salio una nota a fernando de catupecu.
la lei y llorando la termine.
es una explosion de vida y energia y amor y el limite de todo en todo.
es larga pero si pueden leanla porque gracias a ellos podemos ser testigos de "eso" que no tiene nombre posible, que es la sustancia detras de todo lo que hacemos, que es lo que sostiene el universo, nuestras vidas, nuestras muertes, y todo lo que esta dentro, fuera y en el medio.
no se que mas decir.
leanla si pueden y cualquier cosa comentenme lo que les surge, o escuchen mas catupecu, o vayan a recitales, o salten, o escriban algo, o pinten, o sean.
sobre todo lean la parte del silencio y la soledad, o cuando le tocan a gabriel para hacerle el mapeo.
es lo mejor que he leido en mucho tiempo, por la generosidad, el amor y compasion que nos transmiten gabriel y fernando y todo el universo visto desde la optica de fernando y porque nos dejan estar con ellos ahora cada uno desde su lugar en el mundo.
19 de enero de 2007
Fernando Ruiz Díaz
Acá va el jinete de todas las noches que se puedan contar en una vida, dominando Santa Fe, altura Plaza Italia, a bordo de un Volkswagen Suran negro, una bestia prepotente que lo lleva todos los días de Villa Luro a Palermo, de Palermo a Escobar, de las bocas de tormenta al filo de la madrugada, si se permite la licencia. Al pasar por esas cuadras a velocidad crucero, el jinete en cuestión, que se llama Fernando y tiene el perfil de un cavernícola bien parecido, recuerda las semanas que siguieron al accidente de su hermano Gabriel, camino al hospital Fernández y a una sala de terapia intensiva en la que podía pasar cualquier cosa, una muerte o una ceremonia con vino tinto y músicaemocionante frente a un paciente en estado vegetativo. Todo tan vital, todo tan Catupecu Machu.
De modo que ahí donde los autos chocados suelen acumularse contra el cordón que da a las rejas del Botánico, con todos esos gatos mimados y sobrealimentados por las viejas del barrio, Fernando parpadea un par de veces y parece como si se detuviera, o como si pusiera la nave en piloto automático y la dejara deslizar como sobre hielo por la segunda banda izquierda de la avenida; y lo que dice el jinete es que, desde el accidente, es la segunda vez que pasa por esa cuadra, por el lugar exacto adonde fueron a parar los restos del auto de Gabriel, ese Fox negro –no tan distinto al Suran en el que vamos ahora– que, excepcionalmente, no venía con airbag ni con frenos abs y que fue a morder el borde de un islote de la avenida Sarmiento después de una hermosa noche de amigos, tragos y vértigo interior, de cerveza artesanal y de rock pistero. Lo que quedó de la máquina de Gabriel estuvo ahí un buen tiempo, un bollo de chatarra al que los pibes de Catupecu iban a dejar sus mensajes de aliento y deseos de recuperación. Y el jinete, a todo esto, procuró no detener la marcha, comandar el proceso de supervivencia y rehabilitación de su hermano con la velocidad y la intensidad de siempre, sin bajar la voz ni buscar la compasión de nadie porque, como dijo un amigo de la familia en la sala de espera del Fernández a las pocas horas del accidente: "Dale, loco, que esto no es un velorio".
Acá no hay velorio. En términos clínicos, hubo primero una evolución del coma al estado vegetativo; a esta altura un estado vegetativo persistente. Lo que equivale a decir que Gabriel, internado en el sofisticado centro de rehabilitación fleni en Escobar, vive en un limbo indescifrable, o al menos muy difícil de decodificar para cualquiera que no sostenga con él el tipo de conexión metafísica que, presumiblemente (al menos yo me lo creo), sostiene con Fernando. Gabriel responde a algunos estímulos externos: al groove del bajo de "Beat It" de Michael Jackson o la voz de su hermana Cristi, a los primeros compases de "Like Eating Glass" (el tema de Bloc Party que estaba escuchando cuando se pegó el palo) o al mínimo susurro de la voz huracanada de su hermano. Gabriel desdobla su tiempo en períodos de sueño y vigilia; está ahí, duerme y despierta, aunque no pueda usar su fuerza motora a voluntad.
Fernando no duda que Gabriel está ahí en carne, conciencia y espíritu; lo supo desde el primer momento en que lo vio, no le hizo falta ningún diagnóstico médico para saberlo. Y también supo que si su hermano decidía abandonarse y dejar de respirar, él lo comprendería profundamente. Se lo dijo así, clarito, en esas mismas primeras horas en que le cantó un mantra impreso en un libro budista que le había regalado una amiga. Fernando quiso capturar ese momento para siempre, un momento de dolor y amor infinitos, y al día siguiente, apenas treinta y seis horas después del accidente, fue a Face Tatoo a estamparse el mantra en el antebrazo derecho, replicado en escrupulosa caligrafía sánscrita. Cuando terminó el trabajo, el tatuador se lavó las manos, lo miró a Fernando y le dijo: "Lamento conocerte en este momento de tu vida". "No lo lamentes", le contestó Fernando. "Me estás conociendo en el momento más importante de mi vida."
Esa escena en la casa de tatuajes ocurrió el 1° de abril. Algunos días antes, Catupecu estaba preparando su show en Obras y discutía la lista de temas en una mesa en la terraza de una cervecería de Recoleta. Gabriel y Fernando se trenzaron como suelen trenzarse los hermanos sanguíneos, a los gritos; Gabriel dejó la plata para pagar la cuenta y se fue. Al día siguiente, en la sala de ensayos de Villa Luro (en esa manzana de la orilla oeste de Capital que es el puerto principal y la nave nodriza de la familia Ruiz Díaz y de todo Catupecu Machu), Fernando y Gabriel se reconciliaron a moco tendido, lloraron y tocaron "Where the Streets Have No Name", de U2, con Fernando al bajo, una formación que probarían en público por primera vez. Un día después ocurrió el accidente: las birras en la cervecería de Recoleta, la trasnoche en el Roxy –donde Gaby conoció a Carlos Oliván, que terminaría dirigiendo a Fernando en el video de "Plan B: anhelo de satisfacción"– y el amanecer tornasolado y ferroviario del Palermo hípico. "Mirá el cielo... Es hermoso", dijo Gaby antes de subir al auto con César Andino, antes de ponerle play al tema de Bloc Party y antes de acelerar más de la cuenta y perder el control del coche.
Nueve meses después, Fernando me sugiere tomar algo en Buller, recisamente la cervecería en la que discutieron la lista de temas y donde Gabriel estuvo aquella noche, celebrando el cumpleaños de un amigo. Todo lo que pasó desde entonces –la supervivencia milagrosa, el amor de decenas de miles de personas, la vuelta a los escenarios de Catupecu (Obras, Pepsi, Rosario, Creamfields Chile, La Plata), la sostenida rotación radial y televisiva, la conmoción que producen esas canciones en el año más doloroso y masivo de la banda– parece la sinopsis de un guión que rebasó los bordes de lo verosímil, como si alguien hubiera sintetizado la sustancia de Catupecu –vocación de aventura, sobrecarga energética, misticismo rudimentario, gran capacidad de fascinación frente a lo cotidiano, convivencia sagrada con lo trágico, lo épico, lo pequeño, lo desaforado– y la hubiera vertido en una insólita ópera rock con final incierto.
"Si miro para atrás, me doy cuenta de que siempre viví la vida como una película, y una película más cerca de David Lynch, mezcla con Tim Burton y Fitzcarraldo, que una película en la que ya sabés todo lo que pasa", dice Fernando frente a un muestrario de cervezas caseras y una bandeja de rabas. "Quizá lo bueno de haber vivido todo lo que vivimos con Gabriel es que, de alguna manera, estaba preparado para una locura como ésta. Aunque por otro lado es inimaginable… ni siquiera el deceso de mi papá, hace cuatro años… O sea, eso lo entendí un poco más, era parte del proceso de la vida, uno ve morir a los padres. Pero esto tiene una cosa como de… de un dolor que nunca te imaginaste."
–¿En ningún momento la situación te paralizó?
–No, en ningún momento. Hay una cosa que escribí hace mucho, cuando todavía no existía Catupecu, que decía: "Ya habrá tiempo para la era de las almas". Ya habrá tiempo para eso. Una cosa muy importante con Gabriel es que siempre fuimos parámetro uno del otro. Personas muy distintas, con una búsqueda en común pero métodos diferentes. Desde que pasó esto, el solo hecho de mirarlo me obliga a no quedarme quieto. Desde el primer momento yo les expliqué a los médicos que, cuando Gabriel movía algo, sabía lo que estaba haciendo, porque en el escenario no necesitamos mirarnos, y sabemos lo que está pensando el otro, y establecemos una conexión que parece planificada, pero no. Con Catupecu nunca hubo una estrategia, y cuando la había se iba al carajo. Esa intuición se aplicó más que nunca en esta situación. Por eso yo siempre supe lo que le está pasando, desde el primer momento: sé por qué mueve la boca, por qué mueve las piernas, por qué no las mueve, y cuando no movía nada, yo sabía que estaba ahí. El primer día salí y pensé: si Gabriel optó por esto, si su subconsciente optó por esto, y si no lo optó y el destino fue el que lo impuso, bueno, que esté acá como tenga que estar; y si se tiene que ir, que se vaya.
–Parece como si ya tuvieras incorporadas algunas nociones sobre cómo afrontar una situación semejante, más que nada por la sintonía que tienen los temas de Catupecu con este momento, casi a modo de manual de autoayuda.
–Me tuve que elevar un poco a los conceptos que siempre emití. Como diez días después del accidente, Fausto [el mánager] me pasó un montón de cartas que mandaban los chicos del público, y eran increíbles: todas hablaban de la forma en la que alguna canción nuestra los había ayudado a superar un momento traumático. En definitiva, todas las cartas decían: "Che, leé un poco las letras de Catupecu, que por ahí te ayudan". Y yo flasheé.
–¿En ningún momento te desconectaste de la música?
