domingo, julio 26, 2009

frase del día: Norber Elias

'I wish you all the pleasurable excitement one can have without hurting others and one’s own dignity'

viernes, julio 24, 2009

pinturita

algo que pinte...

CONTRATAPA Una modesta proposición de Juan Forn para P12

Una modesta proposición

Por Juan Forn
http://www.pagina12.com.ar/fotos/20090724/notas/na40fo01.jpg

Difícil pensar en alguien más lejano a Roberto Arlt que el ilustre políglota George Steiner. Allí donde Arlt se sentía un ignorante y un resentido, Steiner ha adorado siempre su reflejo en el espejo (“Nací en París, me educaron en tres lenguas, estudié en Harvard y Oxford, di clases en Cambridge, Ginebra, Princeton, Yale, la Sorbona, Bolonia, Siena, Berlín, Praga y Copenhague”). Sin embargo, Steiner ha creído toda su vida en la misma ética del esfuerzo que Arlt resumió en la frase: “El futuro será nuestro por prepotencia de trabajo”. Steiner es un miembro conspicuo de la tribu de los que sienten que un día sin escribir es un día perdido. Así ha llegado a los ochenta años. Y ha de andar sintiendo el aliento de la parca muy cerca de su cuello, porque acaba de publicar un libro titulado Los libros que nunca he escrito, donde cuenta, en siete capítulos, lo que habrían sido los siete libros que quiso escribir y no le dio el tiempo, o el conocimiento, o el coraje, para hacerlo.

No juzgo los otros seis, pero puedo dar fe de que uno de esos siete es evidentemente una asignatura pendiente para Steiner. Se trata de “la cuestión educativa”. Steiner es un mandarín del mundo del conocimiento: su inteligencia y erudición muchas veces han dejado sin habla a sus lectores. Otras veces han corrido a la par de su vanidad y exhibicionismo intelectual pero, por encima y por debajo de su divismo, Steiner es un profesor, un gran profesor, un tipo que se ha pasado la vida en el frente educativo. La transmisión del conocimiento es un valor supremo para él. Razón por la cual es un poco imperdonable que en todos estos años haya hecho diagnósticos apocalípticos sobre el estado de la enseñanza, al estilo de otros mandarines de la cultura, pero nunca haya ofrecido el menor aporte constructivo al problema. Ahora, sin embargo, con ochenta años cumplidos y apelando a un astuto dispositivo de camuflaje (contar los libros que no escribirá), Steiner por fin se mete con la cuestión educativa y propone cuatro pautas básicas para una pedagogía alternativa a la actual que, a mí al menos, me parecen tan novedosas que algún defecto han de tener porque, en caso contrario, ya tendrían que estar aplicándola en alguna parte del mundo, al menos como globo de ensayo.

Para empezar, y pese a definirse como un humanista terminal, Steiner cree que es ilusorio seguir añorando, en el proceso educativo, lo que él llama la cultura letrada (en inglés, literacy). La pantalla electrónica se ha convertido en el nuevo espejo del hombre: el rito de pasaje de la ignorancia al saber, hoy, consiste en la alfabetización informática (lo que Steiner llama numeracy). Por alfabetizado, Steiner entiende al egresado de la escuela secundaria con capacidad para estar al tanto y poder responder a los desafíos y a las oportunidades del mundo actual. Casi no hay mecanismo del mundo actual en el que las operaciones matemáticas (que son el abecé de la informática) no desempeñen un papel importante. Sin embargo, para la inmensa mayoría, “la matemática es un repelente misterio o un vago recuerdo de clases escolares pésimamente dadas y gustosamente olvidadas”. La pérdida va más allá de lo pragmático: Steiner sostiene que es en el reino de los números donde es más fácil de ver la equivalencia entre verdad y belleza (Leibniz decía que el álgebra “es la música que Dios tararea para sí mismo”). Pero para ello es necesario que la matemática se enseñe “históricamente”: es decir, exponiendo la historia intelectual de la mente humana de una solución a otra, incluyendo los fracasos, las frustraciones, las rivalidades, incluso los desafíos que quedan sin develar. “Despertemos al estudiante a la inagotable diversión y provocación de lo no resuelto y habremos abierto de par en par el acceso a los mares del pensamiento”, dice Steiner, después de recordarnos la frase de Heidegger: “La ciencia es aburrida porque sólo ofrece respuestas”.

A cualquiera que tenga relación con la música le resultará evidente la relación entre ésta y la matemática: la notación musical y los números son las únicas dos lenguas universales que tenemos. Dos personas que no hablan el mismo idioma pueden entenderse a través del pentagrama o las fórmulas matemáticas. La música, como bien sabemos, no se limita a ofrecer respuestas y por eso logra efectos que a la matemática le están vedados (terapéuticos, por ejemplo). Pero, a diferencia de la matemática, la música no se puede explicar. Salvo quizás a través de la danza, como creían los derviches. O a través de la arquitectura, nos dice Steiner. La arquitectura ha sido definida como música congelada y también como geometría en movimiento. Pero en un terreno concreto también permite enfrentarse a los dilemas cardinales de la vida contemporánea, desde lo económico a lo ecológico. Incluso nos permite dilucidar “qué ideales podemos albergar todavía en materia de justicia social y asistencia sanitaria”, dice Steiner. Y así llega al cuarto elemento del sistema de alfabetización que propone: una introducción a la biogenética.

El descubrimiento del genoma promete mutaciones de la condición humana que reformularán la política, el derecho e incluso la ética. Redefinirán la memoria, la identidad, la responsabilidad personal y la expectativa de vida. “Toda conciencia adulta y responsable necesitará tener acceso, aunque sea a nivel introductorio, a los conceptos de la nueva alquimia. O quedará excluida de todos los debates importantes de nuestra sociedad”, dice Steiner. En suma, podría llegar a rescatarse la educación del naufragio en que se encuentra desarrollando un programa de estudios basado en esos cuatro puntos: la matemática, la música, la arquitectura y la ciencia de la vida, enseñadas en lo posible históricamente y desde la primera enseñanza, con la computadora tejiendo las contigüidades entre esos cuatro ámbitos, para que interactúen con la mente, la imaginación y el sentido lúdico de cada alumno (ya que, según Steiner, su proposición garantiza sorprendentes posibilidades de diversión y deleite estético).

