lunes, marzo 02, 2009

Disipan dudas sobre las muertes en el Aconcagua por Nicolás Carvalho Ochoa (criticadigital.com)

En esta nota se puede ver con mayor precision todo (o al menos algo, pero en muchos sentidos, bastante) lo que pasaba y paso en la montania cuando los rescatistas fueron a buscar al guia que fallecio (y a tres montanistas mas que fueron rescatados con vida). Lo interesante de todo esto es como la relacion texto/contexto, en realidad lo que dice Bruno Latour que solo hay un texto, que podriamos indefinidamente seguir describiendo un texto, que el contexto es cuando nos cansamos de describir un fenomeno y le ponemos poder explicativo al contexto. En este caso especifico rapidamente todos salieron a opinar, sin saber, (bien argento) desde un contexto sesgado... en fin, como siemopre hacemos. Pero aca se culpabilizaba a los rescatistas, que obviamente se jugaron la vida, lo esperaron al guia mas de lo que se recomienda, y ahora parecen unos asesinos. Pero los unicos que tuvieron la voluntad de ir a buscarlo fueron ellos, otros se quedaron, y lo que dice el guia de la nota es qye ahora la gente lo va a pensar dos veces antes de ir a buscar a alguien...En fin, como todo en la vida, los que saben saben y los que no opinan...
aca se va como la situacion limite en que se encuentran los montanistas en la montania, en donde la tension entre individuo y el grupo, entre individuo y lo colectivo se ponen de manifiesto, uno no sabe que haria en esos momento. Ademas es un deporte (exclusivo) por un lado super competitivo e individualista y por otro lado super solidario y colectivo... Es raro todo esto. Me quede pensando si podria haber paralelos ahi en la relacion indiv-grupo con lo q pasa con los ninios con enfermedades terminales y las familias, y los ninios-familias y los medicos....
Aca la nota entera para que lean con sus propios ojos.

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El guía argentino Diego Magaldi es presidente de la fundación Ecomed, la cual dicta entrenamientos para emergencias en zonas agrestes y urbanas desde 1998. Formado en la Unión Internacional de Asociaciones de Guías de Montaña, fue reconocido por los gobiernos de EE.UU. y la Argentina por salvar decenas de vidas.

Después de reunirse con uno de los voluntarios que arriesgó su vida para rescatar al grupo perdido en el “Glaciar de los Polacos”, accedió a una entrevista con Críticadigital.

¿Cuál es su visión respecto del rescate?

He estado en muchos rescates en el Aconcagua, y varias veces llegamos y todas las personas ya estaban muertas. En este caso el rescate fue un éxito, porque se salvaron a tres andinistas italianos (una montañista había muerto antes, tras resbalar en el “Glaciar de los Polacos”). Si hubiesen tardado un poco más, hubieran muerto todos. A 7.000 metros hay cerca de 30 grados bajo cero y un tercio del oxígeno que hay al nivel del mar. Con atarte los cordones del zapato, ya te agitás. La mayoría de los recursos disponibles fueron usados para salvar a los italianos porque ellos sí podían caminar en parte por su propia cuenta, que era la única forma de salvarse.

¿Cuál fue el grado de ayuda de los voluntarios?

Fue tal la ayuda de los voluntarios que algunos guías se ocuparon de contratar a un segundo guía para que se haga cargo de sus clientes para así poder socorrer a los andinistas. Todos los que llegaron a la cumbre eran personas que ya estaban aclimatadas a la altura, porque hace pocos días habían hecho cumbre o hace varias semanas estaban en la altura. Había más personas que les hubiese gustado alcanzar la altura de los 7.000 metros, pero no lo hicieron porque no se animaron o no pudieron por la posibilidad de que sufrieran un edema cerebral. En la jerga del socorrismo existe un límite cuando la situación a uno lo sobrepasa.

¿Qué opinión te merece la acusación de “abandono de persona” que se le adjudica a los rescatistas?

En la montaña en el momento del accidente, por lo menos había 500 personas. Ellos fueron los únicos que tuvieron los agallas de ir en rescate y encima son los acusados. Es muy triste que ahora gente muy poco informada los acuse de abandono de persona, cuando en verdad fueron los únicos que hicieron algo. Es una dolorosa paradoja. Decir que hubo intención de abandonar a una persona es un disparate, porque los voluntarios arriesgaron sus vidas para estar ahí. De ahora en adelante, mucha menos gente se va a animar a hacer algo para evitar involucrarse en un caso.

¿Qué apreciación se puede hacer del polémico video?