–No. De hecho, la primera noche le canto ese mantra. Los médicos me decían que le cantara. El doctor Previgliano, el neurólogo de cabecera de Gabriel, fue muy importante. Me orientó en un montón de cosas. En un momento me dijo: "Loco, tenés que volver a tocar". Desde el primer momento escribí muchas cosas, compuse mucha música, me ponía el iPod y me quedaba ahí con él… Le puse música desde el primer momento. Siempre lo estimulamos con eso.
–¿Te sentís solo en el tipo de conexión que tenés con Gabriel?
–Sí, pero soy un gran amante de la soledad. Amo la soledad yendo por la hermosa Buenos Aires, escuchando música en el auto, de noche; la soledad al escribir en mis estudios que me voy armando; la soledad de una playa desolada; la soledad acompañada de alguien que comprende y comparte tu soledad… La soledad para mí es un espacio tan importante en mi vida como la música. Y el silencio hace a la música rica, es lo que separa los tonos. Así que en esa soledad no me siento desolado, porque mi familia y mis amigos me dicen: "Sé que te están pasando cosas que yo no entiendo ni vivo". Traté de vivir esa desolación como lo más intenso que viví en mi vida. Una cosa indescriptible, no conocía una tristeza tan profunda. Llegué a entender al tipo que se suicida.
–¿En algún momento te ganó la desesperación? Ese "¿por qué a mí?" de las víctimas de una tragedia…
–No me animaría a ese "¿por qué a mí?". Yo tengo un antecedente en ese sentido: tengo una hermana con síndrome de Down, Cristi, que es un ángel, y realmente yo aprendí mucho de ella... Mi papá me contó que, cuando Cristi nació, hace cuarenta años –un tiempo en que la situación era muy distinta, no había ecografías ni nada–, él fue a una iglesia, se puso a rezar y dijo: "¿Por qué a mí?". Y él sintió una voz (que sería su propia voz, no digo que haya sido la de Dios) que le decía: "¿Y por qué no? ¿Quién sos vos?". Así que nunca me pregunté eso. La vida tiene cosas tan dolorosas, tan dolorosas… Mientras pasaba el conflicto entre el Líbano e Israel, y yo me conmovía mucho pensando que en cada uno de esos edificios había sesenta familias a las que les estaba pasando lo mismo que a mí con Gabriel.
–O sea que tu tragedia no te aisló del resto del mundo.
–No, al contrario. ¿Y sabés por qué? Porque sentí que el mundo no me estaba aislando en mi tragedia. Hubo una manifestación de amor alrededor de Gabriel que, fuera de mi cuerpo, no la había sentido nunca. Lo que está pasando es increíble: el convencimiento de que Gabriel tiene que darle y darle para adelante, el amor que le transmitieron...
–¿Te cambió mucho la percepción de la vida, del tiempo?
–Más o menos. No siento que haya muchas cosas que debiera o quisiera dejar. No siento una culpa, una cosa de pensar que tal cosa pasó por tal otra. Es la vida misma. Un día agarro y le digo a mi novia: "Está claro que a partir de ahora no hay más queja". Y ella me dice: "Qué loco, porque vos no te quejás nunca". Qué me voy a quejar. Hay que salir a comerse el mundo, la vida, no hay tiempo para nada. No hay tiempo, yo me quiero matar porque sé que me voy a morir. A mí me encanta ser Fernando. Me cabe ser Fernando con todos mis defectos ylas pocas virtudes que pueda tener. Pero para mí el tiempo siempre fue una cosa extraña.
–Y para Gabriel también, ¿no?
–Yo no conocí a otra persona como él. Después de nuestro primer Obras, Gabriel dice: "Tengo que componer las cuerdas yo". Se compra tres libros así, los lee y en una semana compone las cuerdas. Viene Javier Weintraub (el violinista que toca con nosotros, que ahora es como un hermano para Gabriel) y nos dice: "Loco, llámennos cuando sea, no les cobramos, porque con esos arreglos tipo Stravinsky que hace tu hermano…". Y lo dijo él, que es un Steve Vai del violín. Cuando hablamos de Gabriel estamos hablando de ese tipo. Y esos signos continúan. Yo ya no digo más: "La vida es frágil". Andá a ver cómo quedó el auto de Gabriel y fijate qué tan frágil es la vida. Siempre fue todo muy intenso para nosotros, no es una manera de decir. Es una intensidad que nos viene de otro lado.
–Si existía una especie de pararreligión catupequense, parece que todo esto la activó más que nunca, la sacó a la luz pública.
–Es que nosotros vivimos las cosas como religiosos. Yo acá no estoy tomando algo. Yo estoy viendo a Carlos [el dueño de Buller] que viajó por el mundo investigando lúpulos. Toda la vida es así: el cine, la música, la pintura, las ciudades. Eso es religioso. No digo que todo lo sea. McDonald’s no es religioso. Pero esto que pasa acá, sí. Yo nací católico, pero pienso que en todas las áreas de la investigación del hombre hay verdades y mentiras. En ese sentido, nosotros tenemos una manera religiosa de vivir. Para nosotros es religioso salir de noche. Y creo que gran parte de los problemas del mundo se desprenden de no ver ese tipo de religiosidad. Casi nadie respeta el espíritu amoroso de las cosas. Un día en el Fernández veo a un médico que salva a una madre. Y yo, que estaba ahí como todas las noches, vi algo que nadie vio: vi al marido y al hijo esperando afuera. Y el médico había estado toda la noche poniéndole sangre, salvando a una persona para después ir a atender a otra. Yo lo agarré y le dije: "¿Vos sos consciente de lo que hiciste anoche?". "¿Qué?", me dijo él. "Salvaste una vida. Hiciste que un hijo tenga a su madre, que ese tipo tenga una mujer toda su vida… ¿Sos consciente de eso?" Y él me dice: "Y… a veces no". Claro, dije yo, por eso esto que pasa acá es lo más parecido que conozco a una banda de rock.
–¿Cómo fue el reencuentro con César [de Cabezones]? ¿Cómo se mantuvo esa relación de sala a sala en el Fernández?
–Yo le decía a Gabriel que César estaba bien, pero yo qué sé si me creía… ¿Y César? César me miró un par de veces cuando volvía de operaciones con morfina y me decía: "Loco, ¿dónde está Gaby? ¿Está ahí?". Cuando César va por primera vez a verlo después de que le dieran el alta, entro y está llorando. Claro, su amigo, con el que estaba pasando una noche increíble, el que vio cuando Gaby hizo así [inclina la cabeza, como vencida contra el volante]...
–¿Alguna vez te enojaste con Gabriel, pensando en que podría haber sido más prudente o algo?
–No, si Gabriel tiene changüí conmigo. ¿Cómo me voy a enojar? Por el contrario, siempre le dije: "Boludo, hasta si la elegiste, estamos a fondo con vos". No me arrepiento de todas las que pasamos. Creo que hasta en esto es Gaby.
–¿Cómo fue la decisión de volver a tocar en Obras a un mes y pico del accidente?
–Antes de volver, los chicos me decían: "¿A vos te parece que podés?". Y yo decía: "Mirá, en la cabeza de Gabriel no me puedo meter, pero sé que si ese día hay una urgencia con él, show must go on. Vamos a Obras y tocamos". Teníamos que hacerlo. Tenía que pasar. Y fue así, con una ayudita de mis amigos: el Zorrito [von Quintiero], Zeta [Bosio], los Massacre, Abril [Sosa]… Fue algo grandioso musicalmente. Mi mamá tuvo mucho que ver, insistía en que tenía que volver a tocar. Yo le decía: "Mamá, vos estás loca". Un amigo nos miró y dijo: "Y… vos y Gabriel no salieron de un repollo". En ese momento el Zorro también me dijo: "Mirá, Fer, los religiosos, cuando están en vigilia, rezan; y nosotros, los músicos, tocamos. Y aparte, si lo pide la mamma…". Son muchas cosas que van más allá de mí. Música, man, música.
–¿Qué es Catupecu para vos hoy?
–Qué difícil. No sé, porque nunca lo supe. Catupecu es un concepto móvil, como el cuerpo. Hoy Catupecu es esto: Gabriel rehabilitándose en el FLENI, recientemente salido del Fernández, con Zeta en el bajo, Pichu tocando la guitarra… Tengo tantas cosas en la portaestudio, tantas cosas que han quedado fuera de los discos. No sé… Capaz que haría algo… Creo que Catupecu siempre fue una banda, dentro del ala del rock, muy vívida, y como tal no vive ni del pasado ni del presente. Catupecu vive de algo que no sé qué es. Yo reformé todo mi set, un amigo me hizo una pedalera terrible, me compré una caja nueva, cambiamos un montón de cosas. No es que salimos onda Catupecu Emparchado. Es Catupecu. Es lo que siempre les dije a todos, incluso a los fans: "Chicos, miren que no salimos a dar lástima, eh". No salimos a hacer versiones pretenciosas porque ahora escucho el sonido del jacarandá. No, es música y el show va a estar buenísimo. No quiero que vengan a verme onda "aguantame que tengo dolor en mi corazón". Tengo dolor como la puta madre,pero la música…
–Ese sentimiento parece que tuvo su reflejo más fiel en la versión de "Plan B...". Es como que definió el año Catupecu.