Beckett decía que la vida consiste en fracasar, y fracasar de nuevo, y otra vez, tratando de fracasar mejor en cada caso. El sistema educativo actual ha demostrado de sobra ya su ineficacia. ¿No es hora de arriesgarnos a fracasar mejor? ¿Por qué no intentar de una vez que la educación intente hacer lo que siempre debió: abrir las puertas hacia adentro de cada alumno? Esa es la modesta proposición del profesor Steiner después de toda una vida dedicada a la transmisión del conocimiento.

jueves, julio 23, 2009

preguntas sólo preguntas

(con pensamiento conspirativo, o con simple sentido común histórico, y sabiendo que nunca hay una sola causa sino millones de causas y condiciones retroalimentadas)

1) qué está detrás de la pandemia de la gripe porcina?
2) qué está detrás de la concentración de poder de los medios que ni siquiera la supuesta reforma de la ley de radiodifusión no va a tocar?
3) qué está detrás de la contaminación de los andes, de los ríos que bajan de los andes, y del saqueo de los minerales sin pagar un peso al estado?
4) qué está detrás del saqueo del mar argentino y el descontrol de la pesca?
5) qué está detrás de la falta de voluntad política para resolver los accidentes y mejorar el sistema de transporte público en tren?
6) qué está detrás del saqueo del petroleo y el gas?
(podría haber más preguntas pero paro acá)


Respuestas:
1) el NAFTA o tratado de libre comercio de norteamerica. Las mega-granjas con 1.000.000 de cerdos no podían existir en EEUU y se trasladaron a Mexico. Antibióticos + hormonas + demás drogas en cantidades siderales = mutación virus = pandemia gripe porcina.
2) el innombrable o Nemen. Ley que permite tener multi-medios. Concentración de poder. La posible nueva ley nunca dice que retrotraría la situación a antes de la ley de Nemen.
3) el innombrable o Nemen + NK + CK. El veto a ley de los glaciares y las amistades con las mega-empresas mineras que han generado miles de millones de dolares en ganancias a sus accionistas, untado las manos de varios presidentes, gobernadores, diputados, senadores, intendentes y demas. Sacan lo extraído en bruto y lo mandan a Suiza y otros lugares donde lo procesan = Contaminación para Argentinos, ganancias para accionistas + corruptos en Argentina.
4) NK y su amigo pesquero en Santa Cruz.
5) Moyano.
6) Todos desde Nemen, NK, CK, el Movimiento Popular Neuquino, diputados y senadores que regalaron YPF por algún diego.

domingo, julio 19, 2009

Comentario sobre Alarcón "Cuando me Muera Quiero que me Toquen Cumbia"

Leí para mi examen de comps:
Alarcón, Cristian. 2003. Cuando me Muera Quiero que me Toquen Cumbia, Buenos Aires: Norma.
La verdad que me lo devoré, lo terminé en 2 días. Muy buen libro, el tipo es periodista pero en realidad este libro es una etnografía a la altura de grandes del género no/ficción-periodístico-histórico-etnográfico (obviamente que viene Walsh a la memoria). Hice un post en mi otro blog con el resumen en inglés. Pero la verdad que lo recomiendo mucho. De hecho, estaba pensando que si alguna vez doy una clase de algo así como "Antropología del Morir", en la sección sobre violencia cotidiana iría este libro. Se lo haría leer entero a la clase y a ver qué sale. Hay momentos muy bien logrados en los que muestra cómo va construyendo su relación con la gente, cómo habla de ciertas cosas en general vedadas, y demás que pueden ayudar en una clase sobre etnografía de la violencia y la muerte. Además, da la sensación que la relación que entabla con los actores es de una gran honestidad y horizontalidad.

jueves, julio 16, 2009

Frase del día: Nietzsche

...The sedentary life is the very sin against the Holy Spirit. Only thoughts reached by walking have value.
—Maxims and Arrows, 34

miércoles, julio 15, 2009

De que NO hablamos cuando hablamos de las personas que mueren por Gripe A?

En un post anterior hablé de lo mismo y vuelvo a repetirlo con otros argumentos. Creo que si llevamos la cuenta de las personas que mueren por gripe A en la Argentina (como lo hacen los MMCs a diario), algo que CK dice que somos los unicos en hacer, deberiamos tratar de blanquear todo, todas y cada una de las personas que mueren por causas externas (accidente, homicidio, suicidio) y por causas evitables (enfermedades que podrían haberse evitado si los recursos fueran utilizados correctamente).
Para empezar deberíamos saber que:
* 25 niños menores de 1 año mueren por día por hambre y su consecuencia en la Argentina
* entre 2.500.000 y 3.000.000 de personas, o sea un poco menos del 10% del total de la población, la mayoría de bajos recursos, padece del Mal de Chagas con lo cual lentamente están muriendo, su corazón agrandándose, seguramente no podrán vivir todo su potencial. Más de 1.000.000 de los afectados por el Chagas viven en las zonas pobres del conurbano de la Provincia de Buenos Aires.
* En Argentina la tasa de mortalidad materna es del 4,8 por cada 10.000 niños o niñas nacidos vivos en 2006 (Chaco tiene una tasa de mortalidad materna de 12,8 por mil contra el 1,8 por mil de la Ciudad de Buenos Aires).
* Enfermedades infecciosas y tropicales, las patologías del sub-desarrollo, están (re)apareciendo como Leishmaniasis y otras. El especialista en enfermedades infecciosas Dr Gorodner dice "en la medida que las patologías emergentes, reemergentes y nuevas, avanzan sin pausa, se observa que no existen programas de prevención atendiendo a presunciones de riesgo, vigilancia epidemiológica, como así tampoco coordinaciones técnicas seriamente establecidas con organismos idóneos; lo que torna la situación en preocupante por su futuro incierto".
* En Argentina, alrededor de 40 personas mueren por año por hipotermia; 15 por acción del fuego y 35 por monóxido de carbono. Unos 150 bebés y niños de 0 a 2 años fallecen por bronquiolitis, y 3.200 chicos y adultos mueren por complicaciones de la gripe común. (Ver el post anterior para saber lo que pasa en BA en relación a la gente que vive/muere en la calle.)
+ los accidentes, los homicidios, los suicidios, las personas con HIV, Dengue, Tuberculosis...
+ Por año muren 40.000 personas por enfermedades cardiovasculares y 20.000 de cáncer (las dos principales causas de muerte).
En fin, acá morimos de muchas formas, desigualmente según en qué región del país uno esté o qué clase social uno ocupe.
Por eso, los muertes de gripe A son importantes, pero todos los que mueren y podrían/deberían/tendrían que evitarse lo son también.

lunes, julio 13, 2009

Buenos Aires no está nada bueno (nota de Pagina 12) por Gustavo Veiga

Durante el gobierno de Macri, 113 personas murieron en las calles de frío, hambre y abandono

Ante el vacío total de estadísticas y preocupaciones por parte de la administración porteña, la ONG Proyecto 7 enumeró y contabilizó 113 casos de personas sin techo que fallecieron por males de la indigencia. Página/12 recorrió las calles y esas historias del abandono.