En ningún momento se visualiza a los tres italianos que salvaron. En verdad fue una acción heroica porque los voluntarios (además de la patrulla de rescate mendocina) salvaron tres vidas de manera totalmente voluntaria, sin que nadie les pagara un peso. Considero que habrá que retribuirlos en algún momento. Lo que se ve en el video pasa siempre en el Aconcagua. Todos los años hay que ir a rescatar a alguien y cada dos años pasa esto de tener que rescatar a un grupo 3 ó 4 personas juntas.

Los rescatistas intentaron trasladar a Campanini durante al menos 5 horas, ¿es válido hablar de abandono?

Nunca podría hablarse de abandono. Los rescatistas llegaron a eso de las 14 horas y 30 minutos y se fueron a las 19 horas y 30, muy tarde para estar ahí. Y en ese momento tenés que pensar que estás a ocho horas de una carpa, que es tu salvación en un clima de casi 30 grados bajo cero. Mucho tiempo no podés esperar o especular. Aun así, no lo abandonaron y se quedaron. Para mí, que tengo 40 cumbres encima, se arriesgaron demasiado quedándose tanto tiempo. Recién llegaron a las dos de la madrugada al “campamento Berlín”, ubicado a 6.000 metros de altura.

¿Cuál fue el lugar de la entonces jueza de este caso?

Esto de consultar a un juez no existe. Un juez no tiene la menor idea de lo que se le está hablando o consultando. La última decisión no la tiene un juez, sino los rescatistas. Pero tampoco se les puede recriminar abandonar a Campanini para no arriesgar su propia vida, porque nadie puede donar su propia vida a la causa. Haya existido o no la autorización, por más que un juez te diga “no te dejo abandonar”, la última palabra la tienen los rescatistas y va más a allá de lo legal, sino que pasa a los planos de la ética y la moral.

¿Cuál es la responsabilidad de la patrulla de rescate de Mendoza?

A la patrulla, perteneciente a la policía, le pagan un suelo mayor que a un policía común y trabajan junto a los guardaparques del Parque Provincial Aconcagua. Ellos fueron los únicos en términos profesionales que tenían la responsabilidad de acudir en rescate, eran los que debían dar un paso más, siempre arriesgando su vida hasta un cierto límite.

¿Qué tipos de evacuaciones es posible realizar en un rescate?

Existen tres tipos de evacuaciones. Una es autoasistida, cuando la víctima puede caminar por sí misma. La segunda es la asistida, cuando la víctima requiere la ayuda para caminar, como sucedió con los andinistas italianos. Y el otro tipo de evacuación es cuando la víctima ni siquiera se puede mover, que fue el caso de Campanini. A él lo debieron arrastrar porque seis hombres no tenían forma de trasladarlo en una camilla.

Se habla mucho de la camilla, ¿usaron o no una camilla?

Claro que hubo una camilla de cuerdas que se arma en forma de red. Pero era imposible trasladarlo con la fuerza de tan solo seis hombres. A esa altura y con ese temporal al menos se necesitan casi 30 personas para hacerlo. Se forman tres grupos de ocho y cada grupo se va turnando para mover a la víctima cada 20 metros. A él lo debieron arrastrar porque seis hombres no tenían forma de trasladarlo en una camilla.

¿Cómo deben interpretarse las imágenes cuando a Campanini lo tiran con una cuerda?

Atarlo con una cuerda era el único modo posible que había para intentar moverlo. En estas situaciones, si para el rescate había que descender a la víctima (que hubiese sucedido si alcanzaban la cima), a esta se la ata con una cuerda y se le da empujones para que se deslice por la nieve mientras se tira la cuerda para atrás para que no caiga rodando. Así se va desplazando a la víctima pendiente abajo. No existe otro método.

¿Qué le pudo haber sucedido al guía argentino?

Probablemente, haya sufrido un edema cerebral que no le permitió actuar como debía. Un edema te afecta el estado de conciencia y la calidad de tus decisiones. Porque es muy raro que Campanini se haya equivocado de camino, porque la ruta normal y el “Glaciar de los Polacos” están en un sentido exactamente opuesto, no fue un pequeño desvío. Pudo haber “viento blanco”, que es cuando la visibilidad sólo es de un metro, pero a la larga, si estás en un camino errado, te tenés que dar cuenta, no podés avanzar tanto y no percibirlo.

1 comentario:

Nicolás Carvalho Ochoa dijo...

te escribe el autor de la nota

nicolascarvalho@hotmail.com

un abrazo