector llamado DavidL

A esta altura, ya esta claro que el gobierno no quiere negociar, sino derrotar al campo. Considera a esta la “madre de las batallas”. Sabe que si logra disciplinar al campo ya no le quedaran contendientes de fuste que le impidan construir un país acorde a su proyecto ideológico. Ya humilló a los sectores financieros que lo atacaron con una corrida frente al dólar, haciéndoles perder plata. A esos grupos desestabilizadores de la City esta estrategia le dio resultado en otros momentos de la historia, pero no es efectiva hoy ante un gobierno sentado arriba de 50.000 millones de dólares. Kichner sabe que tiene más espalda que el campo para aguantar, y que con solo estirar el conflicto en el tiempo, vencerá. Además es conciente que “el campo” es en realidad un grupo muy heterogéneo, con intereses muchas veces encontrados entre sí (lo que le conviene a los pooles se le quita a los pequeños y medianos) y sabe aprovechar esa debilidad a su favor. ¡Y lo curioso fue que K ganó con el voto del interior porque perdió en las grandes ciudades! Acumuló en estos años el dinero suficiente para ganarles a aquellos que, aquí adentro e históricamente, mandaban por tener dinero: ¡Ahora él tiene mas!. Tiene a los Moyano y los D´elia para ser dueño de la calle, es clara la falta de experiencia y de logística de los del campo para manejarse en este ámbito (de a poco está logrando enfrentar a los piquetes con los intereses de los pobres del conurbano). Como no coparticipa las retenciones, los gobernadores tienen que besarle la mano para poder pagar los sueldos. El Congreso directamente no existe. Tiene el frente financiero externo solucionado a corto y mediano plazo con un vencimiento de deuda medianamente reprogramado y un prestamista de última instancia (Chavez) que no le exige cumplir condiciones como el FMI. Tiene doble superávit: fiscal y comercial (algo pocas veces visto en nuestra historia). Necesita enfriar la economía para contener la inflación (el único y real problema de fondo para el gobierno) pero lo desvela tener que cargar con esa responsabilidad. Ahora tiene la oportunidad de frenar el crecimiento, atenuar los índices y encima no pagar los costos echándole la culpa al campo (Una buena: gracias a esta incertidumbre económica esta demorado ese proyecto de estafa llamado “Tren bala”). Tiene en claro que este no es un año electoral y no importa que las encuestas le den mal ahora, cuando acabe con el campo habrá tiempo de recomponer la imagen con mas clientelismo y subsidios. Ahora también tiene la posibilidad de influir en los nombramientos de los jueces de primera instancia y maneja la justicia a placer, ningún juez investiga lo que K no quiere. También ha dejado a la oposición dispersa y sin reacción, sin posibilidades ciertas de disputarle cuotas de poder. No se ve en el horizonte cercano una fuerza capaz de desbancarlo o ni siquiera restarle algo de protagonismo. Cuando se cargue al campo va a ir por los medios de comunicación con la nueva Ley de Radiodifusión, que es el próximo escollo que le queda, ya que en su proyecto personalista la prensa independiente es sumamente molesta. Parece que, como decía Mariano Moreno hace 200 años, vamos a volver cambiar de tirano pero seguiremos sin vencer a la tiranía.

martes, junio 10, 2008

(desde mi ignorancia) solo preguntas


si quieren redistribuir por qué no:
bajar el iva?
cobrar impuestos al capital financiero que no paga un peso?
cobrar igual retenciones que al agro a la industria petrolera y minera?
las petroleras y mineras hacen lo que quieren, no estan controladas en cuanto a los desastres ecologicos y sociales que estan haciendo. pero ahora amigos del gobierno estan "renacionalizando/capitalizando" ypf, aerolineas, ...?

y ademas ahora esta pasando que la/el K se ha(n) gastado todos los cartuchos que tenia para 4 años en medio año y ya nadie se banca nada de lo que hace(n), dice(n) o piensa(n)? y ahora estamos de nuevo con el humor completamente alterado y ya empezamos a proyectar las profecias que se autocumpliran y en el medio los mismos peces gordos de siempre aprovechando la volteada?

sábado, junio 07, 2008

the fugitives - haunted

una banda de aqui, vancouver, que estaria bueno ir a ver en su show del vancouver jazz festival el 23 de junio antes de pegar la vuelta para BA. su website es http://www.fugitives.ca
muy buena musica, son una poeta, un rapper, musicos, hacen de todo y parece que los shows son muy buenos.