Por Gustavo Veiga
http://www.pagina12.com.ar/fotos/20090713/notas/na13fo02.jpg
Pasaron tres años y, ya con 22 cumplidos, un día la ambulancia del SAME se lo llevó de urgencia con una neumonía.

“Los ojos de los muertos se cierran cuidadosamente,
con no menos cautela deberíamos abrir
los ojos de los vivos.”

Jean Cocteau

El 113 no es un número azaroso ni arbitrario. Señala las muertes ocurridas entre 2008 y 2009 que contabiliza la ONG Proyecto 7 entre las personas que viven en situación de calle en la Capital Federal. Un combo letal las provocó: la indigencia y la pobreza estructurales, la deficitaria política del Estado porteño en salud, vivienda y alimentación y los de-salojos compulsivos combinados con las enfermedades, adicciones y bajísimas temperaturas registradas en estos días del año. Aquella cifra cobra vida cuando se revelan historias que la explican mejor, que hablan de existencias miserables, de seres que se levantan y se acuestan a la intemperie. Página/12 registró varios casos apoyándose en los datos de la organización que los denunció, en Médicos del Mundo que cuenta con un móvil de asistencia y contención que recorre la ciudad y en los testimonios de quienes todavía siguen durmiendo en plazas o parques, y debajo de los puentes y autopistas.

Raúl Puerta, alias “El Colo”, tenía 32 años aunque por su aspecto avejentado aparentaba muchos más. Había perdido a toda su familia en un accidente y el impacto de ese hecho lo quebró. Estudiante de Derecho, solía ser animador de las ranchadas en Plaza Congreso, donde alternativamente ocupaba distintos bancos para dormir. Sus compañeros de infortunio lo recuerdan como un hombre instruido, respetuoso y que llevaba la marca en el orillo de una solidaridad a la que empuja la calle para sobrevivir. “Si tenía un solo cigarrillo era capaz de romperlo al medio para compartirlo”, cuenta Horacio Avila, el presidente de Proyecto 7, la organización que ayuda a la gente que vive en la calle, como le sucedió a él entre 2002 y 2007.

El Colo paraba en un bar de la avenida Entre Ríos, casi en la esquina con Hipólito Yrigoyen. Ahí, a cambio de su trabajo, recibía unos pesos y le daban de comer. Una noche se acercó al grupo de otras personas sin techo que dormían en el umbral del edificio de la ex Caja Nacional de Ahorro Postal, enfrente de Plaza Congreso. Se sentó junto a ellos, pero el cuerpo no le paraba de temblar. Alguien decidió llamar al SAME desde un teléfono público y cuando la ambulancia llegó, Puerta no se quiso subir. La respuesta a esa negativa fue la desatención. Avila todavía tiene muy fresco el episodio. Con otros indigentes intentaron llevarlo hasta el hospital Ramos Mejía pero les resultó imposible. Cada vez que intentaban ponerlo de pie se caía. Buscaron darle solución momentánea al problema acostándolo en un banco y lo taparon con una manta. El grupo se dividió: unos buscaron ayuda en el hospital y otros se quedaron con él.

Cuando los primeros volvieron ya no había nada que hacer. El cuerpo del Colo estaba rígido como una estatua. Así murió, después de alternar días de lucidez con largas noches de ebriedad. El alcohol, pero el alcohol fino, combinado con una mayor proporción de agua, es la bebida de los habitantes de la calle. Se llama “cachuña”. Y alrededor de un recipiente improvisado donde se la sirve transcurren las horas de muchos que no tienen un techo para protegerse.

Hugo Benjamín Carranza, “el Gendarme”, falleció cuando tenía 58 años. Afecto a contar historias de frontera, de cómo la vida transcurría en un destacamento o se contrabandeaba, solía cuadrarse ante una bandera imaginaria y hasta se lo veía marchar en las inmediaciones de la Plaza 1º de Mayo, ubicada entre Hipólito Yrigoyen, Pasco, Alsina y Pichincha. Cuidaba autos en la primera calle, donde se encuentra una dependencia de la AFIP, y lo hacía hasta bien entrada la tarde. Quería volver a su Chaco natal, donde pensaba que podría darle un giro a su vida.

En esa plaza funciona una de las ranchadas más organizadas de Buenos Aires. El Gendarme Hugo, que a todos les contaba su paso por la fuerza de frontera, un día muy temprano, casi con el despuntar del alba, apareció sentado en un local vacío y de grandes ventanales sobre la calle Alsina, muy cerca del Shopping Spinetto. Un compañero, creyendo verlo dormido, intentó despertarlo para que fuera a desayunar a Rincón y Chile, la cita obligada de cada mañana. Lo tocó y no reaccionó, lo empujó y el hombre se despatarró por el piso. Estaba muerto. El frío había acabado con él. Pero desde mucho tiempo antes su vida acumulaba golpes de la burocracia porteña. Una y otra vez había tramitado un subsidio. Una y otra vez se topó con la misma respuesta negativa por ser un hombre solo y no tener familia a cargo.

Los ucranianos

Igor Kirilenko, según los datos que aporta la enfermera Mary Barrios, de Médicos del Mundo, murió a fines del año pasado. Era ucraniano y pedía limosna en la zona del Parque Lezama. No había elegido ese lugar en vano. Sobre la calle Brasil se encuentra la iglesia ortodoxa rusa de la Santísima Trinidad, que parece sacada de una postal de San Petersburgo. Como otros inmigrantes y marineros de origen eslavo nacidos en las ex repúblicas soviéticas, quedó varado en Buenos Aires y se las rebuscaba como podía.