–Creo que este momento es tan Catupecu como los otros, sólo que ahora se ven ciertas cosas. Si vos me preguntás cuál fue el año de Catupecu, te digo que todos. Aunque este año fue el más fuerte. Y mirá que Catupecu fue siempre adrenalina y demencia. El rockero siempre trata de mostrar los excesos, y nosotros fuimos unos grandes maestros de no mostrarlos. Somos una banda excedida en todo sentido. Yo no soy drogadicto porque probé las cosas y, como la vida me llama, como todo está ahí, opté por lo que genera mi cuerpo. Me parece que siempre estuvo adentro. Sí me gusta la ceremonia del vino, me gustan los tragos, pero siempre lo vi como algo que acompaña momentos… Mirá qué loco, las cosas que me estoy dando cuenta haciendo esta nota. ¡Qué parte de la historia que es esto!, ¿no? Hoy veía la tapa de la edición especial del Pepsi Music que sacó la Rolling Stone, y me veía a mí ahí, con más kilos de los que tengo ahora. Eran siete meses de sensaciones que… ¿cómo entra en un cuerpo tanto dolor, tanto amor, tanto odio, tanto descontento, tanto no comprender, tanto comprender, tanto querer, tanta intención, tanta nada y tanto todo? Y bueno, loco, se acumula: está ahí, en esa foto. Es increíble que ese momento haya quedado ahí, en la tapa de una revista. Eso es rock. Por eso alguna vez dije: "Esto de Gaby... qué rock que es, ¿no?". Y lo entendieron re mal, como si yo hiciera apología de la tragedia, como si viera en Gaby al nuevo James Dean. Y no, es difícil de entender: lo que yo veía ahí era una profundidad…
–… existencial.
–Dicen que las almas eligen dónde nacer, y que uno es mentor de su destino. Mirá lo que te voy a decir: qué auténtico lo de Gaby. Auténtico no como algo bueno, sino simplemente auténtico. La ruda macho es auténtica y no me gusta nada. Me gusta el jazmín, me gusta mi chica.
Desde el comienzo, Fernando supo que iba a tener que tomarse el trabajo de convencer a los médicos de que Gabriel es, en efecto, una persona con una carga de energía poco habitual, y que sus características singulares –pasarse días enteros sin dormir, vivir buena parte del día como un zen y mutar en demonio de Tazmania sobre el escenario– serían fundamentales para salir adelante. Pese a que el eminente doctor Previgliano fue el primero en decirle, casi al comienzo de todo: "Los milagros existen", los equipos médicos tienen un escepticismo lógico frente a casos como éstos. Son pocas las personas que sobreviven a semejantes traumatismos y son pocos los pacientes que logran salir exitosamente de un estado vegetativo persistente. Por eso Fernando afronta una tarea diaria de autoconvencimiento y transferencia general de esa convicción respecto de la fuerza interior de su hermano, basándose en los progresos lentos pero significativos que va manifestando. "Sé que todo esto puede sonar a un deseo mío de que Gabriel esté bien, pero la verdad que no. No es el convencimiento ciego del pariente: es que uno lo conoce."
En esa rutina de lucha continua (aunque Fernando prefiere no hablar de lucha, sino de convivencia con lo dado, con el sufrimiento y con la alegría de tenerlo a Gabriel vivo), ocurren historias increíbles. La del primer mapeo cerebral en el Fernández, por ejemplo. Según cuenta Fernando, su hermano venía manifestando notables signos de reacción frente a estímulos diversos, pero siempre en ausencia del equipo médico. La noche anterior a ese primer examen, Fernando se le acercó y le dijo en tono firme: "Gabriel, mañana viene el mapeo y vos me estás haciendo la del perrito, la del bebé que no quiere hacer la gracia frente al tío, y ¿sabés qué? No sirve para un carajo, porque los médicos no ven todo lo que vos podés hacer cuando estamos solos, y así no se puede seguir avanzando". Entonces Fernando le dijo a Guillermo Vadalá (el maestro de Gaby en el bajo) que pasara y que lo ayudara a hacerlo entrar en razón. Pusieron un disco de Maceo Parker, Guillermo le agarró la mano y empezó a arengarlo: "Escuchá, Gaby, escuchá cómo groovea. Escuchá… Mañana tenés que ir al mapeo cerebral y tenés que groovear, tenés que demostrar de lo que sos capaz". "De pronto –cuenta Fernando–, Gaby le aprieta la mano a Guille, levanta todo el torso, pega una respiración profunda y empieza a bajar despacio, con todo el esfuerzo que eso implica; y traga. Guille se quedó blanco."
–Y al día siguiente, en el mapeo, ¿grooveó?
–Creo que ese mapeo quedó en la historia del Fernández, fue muy emocionante. Estaba Dominga [su madre], por supuesto, que es el personaje central de esta historia, Javier Weintraub –que vino a tocar el violín–, yo y otros más. Lo metieron a Gaby en el cuartito del mapeo, yo llevé la laptop, el bajo frankenstein de él y con Weintraub empezamos a tocar, a hacer un quilombo bárbaro, yo chiflándole y poniéndole el bajo, todo un griterío. Le poníamos "Beat It", de Michael Jackson, con la producción de Quincy Jones, que a él le encanta, le subía el volumen y Gabriel reaccionaba a full. Mozart, Bach, Beethoven, algunos tanguitos… Después de cuarenta minutos salimos, afuera había gente mirando –por el quilombo que habíamos hecho–, y sale el doctor Previgliano, y mientras está llevando la camilla conmigo (¡el capo de neurología del Fernández!), me mira y me dice: "Fernando, te tengo que decir algo: me cerraste el culo".
–Hablemos de la música que le hacen escuchar a Gaby desde el accidente. ¿Qué cosas fueron y son importantes, además de las que mencionaste?
–Un gran disco que le pusimos mucho y que fue una gran catarsis, que le hizo muy bien a él y a todos, fue El regreso de Calamaro. Cuando ganó los premios Gardel le hizo una dedicatoria a Gabriel, y la verdad es que ése fue un mimo grande. Todo es una gran locura, hubo muchas escenas increíbles. Un día empezó la visita en el Fernández y había fallecido, en la cama de al lado de Gabriel, un señor muy grande. Estaban Betina [una amiga], Macabre, Herrlein [tecladista y baterista de Catupecu, respectivamente]... Imaginate el clima en terapia intensiva: había un cadáver ahí. Y así como cuando falleció mi viejo –un jueves de hace cuatro años– nosotros salimos a tocar dos días después, esta vez yo dije: "Vamos a festejar la vida, vamos a festejar que este hombre existió". Entré y puse "Tuyo siempre", de El regreso. ¡Qué bien que la tocaron los pibes de Bersuit! Tenía una botella de vino que me había quedado del almuerzo, la saqué y… Fue una locura. Le cantábamos a Gaby: "Si alguna vez, no me vuelven a ver, porque a mí, como a todos se me olvida…". Y Gaby movía la boca, me apretaba la mano. Fue al mes y medio del accidente... Pero hubo muchos discos importantes: cosas de Massacre, de los Beatles: [canta] "Blackbird flyyy…". Le puse mucha música de su iPod. Tenía una lista que se llamaba "bajo" y que tenía "Seguir viviendo sin tu amor" de Spinetta, "Crema de estrellas" de Soda, temas de Tom Waits, de Peter Gabriel. Y fueron un estímulo súper importante. Lo mismo que el tema que venía escuchando cuando se pegó el palo, "Like Eating Glass".
–¿Estaba en un momento muy Bloc Party?
–Sí, Gaby justo había venido de Londres, y apenas llega yo me lo cruzo en casa y lo primero que me dice es: "Escuchá esto. Es una banda que se llama Bloc Party…". Y me traduce la letra, que también parece premonitoria. Dice: "It’s so cold in this house…". El me decía: "Mirá lo que es esta frase: como comer vidrio, como tomar veneno".
–Lo bueno de verte ahora es que seguís teniendo esa misma voracidad por vivirlo todo.
–¿Sabés lo que pasa? Es como le decía la otra vez a un amigo: yo me levanto a la mañana y me vuelvo loco, ¿entendés? ¡Me vuelvo loco! Quiero poner música, quiero prender el dvd, quiero tocar la guitarra, quiero vivir, quiero estar zen, quiero hacerme el té… Como digo en la letra: "En jaque, al filo, en el umbral… Quiero todo". Quiero todo. Entonces me convierto en el hombre más sano del planeta y después reviento como un hijo de puta. Y está buenísimo. Y el día que entré en la sala, un mes y pico después del accidente, viví todo eso junto. Estar tocando, viviendo un momento de esa droga fantástica que es la música, y verlo a Zeta, y verlo a Arnedo tocando "Y lo que quiero…", y después con los Massacre tocando "Plan B…". Y no estaba Gaby. Yo miraba y pensaba que tenía que salir de atrás del equipo de bajo. Es una deformidad. No lo puedo comparar con nada.
–Debe haber sido extraño, porque para vos tocar, hacer música es estar con Gabriel, siempre fue así.
–De lo que estamos hablando es del power que tiene la música, y para mí Gabriel es música. Cuando nosotros tocamos, cuando estamos en la sala o en un escenario, pasa música. Me la creo. Siempre lo vivimos así. Siempre supimos que el rockero no venía a mediocrizar la cosa. A eso no vinieron los Pistols, los Ramones, Bowie o Gabriel. Ellos vinieron a patear el tablero. ¿Y qué está pasando acá? Un montón de rockeros disfrazados de pateadores del tablero que, en realidad, no están haciendo otra cosa que rearmar el tablero. Siempre sentí que con Catupecu les faltamos el respeto a miles de cosas, pero no a la música ni al rock. El rock siempre mereció una falta de respeto, es algo inherente al rock, pero ahora que ya pasaron algunos años, creo que merece un respeto. Como música clásica que es.
Ahora estamos en la confitería París del hipódromo de Palermo, donde las viejas toman el té con masitas; al fondo las personas solitarias les hablan a las máquinas tragamonedas y nosotros nos bebemos despacito un par de Camparis con Martini Rosso y jugo de naranja exprimido. En este salón construido en la década del 10 fue donde Gardel inauguró la era del videoclip con "Por una cabeza". Cuando entramos, el tipo que custodia la sala de juegos había saludado a Fernando solapadamente; le preguntó por Gabriel y nos dijo que no podíamos entrar en el área de apuestas con bolsos ni mochilas. No era nuestra intención. Así que nos quedamos del lado de las mesas, frente a un ventanal que proyecta una tormenta de fin del mundo, y adentro suenan las trompetas de largada, el repiqueteo digital de una cabalgata ficticia y algunos audios publicitarios poco confiables. La reacción del personal de la confitería –meseras, gente de la cocina que se asoma, guardias de seguridad, todos interesados por el estado de Gabriel y los próximos pasos de Catupecu– prueba aquello del "acto de amor" del que habla Fernando a cada rato.