Algunos hacían changas o vendían café y cubanitos en la calle. Cuando el trabajo escaseaba, le pedían ayuda al sacerdote de la iglesia de las cinco cúpulas color turquesa. A los primeros que llegaron al país tras la caída de la URSS les costó mucho sobrellevar la crisis del 2001, la falta de oportunidades y vivir en la calle. La ingesta de vodka o hasta la cachuña que también probaron, les provocó cirrosis o la muerte por coma alcohólico.

Andrés, a secas, así recuerdan a otro ucraniano los sin techo de la plaza 1º de Mayo. Lo habían bautizado de ese modo porque el nombre que tenía era muy difícil de pronunciar. A diferencia de Kirilenko era mucho más joven. Alto y rubio. Hablaba bastante bien el castellano. Buscó trabajo con insistencia pero nunca encontró uno fijo, más o menos perdurable. Entonces se juntó con un cubano –hay varios en condición de calle– y comenzó a prostituirse como taxi boy. Sentado en un banco de la plaza y con una botella de vino tinto entre sus manos, podía vérselo llorando en silencio, acaso añorando su país y su familia.

Pasaron tres años y ya con 22 cumplidos, un día la ambulancia del SAME se lo llevó de urgencia con una neumonía. Sus atribulados compañeros se enterarían después que murió camino al Hospital Muñiz. El sida, además del alcohol, había hecho estragos en su cuerpo.

Morir en la iglesia

El sacerdote Jorge Enrique Alonso da misa en la parroquia Corazón de María que se levanta en la continuación del trazado de la avenida 9 de Julio hacia el sur, frente a la plaza Constitución. A fines de 2008, un hombre que vivía en la calle llamado Julio falleció en el interior de la iglesia mientras desayunaba. Tenía 50 y pico, su documento en regla y terminó en la morguera de la Policía Federal que se lo llevó junto a tres cadáveres más.

“Fue un domingo, lo recuerdo muy bien. No hacía el crudo invierno de ahora y esta persona se quedó dura en la mesa. Había terminado el desayuno, y mientras la gente se levantaba, el hombre, como quien dormía, cruzado de brazos, no se movía. Alguien le puso los dedos en la yugular para tomarle el pulso, pero ya no tenía latidos. Había perdido el control de sus esfínteres y estaba orinado. Llamamos al SAME, vino una doctora que le colocó unos aparatos y comprobó que había muerto. Se lo cubrió con una sábana y a la tarde vino la morguera a buscarlo. Yo no recuerdo más datos de él, aunque lo que pasó está registrado en el libro parroquial”, describe el padre Alonso, quien ya formuló una denuncia ante la Defensoría del Pueblo por la agresión de la UCEP (Unidad de Control del Espacio Público que depende del Ministerio de Ambiente porteño) a un indigente que vive al lado del templo, debajo de la autopista.

El joven que se abandonó

Martín Franco murió de tuberculosis. Es la misma persona de la que hablan Ramón Antonio Rivero, un porteño de 31 años que vive en la calle y la enfermera Barrios, de Médicos del Mundo. Los dos coinciden en que falleció recientemente, que era alto y delgado, portador de HIV y en que solía andar por el barrio de Balvanera. La ONG conserva su historia clínica porque solían atenderlo sus profesionales.

“Vivía en la manzana del Spinetto. Ahí tenía al hermano que laburaba en un galpón de verduras que se llama Caputo. Martín tenía problemas con la familia y se tiró al abandono. Después empezó a tomar alcohol, se le infectaron las piernas y lo llevaron a un hospital, adonde no lo atendieron como correspondía. Iba a la guardia una o dos horas, se cansaba y no volvía más. Murió en el hospital Ramos Mejía”, cuenta Ríos, un hombre morocho, de baja estatura, también portador de HIV, que cuando no lo hostiga la policía duerme en la Terminal de Omnibus porque ya no quiere hacerlo en el parador de Retiro. “Me fui por un muchacho que trabaja ahí y trata mal a la gente. A ese lugar le metieron muchas denuncias, como una por el caso de un señor al que hacían dormir en una silla porque tiene sarna.”

A Ríos la cifra de 113 muertes le parece exigua: “Y sí, creo que hay más gente. Eso se ve en los refugios, en hogares, y es por la falta de atención médica. Se preocupan más por ganar dinero que por tratarnos como seres humanos. Somos un trapo de piso...”. Además de Franco y el ucraniano Kirilenko, en Médicos del Mundo registraron este año el caso de Pedro Talavera, otra persona en situación de calle que falleció en los primeros meses de 2009. La ONG fundada en Francia y con delegación en nuestro país no lleva estadísticas de decesos, pero sí de consultas en su unidad móvil, lugar de procedencia de los sin techo, zonas de pernocte y nivel de estudio de los afectados, entre más rubros (ver aparte).

Proyecto 7 interroga desde una publicación con sus propias cifras: “¿Sabía usted que actualmente en la ciudad de Buenos Aires hay más de 15.000 personas en situación de calle? ¿Y que de esas 15.000 personas 4500 son niños en edad escolar y 2000 son abuelos con toda una vida de trabajo detrás y que hoy están abandonados en la calle?”

La segunda pregunta de una serie de diez, es la que motiva esta nota: “¿Sabía usted que en los últimos dos años en la ciudad de Buenos Aires murieron 113 personas en situación de calle a causa del frío y enfermedades diversas?” La ONG tiene una respuesta muy simple para esa denuncia inquietante: “La calle no es un lugar para vivir”, dice una de sus banderas.

En la Capital Federal, según los cálculos más optimistas, se amontonan en los umbrales de edificios públicos, estaciones de tren o subte y autos abandonados, entre 8000 y 10.000 personas. De lugares más abiertos como parques y plazas los vienen corriendo desde hace tiempo la Policía Federal o la patota de la UCEP. Quienes no sobreviven terminan en la morgue o como NN en la Chacarita. Se explica: el 85 por ciento no tiene ninguna cobertura de salud –ni siquiera estatal– y el 30 por ciento está indocumentado.

domingo, julio 12, 2009

saul williams haciendo cover u2

este tipo es groso de verdad....
saul williams haciendo cover de u2
enjoy

jueves, julio 09, 2009

Frase del día, hoy: Mary Douglas

De los agradecimientos del célebre
Douglas, Mary. 1966. Purity and Danger: An Analysis of the Concept of Pollution and Taboo. London: Routledge and Kegan Paul.

En especial cuando le agradece a su marido, vean sino:
My other source of inspiration has been my husband. In matters of cleanness his threshold of tolerance is so much lower than my own that he more than anyone else has forced me into taking a stand on the relativity of dirt (Douglas 1966: viii).

martes, julio 07, 2009

Mucho más que una gripe por Ignacio Ramonet para Le Monde Diplomatique

Informe Dipló/ Especiales, 3 de Julio de 2009

No se trata de una maldición del cielo ni de un azaroso dictado del destino. La epidemia de gripe A(H1N1) surgida en México tiene responsables concretos: el primer nombre propio es el de la empresa estadounidense Smithfield Foods Inc., la productora de carne porcina más importante del mundo. Varias investigaciones apuntan a los gigantescos criaderos de cerdos que esta transnacional posee en el pueblito mexicano de La Gloria –cuyas condiciones higiénicas y de hacinamiento son espantosas– como el origen del flagelo.


La gran amenaza del virus A(H1N1)
Mucho más que una gripe

Por Ignacio Ramonet

Director de Le Monde Diplomatique, España.

En la ribera texana del ancho Valle del Río Grande, a dos pasos de la frontera con México, se halla Harlingen. En esa pequeña y coqueta ciudad estadounidense, el pasado 5 de mayo falleció Judy Trunnell, una joven maestra de escuela de 33 años que acababa de dar a luz, por cesárea, a una niña radiante y saludable. “Era una persona maravillosa, cálida. Se consagraba a la educación de niños discapacitados”, declararon sus familiares y amigos, que acudieron a su vivienda, situada en una luminosa calle de esa localidad, para expresar su pésame en el funeral (1).

El destino quiso que Judy fuese la primera estadounidense fallecida a causa del virus de la nueva gripe que la Organización Mundial de la Salud (OMS) llama ahora A(H1N1). Un nombre aséptico para evitar el uso de “gripe mexicana”, que contraría a las autoridades aztecas, o de “gripe porcina”, que enfada a los grandes industriales de carne de cerdo.

Sin dejarse distraer por esa astucia terminológica, el marido de Judy, Steven Trunnell, presentó ante un juez, el pasado 11 de mayo, una demanda contra la empresa productora de carne porcina más importante del mundo: Smithfield Foods Inc. Esta multinacional detenta –vía su filial mexicana Granjas Carroll– unos gigantescos criaderos de cerdos cerca de un pueblito de tres mil habitantes, La Gloria, perteneciente al municipio Perote, en el Estado mexicano de Veracruz.

El abogado de Steven Trunnell, Marc Rosenthal, reveló que esa compañía posee más de un millón de cerdos hacinados en las 200 porquerizas situadas en los alrededores de La Gloria. Añadió que los habitantes locales se quejan de la hediondez y de las pésimas condiciones higiénicas de las cochiqueras. La demanda tratará de reclamar daños y perjuicios por “la muerte injusta de Judy, provocada por Smithfield Foods”, y reclamará “unos mil millones de dólares”. Marc Rosenthal (2) se propone denunciar el horror de los insalubres criaderos industriales de puercos y aportar pruebas de que la gripe A(H1N1) tuvo su origen en esas inmundas pocilgas de La Gloria, desde donde se está propagando a todo el planeta.

Paraísos para virus

Aunque la empresa Smithfield Foods niega cualquier relación entre sus instalaciones y la aparición de un foco de nueva gripe a las puertas de sus granjas (3), un informe reciente de GRAIN (4) parece confirmarlo. Los expertos de esta organización no gubernamental alertan que el aumento en gran escala de zahúrdas industriales ha creado las condiciones perfectas para el surgimiento y dispersión de nuevas formas de gripe altamente virulentas. Tales criaderos constituyen bombas de tiempo listas para desencadenar epidemias mundiales. Ya en 2006, unos investigadores del Instituto Nacional de Salud (NIH, por su sigla en inglés) de Estados Unidos habían declarado: “La alta concentración de enormes cantidades de animales apretujados en muy poco espacio facilita la rápida transmisión y mezcla de los virus” (5).

Tres años antes, en marzo de 2003, la revista Science (6) ya había advertido que la gripe porcina estaba evolucionando en fase rápida a causa del aumento del tamaño de los criaderos industriales y del uso generalizado de antibióticos y vacunas. Los virólogos alertaban precisamente a México y a Estados Unidos del peligroso cóctel vírico que estaba por venir (7). Afirmaban lo siguiente: “Parece que después de años de estabilidad, el virus de la gripe porcina de América del Norte se halla en una fase de rápida evolución y cada año produce nuevas variantes”.

Achacaban la fulgurante mutación de los virus a dos causas: el hacinamiento en criaderos insalubres de un número cada vez mayor de cerdos, y la práctica de vacunar a las hembras, ya que la vacuna actúa seleccionando nuevos virus mutantes. Esos dos factores, avisaban los expertos, “aumentan la probabilidad de que emerja un nuevo virus transmisible entre humanos”. Luego, ya sea por los excrementos, el alimento, el agua, o incluso las botas de los trabajadores, el virus se disemina de modo imparable.

En ese mismo artículo, el Dr. Christopher Olsen, virólogo molecular en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Wisconsin, en Madison, hasta se atrevió a profetizar: “Ahora debemos buscar en México la granja donde va a aparecer la próxima pandemia”. (8)

Aunque la OMS, en sus últimos comunicados, no haya confirmado que el brote tuvo ahí su origen, todo indica que esa granja se ha localizado. Y que el infierno de la actual epidemia empezó en La Gloria, a escasa distancia de los criaderos de cerdos de la empresa Smithfield.

Gigante productor de carne porcina, Smithfield Foods Inc. es una de las mayores empresas agroalimentarias del planeta y el número uno mundial de la carne de cerdo. Su sede se encuentra en la ciudad de Smithfield, Virginia, y posee filiales en nueve países a través del mundo. En España, Smithfield Foods controla el 24% del capital de Campofrío, líder español de la producción de carne de cerdo. Campofrío se fusionó, en junio de 2008, con la filial europea Smithfield Holdings (9) del gigante norteamericano para formar una nueva empresa: Group Campofrío (10).