"Gabriel estaba en amor", me explica él. "El último ensayo fue amor, la noche esa fue amor, el momento antes de subir al auto fue de amor... Entonces se pegó el palo y generó un acto de amor terrible. Millones de personas de todas las ciudades de América tirando onda. Vamos a redefinir un límite: ¿dónde está la tragedia? Para mí ésa es una palabra de hace ocho meses. Yo ahora lo veo todo desde otro lado. Para mí el desencadenante del accidente de Gaby fueron sus ansias de vivir."
Le pregunto si en algún momento se obsesionó con los detalles del accidente, con cómo pudo haberse evitado y demás. "No", me contesta con la laboriosa seguridad que se impone y le impone al mundo, una seguridad que parece evitar la grieta por miedo a la rotura, a filtrar más de lo necesario y terminar inundándolo todo y ya no poder respirar más. "Las conjeturas en mi cabeza no existen. No sólo con esto, sino con nada. Lo único que me dio a pensar fue que el auto se lo conseguí yo, pero es una conjetura… Ayer un amigo me preguntaba si le iba a hacer juicio a Volkswagen, porque me decían que el Fox se va de cola y un montón de cosas. Y no… Estos hechos deberían permitirte ver las cosas en una perspectiva mayor, y lo que no tenés que hacer es verlocorto, echarle la culpa al mundo, algo que los seres humanos tenemos muy instalado. Esto a mí me puso en el límite entre lo más espiritual y lo más terrenal y concreto. Porque esto que nos pasa es muy concreto. Es hiperrealismo. Y a mí el hiperrealismo en la pintura no me gusta."
–¿Qué momentos de tu vida con Gabriel se te vienen a la cabeza más seguido?
–Un par. Un día en la primaria, cuando él apenas nació, que para mí fue una cosa… Yo creo que cuando sos chico no tenés la sensación de orgullo, pero yo tengo el registro de sentir orgullo cuando él nació. En primer grado me sentaba atrás, ahí en la escuela 12, y habían armado reunión de profesores en la dirección y yo estaba tan contento que empecé a revolear bancos desde el fondo. Se armó un quilombo terrible, que se extendió por todo el colegio. Y cuando la directora empezó a retar a los más grandes, creyendo que ahí había empezado todo, yo salté, con el vozarrón que ya tenía, y dije: "¿Qué? ¿Y los de primero..?". Sentía un orgullo tremendo por mi hermanito. Es la misma sensación que sentí cuando compuso las cuerdas de Obras. Y la misma que sentí cuando él todavía no hablaba y armó un rompecabezas de seis piezas, un elefante en un circo. Y otro momento muy sustancial de mi relación con Gaby es lo que para mí fue el big bang de Catupecu: en la pieza de él, arriba, donde yo compuse muchos de los temas de Cuadros dentro de cuadros y El número imperfecto. Ahí estaba yo con él, y le dije: "Che, tendríamos que hacer un grupo". Y él me dijo: "Yo ya estoy, vos sos el que falta". Eso fue un año y medio antes de que empiece todo.
Fernando se calla y mira la avenida. El cielo se cae a baldazos. "Vos te das cuenta de lo que es este momento, ¿no? Esto es rock para mí. ¿Vos entendés lo que te digo? Esto es increíble. Qué momento. Qué trago. Para mí esto es real: saber que ahora la estoy pasando impresionante. Para mucha gente es difícil entender eso, que en una situación así yo la pueda pasar bien."
–Claro que es real.
–Lo que pasa es que, desde que pasó esto, sólo me desalineo con este tipo de sinergia cuando bajo a lo que comúnmente se llama realidad, o la realidad como la muestran los diarios y Crónica TV. Al tercer día del accidente bajo a desayunar –por primera vez me animo a bajar porque no quería ver a nadie– y veo que en Crónica están dando algo relacionado con el accidente de Gaby. Y me hizo muy mal, me sacó de ese estado energético que era óptimo para afrontar lo que le pasaba a mi hermano. Entonces, ¿qué es la realidad? ¿Esa es la realidad? ¿O la realidad es que, en ese mismo momento, le estaba saliendo una flor a uno de los cactus que teníamos en casa?
–Supongo que las dos cosas.
–La realidad es la que decidís enfocar. Si la realidad sólo fueran las noticias no existiría Ghost in the Shell, "Start Me Up" ni El extraño mundo de Jack. En Chile, al día siguiente de tocar, tuve un sueño terrible: el destino personificado me estaba gastando, me decía: "Mirá, mirá cómo está Gaby". Y estaba tal cual está, pero me lo hacía ver de un lado terriblemente trágico. Me desperté muy mal, en una oscuridad invencible. Abrí las cortinas, vi la montaña y me la llevé en la mochila. Y cuando volví, en el FLENI, vi la misma imagen que había visto en el sueño, pero la historia era otra. Estaba todo mucho mejor.Estaba Gaby levantándome la mano. La cuestión es el marco con que vemos las cosas. Si yo veo este momento con el marco del día anterior al accidente, claro, estábamos haciendo "Donde las calles no tienen nombre" y yo iba a tocar el bajo por primera vez sobre un escenario… Ahora, si yo veo lo que pasa hoy con el marco del día en que llegué a la guardia y vi a mi hermano en el estado en que estaba –no entiendo cómo lo soporté–, entonces lo que pasa ahora es maravilloso. En este momento me siento exactamente igual a cuando revoleé los bancos en la primaria. Estoy orgulloso.
–Una gran virtud tuya es poder ver desde un lado positivo la ecuación cósmica que te toca.
–Me encanta lo que decís, pero si me veo de afuera siento que no estoy bien predispuesto para eso. No estoy bien predispuesto para cantar, porque desde que tengo 18 años estoy cansado, siempre tengo la voz limada, y tengo una visión trágica de la vida. Siempre estoy cansado, contrarreloj.
–¿Y qué hacés? ¿Luchás contra eso?
–No, al contrario: me abrazo a eso. Vivo con eso. A mí Catupecu me generó más encrucijadas, más locuras, más dolores y más sufrimientos que felicidades. En términos de normalidad, yo era mucho más feliz antes de Catupecu. Era menos comprometido, no había llegado a la esencia de tantas cosas y no había vivido con la profundidad que después elegí para mi vida. La profundidad de decir que yo no compuse "Y lo que quiero es que pises sin el suelo". Yo no sé de dónde salió eso. Debo ser una antena bárbara, y que la música quiere vivir en mí.
–Como sea, esa visión trágica de la que hablás nunca te paralizó ni te deprimió.
–Es que a mí de chico me quedó grabada una imagen, viendo Sábados de súper acción con mi viejo y con Dominga. Mi viejo me decía: "¿Viste? Es como cuando termina Zorba el griego: se está quemando todo y Zorba se pone a chasquear los dedos, se pone a bailar". Cuando volví a ver la película hace poco y vi la escena final, entendí eso que me decía mi viejo. Y es lo que hicimos nosotros siempre: se pudre todo y empezamos a chasquear los dedos, salimos a tocar.
Por Pablo Plotkin
http://www.RollingStoneLA.com/876266
Rolling Stone LA | 01.12.2006 | | Página 58 | La revista
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viernes, enero 19, 2007
Etiquetas: argentina, causalidades, lo real, morir, viaje, vida 0 comentarios
domingo, enero 07, 2007
ya basta por hoy, pero si quieren pueden ir a ver un videito (no tiene sonido lamentablemente) de nuestra amiga nathalie y su pet en la cabeza bailando con la musica que mas le gusta. para nathalie y chad es como su hijo, parece que es buena onda pero aun no lo hemos conocido personalmente
saludos
rafa y ana
PD: no lo pude parar al video y como veran nathalie esta lo mas pancha usando la compu mientras el susodicho le baila encima
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a pedido de Doña Eka y Don Tian aqui va la segunda entrega de musica para depuntar el vicio, si sigo asi por ahi me vean en el proximo international festival of ladri music
firma: dijei rafe
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viernes, diciembre 29, 2006
si quieren ir a ver una musica que cree por primera vez con la compu pueden ir y luego digan q onda
r
sábado, diciembre 23, 2006
Nota de Sandra Russo de Pagina hoy sab dic 23.
me gusta como escribe y los temas que escribe.
aca va.
Contratapa|Sábado, 23 de Diciembre de 2006
El falo de cristal
Por Sandra Russo
Ella es muy joven, bella, ingeniosa. Está por terminar letras, pero eso no le alcanza: hace cursos de filosofía y en sus ratos libres practica acrobacia y hace tai chi. Además lee bastante. Puede ponerse a defender, completamente borracha, la vigencia de Spinoza o de Henry James. Siempre que la veo está vestida como una muñequita de torta palermitana, como una falsa ingenua, porque de ingenua, Lila no tiene nada.
Pero con los hombres, Lila disimula. En los últimos tiempos empezó a disimular cada vez más. El otro día la vi, y estaba contenta porque por fin está saliendo con alguien. Lo único que venía encontrando eran los toco y me voy, escenas de fin de fiesta en las que los que quedan salvan algo del naufragio de la noche, pero a conciencia de que no se está empezando nada ni se está en la obligación moral, siquiera, de preparar un desayuno a la mañana. Relaciones sin importancia, repite Lila, que es lo que se lleva. ¿Por qué los pibes de ahora, a diferencia de los pibes de siempre, buscan aquello que no tenga importancia, aquello que les asegure que nada será sometido a movimiento, que nada de sus vidas abúlicas será alterado? Lila no lo sabe, pero actúa en consecuencia, y entre amigas lo confiesa abiertamente: “Para gustarle a un tipo, la mejor de las estrategias es hacerte la boluda, no falla. ¡Adoran a las boludas!”, es una de sus máximas.
Llegó contenta y haciendo ojitos de enamorada. Está saliendo con un chico con el que hablan y discuten, se hacen compañía y comparten sus respectivos proyectos de trabajo o de estudio, se llaman cada noche para saber cómo fue el día del otro. Casi perfecto. Lila casi no lamenta no tener sexo con él.