Con una cifra de negocios de casi 12.000 millones de dólares, Smithfield Foods es la tercera compañía estadounidense más poderosa en la producción de alimentos, después de Archer Daniels Midland y de Tyson Foods. En 2008, ocupó el lugar número 222 entre las 500 firmas más importantes del mundo, según la revista Fortune (11). Pero esta compañía, que abastece a las cadenas de comida rápida McDonald’s y Subway, ha sido frecuentemente acusada de contaminar agua, suelo y aire, y de no respetar los derechos de sus trabajadores. En su informe de 2005, Sangre, sudor y miedo. Derechos de los trabajadores en las plantas cárnicas y avícolas de Estados Unidos, la organización no gubernamental Human Rights Watch denunció duramente sus abusos (12). También fue multada, en 1997, con 12.300.000 dólares por violar la Ley de Aguas Potables (13).

Contaminar el Tercer Mundo

Para evitar esas acusaciones, Smithfield Foods trasladó parte de sus criaderos a países como México, Rumania y Polonia, en los que las leyes en favor del medio ambiente son más relajadas o inexistentes, y donde algunos políticos están más dispuestos a dejarse corromper (14). Mediante su filial Granjas Carroll, Smithfield se instaló en la remota zona rural mexicana de La Gloria en 1994, aprovechando el Acuerdo de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá. Allí, gracias a la complicidad de políticos locales, no tiene que preocuparse de ser acusado de violar ley alguna sobre el medio ambiente.

En el interior de barracas con ventilación deficiente e iluminación constante para estimular su crecimiento, los cochinos viven encerrados en jaulas que impiden su movimiento. Son engordados hasta alcanzar unos 120 kilos. Los criaderos son verdaderas ciudades de cerdos, rodeadas de mares de heces y bazofias.

La contaminación provocada y su impacto en la salud de los habitantes vecinos, así como las lagunas en que depositan los desechos animales, propiciaron a partir de 2004 el surgimiento de un movimiento ecologista de protesta. Granjas Carroll respondió reprimiéndolo.

Muchos vecinos de La Gloria y de una decena de comunidades, que viven desde hace años con esa hediondez y respiran día y noche una peste infernal, se unieron para protestar en contra de la expansión de la trasnacional. Organizaron asambleas y marchas, y la empresa los demandó por difamación. Varios activistas fueron reprimidos y procesados, otros detenidos y obligados a pagar una fianza para salir de prisión.

Un corresponsal del diario La Jornada (15), Andrés Timoteo, se desplazó al poblado para describir el ambiente en el que viven los habitantes: “Nubes de moscas emanan de las lagunas de oxidación donde la empresa Granjas Carroll vierte los desechos fecales de sus granjas porcícolas; y la contaminación a cielo abierto ya generó una epidemia de infecciones respiratorias (…) El vector epidémico serían las nubes de moscas que despiden las granjas porcícolas y las lagunas de oxidación donde la empresa mexicana-estadounidense arroja toneladas de estiércol”.

Los habitantes atribuyen la aparición de infecciones a esa polución y al envenenamiento de las aguas y de la atmósfera.

Otro reportero, Jorge Morales Vázquez, contó en Milenio (16) cómo los pobladores llevan años protestando contra la expansión indiscriminada de la empresa porcícola y cómo han sufrido persecución policíaca, represión y amenazas. A su vez, durante su recorrido, el periodista constató “el fétido olor proveniente de las granjas de cerdos que se respira durante todo el día en la pequeña comunidad de apenas tres mil habitantes, así como la existencia de enjambres de moscas que infestan los domicilios de las familias”. Verificó asimismo la proximidad de las “lagunas de oxidación” en las que se someten a un proceso de descomposición aéreo los desechos fecales de los cerdos –que se convierten en gas metano–, responsables del nauseabundo hedor que inunda la zona. El reportero transmitió que se sospecha, además, que haya problemas de filtración a los mantos freáticos. Y pudo observar los llamados “biodigestores”, fosas cubiertas con una puerta de metal, en donde se arrojan los cadáveres de cerdos enfermos o muertos por peleas en las pocilgas.

“En esos agujeros cavados en el suelo –relató– los cadáveres se descomponen, lo que representa una fuente más de contaminación y proliferación de moscas del tamaño de abejas que llaman ‘muerteras’, las cuales, empujadas por el viento, viajan en enjambres hasta La Gloria e invaden los domicilios…” Muchas familias declaran haber sido afectadas por frecuentes dolores de cabeza, enfermedades gastrointestinales y de las vías respiratorias, y han desarrollado diarreas, tos, infecciones de garganta, vómitos y fiebre.



Ocultamiento diplomático

En este lugar, presumiblemente, el virus A(H1N1) saltó de los cerdos a los humanos en algún momento entre noviembre de 2008 y enero de 2009. Y pudo haber comenzado a infectar a grandes cantidades de personas a partir de principios de marzo (17).

Las autoridades federales mexicanas no difundieron públicamente la información. Pero, a fines del año pasado y principios de 2009, el número de enfermos fue tan insólito que varios organismos internacionales de salud empezaron a preocuparse por lo que estaba ocurriendo en La Gloria.

De tal modo que el pasado 6 de abril –o sea, 18 días antes de que el Gobierno mexicano alertara a la OMS de la aparición de un nuevo virus de gripe humana–, la web de Biosurveillance, que pertenece a Veratect (18), Centro del Gobierno estadounidense encargado de la información epidemiológica, reportó que en La Gloria se estaba produciendo una serie de extraños casos de “infecciones respiratorias parecidas a la bronquitis neumónica, con fiebre y fuerte tos” y que “el 60% de los habitantes” padecía de una nueva y atípica enfermedad.

Es probable que el Ejecutivo azteca supiera pronto que un foco infeccioso grave de una gripe desconocida se había producido en el valle de Perote y que, sin que los tratamientos habituales pudieran impedirlo, el mal se estaba difundiendo rápidamente a través del país. Pero no dio la alerta, ni movilizó seriamente a sus servicios de salud y a sus investigadores científicos. Tampoco informó, en ese momento, a la Organización Mundial de la Salud de la gravedad de una situación que se le estaba yendo de las manos.

¿Por qué actuó de ese modo el Gobierno mexicano? Según algunos analistas locales, esa “discreción” se puede explicar porque, cuando surgieron los primeros casos, se acercaban las vacaciones de Semana Santa. Período crucial, en tiempos de recesión, para la industria turística del país.