No tienen sexo porque, explica ella, “él no se siente preparado”. Como Lila es de las chicas que, a diferencia de sus madres, sostienen que el tamaño importa y mucho (y no por una cuestión específicamente sexual: Lila y sus amigas están convencidas de que los tipos que la tienen de buen tamaño son más seguros y más caballeros), ella se encargó de comprobar en algún escarceo que el tamaño no es el problema. “Ahí me tranquilicé. No es el tamaño, es neura solamente”, explica. Pero él le dice, después de un mes de verse muy seguido, que “lo espere”.
Esto que relato no es una generalidad sino un caso que transcurre, sin embargo, en esos pliegues sociales que lentamente van escupiendo a su alrededor no sólo maneras de vestirse sino maneras de comportarse. Lila trae noticias de algo que sucede subterráneamente y que en su cama aflora porque ni él tiene reparos en decirle “esperame” ni ella se sorprende demasiado al escucharlo.
Antes se le llamaba falo al pene y después se comprendió que la idea de falo es bastante más amplia. Pero un poco más tarde también hubo que admitir que en esa idea de falo entran no sólo las erecciones y las anécdotas poderosas, sino las iniciativas, el poder, la voluntad, la seguridad, la capacidad de seducción, la manipulación más o menos consciente del deseo. ¿Quién tiene el falo hoy? ¿Ese chico que decide esperar a “estar listo” para un coito o esa chica que lo trata a él como a un príncipe tan parecido a una princesa?
Antes el falo parecía resumir la fuerza masculina, la fuerza física y mental. Pero ahora el falo es de cristal. Si se cae, se rompe. Lo tienen ellos o ellas indistintamente. Y en rigor, ni ellos ni ellas están satisfechos de tenerlo. Ellos y ellas se quieren sacar el falo de encima. Nadie quiere ser fálico. Lila está en las antípodas de las mujeres que disfrutan de tener el poder. Desde hace mucho que busca a un hombre para descansar en él, para... Dios mío... ¡sentirse protegida! Y dejar el sexo para más adelante le parece un detalle, algo accesorio, porque lo que le importa es que él la llama todas las noches para ver cómo fue su día, y Lila, que aunque es muy joven tiene considerable experiencia, sabe que aquellos que se la llevan a la cama de una, al día siguiente desaparecen. Esas llamadas humanizantes, esa consideración caballeresca de este pibe le parece más importante que un revolcón. Y banca.
La confusión entre los géneros reclama una redefinición del falo, que incomoda a todos/as. Hombres y mujeres parecen tan agotados y asustados, que unos y otras prefieren hacer la posta y abandonarse a las iniciativas ajenas.
El falo de cristal es intercambiable, ya que no es ni masculino ni femenino. La época, que exalta la androginia afectiva, ofrece la posibilidad de que el falo incluso no lo tenga nadie, que se caiga y se rompa y que de ahí en adelante un hombre y una mujer se enreden en una relación sin faro ni brújula, liberados ambos de tener que dirigir alguna orquesta. Los hombres sensibles y las mujeres que están volviendo de las reivindicaciones rechazan la idea de “ser el o la que sabe”. Todos están más cómodos y relajados en el “no sé qué me pasa”.
El falo de cristal yace en el piso, roto, testigo de otro tipo de relaciones en las que él hubiese sido necesario. Hoy no. El poder, eso por lo que pelearon durante años hombres y mujeres, ya no es un atributo deseable. Y es que, individualmente, los hombres y las mujeres están tan desconcertados, que prefieren ubicarse allí donde el otro les diga, allí donde no hay reglas de juego ni nadie que las haga respetar, allí donde no hay pasión sino un poco de compañía confiable.
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viernes, diciembre 22, 2006
Monty Python - Spam
gente, para que se caguen de risa, aca va el sketch de los monty python que dio origen al famoso y odioso nombre "spam" a los no solicitados correos electronicos que recibimos a diario... disfrutenlo.
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jueves, diciembre 21, 2006
quick comments:
1. el otro dia estaba en victoria haciendo mi trabajo con el eqpo de invest y a la mañana cuando voy a ser el check out en el hotel me encuentro con la recepcionista y es argenta. reconstruccion de parte de la charla
Perla: si estoy aca hace un año y medio, mi marido es canadiense y surfer y despues de estar en usa y en montreal quisimos venir aca porque es el lugar con mas sol y tiene playas buenas para surfear cerca
Rafa: y te gusta?
P: no, no me banco la ciudad, a las 9 de la noche estan los restaurantes cerrados, es linda para venir, para sacar fotos, pero para vivir no.
R: y la gente como es? parece muy colonial la ciudad y la gente es medio hippie, y despues tenes muchos viejos que vienen a jubilarse aca, no?
P: tenes los hippies que esta todo bien con ellos, pero la ciudad es de viejos y los jovenes tienen mentalidad de viejo
R: pero tienen amigos?
P: pocos, con la gente de aca es dificil, empezas una relacion con alguien y cuando decis "bueno, nos hacemos amigos?" no pasa nada
R: y a argentina hace mucho que no van?
P: dos años, hace cinco años que estoy afuera pero hace dos años que no vuelvo, igual cuando fui me quede por un año y mi esposo por 9 meses, pero estamos pensando irnos a otro lado
R: es raro como uno siempre idealiza el otro lado, cuando estas alla queres estar aca y al reves
P: si, cuando estaba en buenos aires no veia la hora de irme a la mierda, pero ahora que estoy aca no veo la hora de ir un tiempo a buenos aires. si pudieramos tener visa para trabajar en usa nos iriamos a california a alguna ciudad chica pero mientras tanto estamos aca
R: igual hay que disfrutar lo que tenemos
P: si
2. a la noche, viendo el noticiero veo/escucho que hablan de un grupo de estudiantes en washington que hacen la movida de "Dumpster diving," basicamente ir a buscar la comida que tiran los super cuando esta vencida o verduras y frutas con alguna pequeña falla. Ese el otro polo del mundo, aca tiran la comida a veces porque si, sin que este vencida, y van los pobres a buscar comer porque no tienen nada para comer y las clases medias universitarias para quejarse por lo vergonzoso de tirar comida en este mundo de injusticias.... como mirar esta realidad con los ojos sudacas?
3. Cuando iba de ida a Victoria nos pusimos a charlar con Steve sobre la diferencia entre usa y canada. Llegamos a ciertas conclusiones:
a) hay muchas canada y usa dentro de usa y canada.
b) por lejos toronto y montreal son las mas cosmopolitas y multiculturales. vancouver es parte de la west coast, es muy parecida a la prima yanki, como mucho hay sur asiaticos e indios, ademas de los first nations, pero despues es todo muy blanquito y europeo.
c) canada es violenta, una violencia mas silenciosa, a veces, pero incomparablemente tranquila con usa.
d) a diferencia de francia donde todo tiene que estar homogeneizado por el estado laico pero al final termina siendo racista y elitista, y yankilandia donde desde el vamos es racista y elitista pero con la discriminacion positiva intenta reconocer la inequidad social, aca en canada no le dicen a nadie lo que tiene que hacer, si usar o no turbante o lo que fuera, aca intentan que todos desde sus diferencias mejoren y tengan mas recursos. obviamente que sigue habiendo un componente racista y elitista, que a los first nations los mantienen bien abajo y jodidos. pero igual parece que aca las distinas minorias estan un poco mejor. por ej, los vietnamitas y filipinos cada tanto se cagan a palos o se matan en surrey o en algun otro lado de estos lares y posiblemente es algo que viene de antes de estar aca en canada. pero aca le dicen "ok, tienen diferencias de antes, pero aca tienen que aprender a convivir". o por ejemplo el candidato del partido liberal para las proximas elecciones es quebecua y tiene ciudadania doble canadiense y francesa, algunos del partido conservador le decian que tenia q dejar la ciudadania francesa si queria ser primer ministro de canada, y la gente salto diciendo que no, que no tiene porque renunciar a nada para ser primer ministro. es un ejemplo de como se toman algunas cosas por aca.
4. cuando volvia de victoria a la noche iba caminando a casa desde granvile y pasaba por las casonas del barrio muy pituco donde vivimos, y de repente escucho que en una empieza a sonar una alrma, me digo que seguro que es el viento o algo que fallo, pero justo cuando estaba pasando al lado de la casa miro para adentro y de una ventanita un tipo se estaba descolgando... apure el paso porque no queria saber nada con eso...
viernes, diciembre 15, 2006
no vi Babel, pero me qustó esta nota con su director
aca va.
ALEJANDRO GONZALEZ IÑARRITU, NIÑO MIMADO EN HOLLYWOOD
“Si no fuera por el cine, me tiraría por la ventana”
Después de Amores perros y 21 gramos, el director mexicano tuvo en Babel la oportunidad de cruzar a superestrellas como Brad Pitt y Cate Blanchett con actores no profesionales de Marruecos, en un complejo entramado visual y narrativo. La apuesta salió bien, aunque él mismo reconoce que “aparentemente todo me va bien, pero mantener estable el avión es bien difícil”.
No es la felicidad, sino el dolor, lo que nos hace iguales: eso sostiene Babel, la última película del mexicano Alejandro González Iñárritu sobre familia y relaciones, su tema más querido. Babel pone el cierre a una trilogía que incluye Amores perros y 21 gramos: una obra compuesta que se fue desplazando de escenario al ritmo del espíritu nómada de su director: México, en la primera; Estados Unidos, luego; el mundo entero, en esta entrega de título bíblico y ambiciosa estructura, en la que participaron desde una superestrella como Brad Pitt hasta actores no profesionales. Rodada en cuatro países, Babel cuenta otras tantas historias en varias lenguas y culturas, explora tres niveles de relaciones entre sus personajes (lo local, lo nacional, lo global) y plantea una realidad: es mucho más lo que une a la gente de este mundo que lo que la separa. La infelicidad, la incomunicación, la incapacidad de amar o ser amado devastan a todos, en todas partes. Babel ya tiene sus diplomas: en el pasado Festival de Cannes su director se llevó la Palma de Oro. El jueves, la Asociación de la Prensa Extranjera le dio el espaldarazo de siete nominaciones a los Globos de Oro: film dramático, director, tres actorales (Pitt, la mexicana Adriana Barraza y la japonesa Rinko Kikuchi), al guión (Guillermo Arriaga) y la música, del argentino Gustavo Santaolalla.