Pero todo indica que la causa principal de semejante silencio fue diplomática. Se trataba de evitar a toda costa que, por razones de seguridad sanitaria, se pospusiese la visita oficial de Barack Obama, prevista para los días 16 y 17 de abril, que representaba la segunda salida al extranjero del Presidente estadounidense tras su estancia en Canadá en febrero pasado. Para el presidente Felipe Calderón, cuya elección en julio de 2006 fue muy controvertida (19), la visita del mandatario estadounidense era una consagración definitiva. Nada –ni siquiera la amenaza de un nuevo virus devastador– debía retrasarla.

Prueba de lo avanzada que estaba ya por esas fechas la epidemia es que ya había llegado al propio entorno de Felipe Calderón. El arqueólogo Felipe Solís, quien recibió –con Felipe Calderón– en el Museo Nacional de Antropología de México al Presidente de Estados Unidos, estaba contaminado y murió seis días después de la visita del mandatario estadounidense. Un asesor del secretario estadounidense de Energía, Steven Chu, que había ido a México para preparar el viaje del presidente Obama, se contagió también con la nueva enfermedad. El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, reconoció que la esposa, el hijo y hasta el sobrino del funcionario también presentaron síntomas de la nueva gripe (20).

Ante la amplitud que tomaba la pandemia, los servicios mexicanos de salud decidieron por fin actuar enviando muestras médicas tomadas de algunos enfermos de La Gloria a laboratorios de Estados Unidos y Canadá. Fue el Laboratorio Nacional de Microbiología de la Agencia de Salud Pública de Canadá, en Winnipeg, el que detectó el 24 de abril el nuevo virus que contiene elementos de la gripe aviar, de la porcina y de la humana juntos, al analizar una muestra tomada en un niño de cinco años que se había enfermado en marzo pasado.

Ese niño, hoy ya curado, identificado como el primer ser humano infectado por la virulenta cepa de la nueva gripe porcina –el “paciente cero”–, se llama Edgar Hernández y su historia, narrada por The New York Times (21), lo ha hecho famoso en el mundo entero. Edgar ha contado los severos síntomas que sufrió cuando todo empezó en La Gloria el 9 de marzo pasado: su cabeza le ardía, tosía, le dolía la barriga, la garganta y no tenía ganas de comer (22).

Según la revista Science (23), en su artículo difundido el pasado 11 de mayo, se estimaba que el 24 de abril, fecha en que México hizo pública la pandemia, ya presumiblemente había en ese país entre 6.000 y 32.000 casos de gripe porcina, o sea, muchos más que los confirmados por los laboratorios.

Hay poca evidencia de que este brote de gripe A(H1N1) sea, por el momento, más peligroso que las infecciones rutinarias de las cepas usuales de los virus estacionales, que cada año causan la muerte de entre 250.000 y 500.000 personas en el planeta. Sin embargo, según Science, el virus A(H1N1) parece mucho más contagioso que el de la gripe común. Otro elemento preocupante: ataca más a los jóvenes sanos. Por ejemplo, en La Gloria hubo el doble de niños de menos de 15 años contaminados, en comparación con los adultos. Según datos publicados en la web del New England Journal of Medicine (24), el 40% de los afectados tiene entre 10 y 18 años; y apenas el 5% tiene más de 50.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud ha advertido que el nuevo virus aún puede mutar, hacerse mucho más virulento y causar una pandemia que se podría propagar hasta tres veces. La OMS señala que “la gravedad de esta gripe está influida por la tendencia de las pandemias a dar la vuelta al mundo en al menos dos y quizás tres oleadas”.

Actualmente, en el hemisferio austral empieza el período habitual de la gripe, y el virus A(H1N1) podría allí foguearse con los antivirales (Tamiflu) y proceder a una nueva mutación para regresar al hemisferio boreal en octubre próximo en condiciones mucho más virulentas, como lo hizo la terrible “gripe española” en 1918. Todo indica sin embargo que la nueva epidemia será menos severa que la de 1918, aunque algunos expertos estiman que será tan letal como la de 1957 (la “gripe asiática”), que causó más de dos millones de muertos ... Otro riesgo es que el virus se combine con el de la gripe aviar, el temible H5N1 asentado en varios países, y produzca un letal mutante asesino de masas…

Para proteger a sus ciudadanos, los gobiernos del planeta están ahora adquiriendo cantidades importantes del medicamento antiviral Tamiflu (oseltamivir), uno de los pocos tratamientos eficaces (se toma en cápsulas por vía oral) para combatir el virus mutado H1N1, y recomendado incluso por la OMS.



Rumsfeld se enriquece

La historia del Tamiflu, en estas circunstancias, no deja de ser sugestiva. Fue descubierto por la firma biofarmacéutica Gilead Sciences Inc., cuya sede se encuentra en Foster City, California. Gilead cedió los derechos de fabricación y de comercialización a la empresa multinacional suiza Roche, la cual le revierte el 22% de los beneficios anuales por las ventas de Tamiflu.

Es interesante notar que Donald Rumsfeld, el ex-secretario de Defensa del presidente George W. Bush y uno de los principales instigadores de la invasión ilegal de Irak (25), fue presidente de Gilead Siences Inc. desde diciembre de 1997 hasta hacerse cargo del Pentágono en 2001, y conserva un importante paquete de acciones.

Una de las primeras medidas de Rumsfeld cuando asumió su cargo en el gobierno fue declarar el Tamiflu de uso obligado en el seno de las fuerzas armadas (26). Las ganancias de Roche y de Gilead –y por consiguiente el enriquecimiento personal de Donald Rumsfeld– se dispararon. Las acciones de la empresa se vieron también altamente beneficiadas en Bolsa a partir de 2003, cuando surgieron en Asia las amenazas de epidemias del Síntoma Respiratorio Agudo Severo (SRAS) y del virus H5N1 de la gripe aviar.

Fascinados por la teoría del complot, algunos han llegado a deducir que el detestado Rumsfeld debe estar implicado, de una manera u otra, en el surgimiento de estas epidemias y en particular en la aparición del nuevo virus mutante A(H1N1).

Es poco probable. La principal responsabilidad de esta grave amenaza sanitaria reside en la industrialización delirante de la producción pecuaria. El despiadado sistema de cría intensiva ha transformado radicalmente el sector. Hoy se parece más a la industria petroquímica que a la feliz granja familiar que aún describen los manuales en las escuelas (27). En 1965, por ejemplo, había en Estados Unidos 53 millones de cochinos repartidos entre más de un millón de granjas; ahora hay 65 millones de cerdos concentrados en sólo 65.000 explotaciones. En España hay actualmente 25 millones de cerdos (más de medio cerdo por habitante…), el 92% de ellos criados en explotaciones intensivas semejantes a las de las mexicanas Granjas Carroll de La Gloria. Se ha pasado en poco tiempo de las porquerizas caseras a infiernos concentracionarios en los que se hacinan, en medio de la hediondez y bajo calores asfixiantes, decenas de millares de animales que intercambian virus patógenos con gran intensidad.

Ese tipo de ganadería inhumana, intensiva y productivista, que desanimaliza al animal y lo considera como un mero “producto industrial”, un simple “material” que da carne y procura beneficios financieros, es el culpable de la pandemia en curso (28). Cuando, por los propios excesos de empresarios insensatos, ese depravado modelo revienta, el desastre sanitario amenaza con afectarnos a todos…



1 AP, 6-5-09.

2 Austin American-Statesman, 13-5-09.

3 “Smithfield Foods Reaffirms No Incidence of A(H1N1) In Any of Its Herds or Employees”, http://investors.smithfieldfoods.com/releasedetail.cfm?ReleaseID=381309

4 “Influenza porcina: un sistema alimentario que mata. La industria de la carne desata una nueva plaga”, www.grain.org/articles/?id=49

5 http://cruzrojoepidemiologia.wordpress.com/

6 Bernice Wuethrich, “Infectious Disease?: Chasing

the Fickle Swine Flu”, Science, vol. 299, n° 5612,

marzo de 2003.

7 La Organización Mundial de la Salud también alertó, en 1999, de un posible brote de gripe porcina en México y recomendó crear laboratorios para desarrollar tratamientos de inmunización, con el objetivo de garantizar la disponibilidad de vacunas. A pesar de esas advertencias, México sigue sin poseer la infraestructura para desarrollar y producir vacunas contra el virus de gripe porcina. Peor aun, el Gobierno federal desmanteló dos institutos especializados y dejó de invertir en la creación de productos biológicos.

8 www.agenciamn.com/index.php/De-Pe-a-Pa/

Mexico-sabia-de-la-amenaza.html

9 Esta firma opera en Francia, Portugal, Bélgica, Holanda y Alemania. En Francia controla los grupos Aoste (marcas Calixte, Cochonou, Justin Bridou) y Jean Caby.

10 Sus principales accionistas son: Smithfield Foods (37%), Oaktree Capital (24%), Pedro y Fernando Ballvé (12%), la familia Díaz (5%), Caja Burgos (4%), QMC (2%) y el grupo Fuertes (2%).

11 Fortune, 28-5-08, http://money.cnn.com/magazines/

fortune/fortune500/2008/snapshots/728.html

12 www.hrw.org/reports/2005/usa0105/resumen_sp.pdf

13 F. William Engdahl, “Cerdos voladores, Tamiflu y granjas industriales”, 3-5-09. (Traducido del inglés por Felisa Sastre, www.lahaine.org/index.php?p=37648)

14 Luis Hernández Navarro, “Las ciudades de cerdos de Smithfield”, La Jornada, México, 12-5-09.

15 La Jornada, México, 5-4-09.

16 http://impreso.milenio.com/node/8559659

17 “Pandemic Potential of a Strain of Influenza A (H1N1): Early Findings”, Science, 11-5-09.

18 www.veratect.com/media.html

19 Ignacio Ramonet, “México fracturado”, Le Monde

diplomatique, ed. Cono Sur, Buenos Aires,

agosto de 2006.

20 www.rtve.es/noticias/20090430/miembro-del-sequito-obama-muestra-sintomas-gripe/273070.shtml

21 The New York Times, 29-4-09.

22 www.abc.es/20090430/nacional-sociedad/todo-

empezo-edgar-20090430.html

23 Véase nota 17.

24 http://healthmap.org/nejm/

25 Véase Ignacio Ramonet, Irak, Historia de un desastre, Debate, Madrid, 2005.

26 Ernesto Carmona, “La influenza porcina ¿beneficia al Tamiflu de Donald Rumsfeld?”, www.rebelion.org

27 Mike Davis, “La gripe porcina y el monstruoso poder de la gran industria pecuaria”, www.sinpermiso.info/textos/index.php.?id=25258

28 Carlos Martínez, “Una multinacional americana es denunciada como culpable del brote de la gripe porcina”, www.rebelion.org

REF. FUENTE: http://www.monde-diplomatique.es/isum/Main?ISUM_ID=Center&ISUM_SCR=externalServiceScr&ISUM_CIPH=hcDiUuG!wBU5a-Iua2jU1ysP9ZbYYDUAZyWDAD7V40aiVm0-NslSGCvCjnWdiFJB-RZ5Vxv6s6vyHjITiFZm1UHRBpCXa15pwYtW8nEF-YgJyOJAcAxuGgUD92oaOolHHtZ9nxYMqK13WFAih0euuvyn8C7M92Sr3nQ5ga-J3jxcMiTyF8nl1uA5VbhPsWiBVtBrxiTl-kp75OdPdkWQ9XNd4szpfl7hVzQtwH0Oj2TMWEdH!Pqruo5SemZPYfi7Bd4hRyx9vGd7G0-zQ5qCjSCShofiS7AZQT4NMR58QlDTJyL3UjYEB7fpv9I1O3m9mu5RKEGSd3Ta3oux3tkMlA_

jueves, julio 02, 2009

frases del día: Hoy Ernest Becker

Man is a hyperanxious animal who constantly invents reasons for anxiety even where there are none.
Ernest Becker (1973) The Denial of Death. New York: The Free Press.

frases del día: Hoy Levi-Strauss

Every verbal exchange, every line printed, establishes communication between people, thus creating an evenness of level, where before there was an information gap and consequently a greater degree of organization. Anthropology could with advantage be changed into "entropology", as the name of the discipline concerned with the study of the highest manifestations of this process of disintegration. (...) I only have to choose for the choice itself to signify my unreserved acceptance of the human condition; in thus freeing myself from an intellectual pride, the futility of which I can gauge by the futility of its object, I also agree to subordinate its claims to the objective demands of the emancipation of the many, to whom the possibility of such a choice is still denied.
Levi-Strauss (1984) Tristes Tropiques, p. 543-4.