En Babel se vive la odisea de un matrimonio norteamericano (Brad Pitt y Cate Blanchett) que intenta solucionar su distanciamiento con un viaje al desierto; la de una familia marroquí víctima de la incomunicación; la de una mexicana (Barraza) y su sobrino (Gael García Bernal) que no atienden a nacionalidades ni fronteras, y la de un padre japonés (Koji Yakusho) y su hija sordomuda y adolescente (Kikuchi), ricos, solos, condenados al silencio. En una habitación del Covent Garden, horas antes de la presentación de su criatura en Londres, Iñárritu, de 43 años, habla con gusto y en extenso. “No hay conexión formal entre las historias, pero sí emocional. Ese fue el ejercicio más difícil: ¿cómo hacer de estas historias en cinco lenguajes, en tres continentes, una sola película en donde los personajes no se ven físicamente? Fue bonito. Encontrar una gramática visual y construir un todo”, dice, y se emociona, y dispara una reflexión tras otra.
Optimismo. “¿Soy más optimista ahora, eso se refleja en Babel? No estoy seguro. Oscar Wilde decía que la diferencia entre un optimista y un pesimista es que éste es un optimista bien informado... Es verdad que cada film me ayudó a exorcizar algo.”
La muerte. “Tengo una niña de 11 años y el segundo fue Luciano, que murió. Vino mal, con afección pulmonar... una experiencia muy dolorosa para mí y mi esposa. Luego llegó el tercero, Eliseo, que está vivo, gracias a Dios, y es un puro terrorista. Tiene nueve años. A él y a mi hija les dedico Babel. Amores perros se la dediqué a Luciano; 21 gramos, a mi esposa. Y Eliseo nació con la misma enfermedad; estuvo un mes entre la vida y la muerte, fue traumático, pero sobrevivió. Y como dice mi padre: ‘El doctor le puso demasiado oxígeno a este cabrón’. No para, es un loco encantador.”
La familia. “Es mi obsesión. En la familia se encuentra la raíz de todo drama humano. Y el lugar en que me encuentro ahora es raro: en medio de dos espejos. Miro hacia arriba, a mi padre, y veo cómo me convierto cada día en él. Y me aterra. Miro hacia abajo y veo a mi hijo transformándose en mí. Con todas esas bondades y limitaciones de las que es tan difícil escapar. ¿Me aterra? No, la relación con mi padre fue buena. Pero hay cosas que no me gustaría repetir. Hay cierta inevitabilidad en la repetición. Estamos predeterminados, desde que Adán y Eva fueron corridos del paraíso. Hay mucho ahí dentro, una relación de poder. Y a través de ese microcosmos se puede observar el mundo, el macrocosmos.”
Futuro. “¿Y ahora qué, tras la trilogía? Cada final representa un principio. Uno no puede escapar a su sombra. Es como la voz de uno. Por más que cantes una canción u otra, tu voz es tu voz. No podré escapar de mí mismo, de lo que me gusta hacer. Y quiero parar, no hacer nada; dedicarme a lo que he descuidado, lo personal, lo familiar.”
Vida norteamericana. “Sigo viviendo en Los Angeles. Pero algo cambió después de hacer Babel. No sé si podría regresar a mi país ahora. Me gusta vivir como nómada, me hace ser más consciente, más sensible, estar más pendiente, más incómodo. Y esa incomodidad, de la ansiedad que crea, de la inseguridad, es productiva. No me paraliza: por el contrario, me inspira, me provoca la necesidad de crear.”
Un régimen fascista. “Una pesadilla: En EE.UU. se vive bajo un régimen que me recuerda al gobierno de mi país en los ’70, cuando crecí. Un régimen político que manipulaba, controlaba los medios, la libertad de expresión, al individuo. Un sistema fascista. Me recuerda lo que está pasando en el mundo. Ese mensaje de EE.UU. de si no eres como yo estás en contra de mí, dicho por ese personaje tétrico... Se ve en las fronteras, en cómo están influidas hoy por esa paranoia que hace de la otredad una cuestión de criminalidad. Es tremendo.”
El estado del mundo. “Babel es oportuna por lo global, pero... no me puedo explicar cómo un país inventado sobre la emigración, que siempre presumió de su condición, ahora cierre la puerta a sus vecinos. Es propio del nacionalismo. Y cuando empieza a crecer es la semilla del fascismo. Es el momento de salir corriendo. Lo más triste es que los mismos mexicanos muchas veces cierran la puerta a sus compatriotas. Se produce un fenómeno del mexicano que llega y se desprende de sus raíces, se avergüenza de ellas, y se asimila a otra cultura. En Los Angeles viven cinco millones de mexicanos y no hay ni un centro social, no hay un club México, no quieren hablar español. Y votan por los republicanos, para que no lleguen otros, por si les quitan lo que sus abuelos ganaron.”
Viaje en común. “Mis hijos jugaban en los pueblos marroquíes con los niños de allí sin hablar su lengua, y se reían todo el día. Y uno se da cuenta entonces de que somos los adultos los que establecimos prejuicios que no existen en realidad, que nos han ido alimentando barreras vía la religión, los gobiernos, los padres; nosotros con nuestra estúpida forma de asumir o decidir o juzgar cosas bajo un solo punto de vista, sin observar el otro.”
La fe. “No creo ser muy religioso. Sí trato de desarrollar una vida interior, una espiritualidad. Estoy formado dentro de una familia con visión católica de la vida, con lo bueno y lo malo. Yo trato de tener una perspectiva personal de una relación con un ser superior. Me parece importante sentir que hay algo más, que no puedo controlarlo todo, que hay alguien escribiendo el guión. En los actores trato de buscar una vida interior. Que no sólo haya una experiencia terrena, hecha de huesos, carne, mocos. Yo asistí mucho a terapias. Con 25 o 30 años sufrí ataques de pánico. Le echo la culpa a que leí mucho existencialismo y los existencialistas me dieron una cosa muy bonita: cuestionarme la razón de la vida. Pero te meten en un viaje bien difícil, sin salida. Y esas terapias de grupo, las emociones en carne viva, me nutrieron, me permitieron entender de dónde vienen nuestros comportamientos y heridas. Eso me ayuda al dirigir actores, al crear personajes.”
Miedo universal. “Filmando Babel aprendí que las necesidades, las cosas más profundas de los seres humanos, son bien parecidas; la vulnerabilidad, la fragilidad, la de nuestros seres queridos. El miedo a la pérdida y la imposibilidad, en este tren de vida que llevamos, de expresar amor, darlo o recibirlo. Estamos fajados por una dinámica que no nos permite ver el sentido real de la vida. Y cuando tienes un hijo, la fragilidad se multiplica. Ya no se vive igual. Es curioso tener esa bendición y al tiempo esa conciencia de pérdida.”
La nave vuela. “Aparentemente todo me va bien, pero mantener estable el avión es bien difícil. Y es verdad, está de moda desestabilizarlo todo casi sin luchar: ante la menor dificultad abandonamos el barco, la familia, la pareja... Hay una cuestión adictiva en eso: la falta de compromiso y responsabilidad.”
Influencia social del cine. “¿Dañino? A la gente que no tiene formada una personalidad le afecta, sí, todo lo que ve en la pantalla. Cuando era chico veía Rocky y me iba a correr y tomaba huevos. ¿Y las chicas, con todos esos finales románticos? Cierto es que estamos como perdidos. Por eso me impresionó tanto conocer las comunidades marroquíes del sur del Sahara. No tienen nada, lo dan todo, no tienen esa necesidad de consumir. En nuestra sociedad hay un sobreestímulo de necesidades que hacen que tu existencia esté medida en base a posesiones, a éxitos.”
El valor del fracaso. “El fracaso está muy devaluado. Me lo decía Paul Laverty, guionista de Ken Loach. Charlamos de eso hace poco: del fracaso se aprende mucho más que de nada, te hace más sabio, más terreno, más profundo. Y ahora todo es girar y girar en torno del éxito, a la fama; la fama como objetivo en sí, no como reconocimiento. Un mundo al revés.”
La banalización de la violencia. “Me decían que Amores perros era Pulp fiction, que Tarantino... Pero yo trato la violencia en mis películas como una consecuencia. Me molesta su banalización. Me parece una estupidez que los tipos maten a diestra y siniestra y hagan un chiste de eso y el público se ría. Me aterra. Yo no puedo. Viví en un país violento, fui asaltado, mi familia fue asaltada. No me parece que la violencia tenga que provocar risas. Nunca. La muerte de un personaje tiene que tener un peso dramático en una obra, doler, si no se deshumaniza. A menos que estés haciendo una sátira.”
Contemplar lo creado. “Cuando vi Babel la primera vez sentí tal compasión... Me di cuenta de que estaba por encima de mí. Si la película no trasciende al creador, no hay nada. Llegó un momento en que mis miserias, mis preocupaciones, mis limitaciones estaban rebasadas. Y de veras, me golpeó muchísimo cuando la vi; no paraba de llorar, allí en la sala junto a Gustavo Santaolalla.”
El rodaje impacta en otros. “Filmas en Marruecos, convives con la gente de allá, luego recoges los trastos y te olvidas. Sí, horrible. Es verdad que he tenido contacto con los niños que actúan en Babel, con Boubker y Said, en Cannes. Y además, juntamos un dinero para darlo al pueblo (Taguenzalt) y cuando dos documentalistas regresaron allí seis meses después descubrieron que ya tenían luz, y ¡estaba plagado de parabólicas! Me dolió mucho. Me dije ‘¿hicimos bien?’. Pero también ‘¿quién soy yo para juzgar lo que hagan ellos con la luz?’. Son esas contradicciones que uno tiene. A Said y Boubker queríamos pagarles el estudio, en inglés, una herramienta para salir al mundo. Uno de ellos no quiso, Said el mayor, es muy rebelde. Se compró una moto con el dinero que ganó; el otro adquirió una computadora. Eso habla de cómo es cada uno.”
Los orígenes. “Yo soy una oveja negra en mi familia, no sé de dónde salí. Mi padre es un comerciante, un guerrero. Lo admiro. Creo que lo terco y obstinado que soy se lo debo a él. Lo perdió todo cuando tenía 38 años y cinco hijos. Nos quedamos sin un centavo, pobres, pobres. Lo que pelearon mis padres fue por la educación; rogaron en los colegios y nos becaron. Nunca tuvimos un lujo, ni un viaje, nada. Creo que mi obsesión de moverme viene de ahí: mi primer vuelo lo tomé a los 18 años, me lo pagué yo siendo lavacoches. Luego me fui en un carguero, de fregasuelos, crucé el Atlántico, llegué a Barcelona. Estuve dos meses por Europa con 350 dólares. Regresé en ese mismo carguero.”
Sufrir el montaje. “Disfruto al hacer la música, fue lo primero que hice en cine, y editar la película me encanta. Ahí es donde la descubro, donde juego. Cuando filmo cuando no lo paso bien. Me obsesiono. Soy meticuloso, neurótico, perfeccionista. No quedo satisfecho nunca. Y eso me llena de sentimientos desagradables. Pero es así, un mecanismo que me fuerza a sacar lo mejor de mí y de otros.”
Escenas de amor. “Esa parte en la que Brad Pitt ayuda a orinar a su mujer la tenía ya en Amores perros, y la dejé fuera; es una recuperación. ¿Es un acto de amor extraordinario? Sí, y un drenaje. Ella se deja ir; hay una necesidad de vaciarse emocionalmente, de limpiarse, de lo físico a lo espiritual. Hay ahí algo de animal y de erótico. Eso me gustaba. Y en Babel yo mismo me vacié de muchas cosas. En el cine, para mí, las historias son ganchos donde en lugar de colgar la ropa cuelgas los temas de los que quieres hablar. La historia es el pretexto para explorar.”
Formatos. “Filmé en 16 y en 35 milímetros. Entrábamos en pánico Rodrigo Prieto (director de fotografía) y yo; no sabíamos si iba a funcionar. Y funcionó. En Babel me liberé. Sobre todo en la historia de la chica japonesa. Y esos espacios que creé, la escena del helicóptero en Marruecos o la de la boda de Amelia en la frontera mexicana, el momento de Chavela Vargas o el de la discoteca en Tokio... Era como entrar en la cabeza del personaje y el cine es eso, lo que sucede entre líneas. Había algo mágico. Me gustaba la idea de combinar el hiperrealismo y lo interior.”
En equipo. “Tuve el privilegio de trabajar con la misma gente desde hace 15 años; con Rodrigo y Brigitte Broch, incluso antes de ser director. Los admiro a todos tanto... Siempre digo que hacer cine me ayuda a ser mejor persona. Me olvido de mis estupideces, de mis preocupaciones, de mí y de mi neurosis. Me preocupo de otros. El trabajo es una terapia. Por eso hago cine; si no, me tiraría por la ventana.”
* De El País de Madrid. Especial para Página/12.
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lunes, diciembre 11, 2006
miércoles, diciembre 06, 2006
Victoria, 6 de diciembre.
Aqui estoy en la casa de Heather, escribiendo algo sobre mis ultimos dos dias laburando en los archivos de BC. Durante Diciembre estare viniendo seguido a la colonial Victoria a laburar con Steve y Leslie en nuestro proyecto de investigacion sobre el lado oscuro de Cana(da) en relacion a los procesos normalizadores de los llamados "retardados", "defectuosos" y demas apelativos para los "subnormales" que no encajaban en esta sociedad.
Ayer dormi en un hotel pero hoy me vine a esta casa y creo que subalquilare un cuarto por todo el mes. Por ahi si Ana termina con la tesis se pueda pegar una vuelta unos dias tambien. Veremos.
Ahora Tia, la otra chica de la casa, esta tocando el chelo. Hay dos gatos y una gata tambien viviendo aqui.
Anecdotas: 1. El laburo es como de Sherlock Holmes (asi se esribia?), tenes que bucear en cientos de cientos de documentos y cada tanto encontras algo. Despues de la 4.30 pm se van todos y solo estan los de seguridad, el lugar se vuelve mas tranquilo. Hoy a eso de las 5 estaba un tipo que por horas venia mirando microfilms en distintas maquinas al mismo tiempo, y de repente escucho "Bingo, here you are!" 2. Ayer a la noche estaba en el hotel y tenian una sola compu en el lobby con free internet, estaba chequeando el correo y de repente una viejita me pregunta si tenia para mucho, le digo que para un rato pero si lo de ella era rapido le podia dejar el lugar. Curioso por lo que iba a hacer pispeo lo que hace... y se pone a jugar furiosamente al Black Jack. Espero 10', 15', cuando veo que iba para largo le pregunto si tiene para mucho y me dice que no, que lo que queria era relajarse un poco. Luego me deja la compu de nuevo. 3. Cuando fui el martes a tomar los bondis para el ferry, perdi el 620 por 5' y me tuve que comer 1h en la parada de Airport Station y luego cuando llegue el ferry de las 8 no salia, tuve que tomar el de las 9, y luego tome un bondi lechero desde Swartz Bay hasta Victoria y llegue a las 12 del mediodia, o sea que en total desde que sali de casa a las 5.40am y hasta q llegue a Victoria Downtown pasaron 6h! ... el mismo tiempo que nos llevo desde Mexico DF a Vancouver en avion. 4. Esta ciudad dicen que es las mas colonial de todo Canada, es muy inglesa, hasta tiene bondi dobles como en London. Por lo poco que vi me gusta, es mas chiquita que Vancouver y todo queda a mano.
Bueno, galera, saludos a todos, besos a todos
desde las tierras de Steve Nash os saluda
r
domingo, diciembre 03, 2006
no solo gualeguaychu, tamb chile
no solo en gualeguaychu pasan cosas en relacion a las papeleras/pasteras
en chile vean lo que pasa
El artículo original está en http://argentina.indymedia.org/news/2006/11/466018.php Imprimir comentarios.
La comunidad contra una pastera. Chile tiene su Gualeguaychú
Por reenvío lavaca.org - Friday, Nov. 24, 2006 at 7:12 PM
Piquetes en el mar, pescadores y mapuches resistiendo, desconfianza en el Estado y en los "estudios de impacto ambiental" donde la contaminación jamás existe. La Armada defendiendo a una pastera y atacando a la comunidad a balazos. Caleta de Mehuín, Chile: un caso testigo sobre cómo una población rechaza que le contaminen la vida.
NO TENEMOS CONFIANZA EN EL ESTADO CHILENO...NO NOS QUEDA OTRA QUE ENFRENTARNOS CON LA LEGALIDAD.
Desde hace cuatro meses, los vecinos de la Caleta de Mehuín, en Chile, impiden a la pastera Arauco y Constitución realizar estudios para construir un ducto destinado a volcar al mar sus desechos industriales. El movimiento contra el ducto ha cambiado completamente la vida de la Caleta, donde hay un centro de poco tamaño, de unos tres mil habitantes, que llegan a cinco mil si se les suman las cuatro o cinco pequeñas poblaciones que lo rodean. La mayoría de la gente se dedica a la pesca. Pegada al mar hay una cooperativa de pescadores que debe ser de peso en la zona, si se toma en cuenta que es propietaria del único teléfono de la caleta.
Del otro lado de la línea, Eliano Vigueira responde las preguntas de lavaca sobre el conflicto con la pastera de Arauco y Constitución, también conocida por su sigla Celco. Vigueira cuenta que están organizados en grupos de vigilancia que patrullan la costa. Cada vez que avistan a uno de los barcos de la pastera le salen al cruce con sus botes y no dejan que los técnicos realicen los trabajos. "Es lo que nos ha dado resultado: no dejar que se hagan los estudios de impacto ambiental que la empresa tiene la obligación de entregar para construir el ducto".
Vigueira es integrante del Comité de defensa del Mar, una organización de pescadores, mapuches y asociaciones comunitarias de la costa. El comité nació del rechazo a la pastera, una historia que empezó hace diez años, cuando Arauco y Constitución llegó a Chile con el proyecto de instalarse en Valdivia (a 82 kilómetros de distancia) y hacer el ducto hasta Mehuín. La gente de la Caleta fue la primera en oponérsele, y la única, porque quedaron rápidamente en soledad, cuenta Vigueira, "sin el apoyo del resto de la ciudadanía". Arauco había llegado con la promesa de abrir nuevas fuentes de trabajo. "Fuimos muy criticados, nosotros éramos 'los que no queríamos el progreso'", recuerda. Aislados, decidieron desentenderse de la construcción de la planta y centrar sus esfuerzos en evitar que se hiciera el ducto. A eso lo consiguieron y cada cual tuvo la suyo, porque la papelera se construyó en Valdivia. En lugar de volcar sus desechos al mar los comenzó a verter al río Cruces.
>>>Cisnes con daño neurológico
Ahora hay que mudarse los 82 kilómetros que separan a la Caleta de Mehuín de Valdivia. La planta de celulosa se terminó de construir a principios del 2004, como una de las mayores de Sudamérica, con una capacidad de producción es de 550 mil toneladas de celulosa tipo kraft por año.
La Universidad Austral de Chile hizo una investigación sobre lo que ocurrió a partir de entonces. Sus resultados fueron volcados al documental Santuario del río Cruces, un desastre ecológico, dirigido por Germán Ovando y con guión de Pablo Villaroel. El trabajo muestra al humedal del río Cruces, una gran extensión de verde y agua donde había una fauna con más de cien especies, entre ellas el cisne de cuello negro, una especie migratoria que por su belleza se convirtió en símbolo de la ciudad de Valdivia.
Cada año llegaban al humedal para tener sus crías quinientas parejas de cisnes. El sitio, libre de depredadores, era un gran centro de reproducción de la especie. Luego de unos años, los cisnes jóvenes volvían para empollar.
El lugar fue categorizado en 1981 por el estado chileno como santuario de la naturaleza, para resguardar su valor. Quedaron protegidas así 4877 hectáreas, que se transformaron en un polo de actividad turística para el avistamiento de aves. Pero todo cambiaría con Arauco y Constitución, que se instaló 20 kilómetros aguas arriba. La planta entró en funcionamiento en febrero del 2004; comenzó a verter 77 millones de litros diarios de residuos industriales líquidos directamente al río Cruces
El documental reseña que Arauco contaba con un permiso ambiental de la Comision de Nacional de Medio Ambiente de Chile, que aseguraba que los residuos ambientales no producirían "impactos negativos apreciables" en el ecosistema del humedal. Pero en apenas 3 meses comenzaron a observarse signos de alteración.
Las aves comenzaron a emigrar. En agosto 2004 aparecieron decenas de cisnes muertos, atropellados en las cercanías del santuario o con signos de daño neurológico. "Por octubre se vio que no había reproducción: cero huevos, cero crías", cuenta a los documentalistas Daniel Boroschek, veterinario especialista en fauna. "Se comenzaron a ver cisnes muertos en los pajonales, que quedaban como bolsas blancas flotando en el agua. Encontramos cisnes que no podían volar, que estaban realmente flacos, con sus músculos pectorales atrofiados, sus pechos de color café por el agua, después cisnes con problemas neurológicos, que nadaban en círculos, que caían en pleno vuelo, que se retorcían sobre las mesa de exámen clínico y que eran incapaces de mantener el equilibrio".
Esos fueron los primeros síntomas. Nueve meses después de la entrada en funcionamiento de Arauco y Constitución, centenares de cisnes de comenzaron a morir en el humedal. En su intento por abandonar el lugar, muchos cisnes comenzaron a caer sobre los techos y patios de la ciudad de Valdivia.
Ante las protestas de la comunidad, el gobierno encargó a la Universidad Austral una investigación. Un equipo de veinte especialistas trabajó durante seis meses en el tema. Dieron a conocer sus conclusiones en abril del 2005: la principal causa de mortandad de los cisnes había sido la pérdida de su fuente de alimentación, una planta acuática abundante que había desaparecido por la contaminación del agua. En segundo lugar, la aves se habían intoxicado.
El agua del humedal estaba cargada de tóxicos de origen industrial atribuibles a Celco Arauco. La gran sorpresa fue que los desechos industrialesde la planta contenían compuestos que no habían sido declarados por la empresa, como aluminio, manganeso, sulfato y cloruros.
A comienzos del 2006 el gobierno autorizó a Celco Arauco a seguir con su producción. Se solicitó a la empresa que estudiara una alternativa para sacar sus residuos fuera del rio, pero no se le exigió que detuviera su funcionamiento ni modificara el vertido. La empresa desempolvó entonces su viejo proyecto de hacer el ducto al mar.
>>>Piquetes en el mar
En la Caleta, los pescadores no tienen mayores ingresos, pero consiguieron apoyos solidarios que los proveyeron de equipos de radio para hacer el patrullaje y de combustible. En tierra tienen 20 aparatos de radio repartidos entre los grupos de vigilancia; las mujeres se han organizado para mantener el abastecimiento de alimentos, porque con el conflicto ya no se puede trabajar como antes. Cuando alguien da la alarma de que un barco se acerca, hacen sonar la sirena de los bomberos y la gente de la caleta sale a la calle. Vigueira dice en condiciones de mar normales, demoran entre 18 y 20 minutos en llegarles al cruce, porque sus botes son livianos. También han cortado la ruta ante la llegada de los carabineros.
El Comité de Defensa no ha iniciado ninguna demanda legal contra el ducto. "No tenemos confianza en el estado chileno", explica Vigueira. "El estado ha demostrado que está dispuesto a aprobar los proyectos de Arauco. Las decisiones no se toman por lo estudios técnicos, sino que van por lado político. Ya están tomadas, lo que digan los técnicos no tiene mayor importancia. Entonces no nos queda otra que enfrentarnos con la legalidad".
En agosto, Celco Arauco y el gobierno hicieron una apuesta de máxima. Como el barco de la empresa no podía hacer las mediciones, volvió a la caleta con el apoyo de la Armada. Los pescadores igual llegaron hasta la embarcación e intentaron dañar con sus cuchillos los gomones de Celco. Los efectivos de la marina dispararon contra los pescadores. Se dijo que incluso los pobladores respondieron el fuego y hubo un tiroteo, pero esto no pudo ser demostrado. Los videos del episodio sólo muestran con armas a los marinos.
Desde entonces, los barcos de la empresa no han vuelto a aparecer. En la Caleta tienen la información de que volverían en enero. El patrullaje de las costas, para evitar sorpresas contaminantes, se mantiene las 24 horas.
éstas notas pueden ser reproducidas libremente, total o parcialmente (siempre que sea con fines no comerciales), aunque agradeceríamos que citaran la fuente.
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sábado, diciembre 02, 2006
martes, noviembre 28, 2006
estimad@s tod@s,
para delicia de la barra aqui les acercamos la respuesta del octi a nuestro ultimo mail.
como uds sabran el sr es el hijo de la hermana de ana y es un gran tipo, muy admirado por las chicas y porque hace cagar de risa a la gente con su labia.
aqui el mail
Asunto: Rafa se la come!!!
Me alegro, ana, que te haya ido bien en thailandia, tengo un amigo que esta alla pero no necesariamente estudiando en seminarios ni mandando mails culturales sino mas bien comentando cosas como que la prostitucion es terrible, qeu hay qeu irse a vivir ahi, que por unos pesos te tiran la piola, te ordenan el cuarto, te cocinan....en fin, son los amigos que me tocaron. Por otro lado me sorprende como te las ingenias solita, es claro que en mi caso, no hubiesen pasado dos dias que ya estaba en cana ,diciendole, ebrio a un policia..."acaso mi dinero no vale?".
Vos rafa..en que andas?¿ estas estudiando mucho? seguis laburando en el parripollo ese canadiense?? me mandas una tirita de asado por fedex??ah...cierto qeu no tienen esos cortes alla.
Ahora en un mes me voy a costa rica...veremos que depara el destino. Los soretes de los pibes dicen que vuelvo con el bicho y con dos pibitos...esperemos romper las apuestas y ni tener hijos ni contraer enfermedades. Mis vuelos siguen bien y la facultad ya termine.
un beso en el culo para los dos
Octi
lunes, noviembre 27, 2006
domingo, noviembre 26, 2006
Aquí hay una nota escrita con tripas y corazón por Sandra Russo. Es sobre algo que todos pensamos.
La llave de López
A lo largo de estos dos meses, desde este mismo espacio, me pregunté varias veces, y desde diferentes perspectivas, por qué el secuestro de Jorge Julio López estaba siendo minimizado colectivamente. Hubo semanas enteras en las que el tema redundó: desapareció. Eso en sí mismo merece atención.
Veámoslo así: en un determinado país una dictadura militar se impone con el consenso de una opinión pública formateada por la clase dominante, el mismo formateo cerebral que luego hará que esa opinión pública acepte su propia domesticación. Había que implantar un régimen totalitario. Para ello, fue necesario aniquilar a una generación. Prisioneros sin juicio ni consecuentes acusaciones precisas fueron exterminados en campos clandestinos. La opinión pública no acusaba recibo ni de los operativos nocturnos que había en cada cuadra ni de los hijos de los amigos de los cuñados de los vecinos, que desaparecían.
Y eso se sabía. Pero se negaba. Es mentira que no se sabía. Cuánto tiempo más se va a mantener en pie esa falsa disculpa argentina. Era imposible no saberlo. Se ignoraba la dimensión del genocidio, pero no sus atrocidades. ¿O no es sencillamente atroz que, por caso, desapareciera el hijo del amigo del cuñado del vecino? ¿Eso no implicaba por sí solo que había ajusticiamientos? No existe el “yo no sabía”. Hay que empezar a admitir que hubo una Argentina que negó. Y es otra cosa.
Esa misma Argentina me preocupa.
Sigamos: treinta años después (porque fueron necesarios treinta años para que llegaran muchos juicios, y esto quiere decir que esa sociedad, ya sin la bota encima de la cabeza, creyó la versión absurda de que lo que hubo fue una guerra civil. ¿Qué argentino puede creérselo? ¿Cómo va a haber una guerra civil sin que uno se entere? ¿Cómo se compatibilizan las creencias complementarias y falaces del “yo no sabía” y “hubo una guerra civil”?), retomo: treinta años después, es condenado uno de los peores chacales. Y unos días más tarde, un testigo clave en ése y otros juicios, desaparece.
Esta desaparición pone en escena el fantasma argentino reciente. Para todos aquellos cuyas vidas fueron rozadas en mayor o menor grado por el terrorismo de Estado de los ’70, esta desaparición activa zonas del cerebro y del alma que estaban ya por fin en algo así como piloto automático. Somos como un gigantesco cartel de neón, algunas de cuyas luces deben forzosamente encenderse para que las otras se vayan apagando. Sin esa alternancia, el cartel no emitiría sus dibujos y sus letras. Como cuerpo colectivo, somos eso. A treinta años de aquello, miles y miles de personas sintieron esta desaparición como la reactivación dolorosa e insoportable de la zona del miedo, el dolor, la amenaza. En estos dos meses hubo oídos que volvieron a escuchar sirenas a lo lejos. Hubo aniversarios más crudos, como a la intemperie. Hubo pesadillas. Hubo enfermedades psicosomáticas. Ya sin el cobijo de la democracia. Esto es lo impensable. Era Nunca más. Esta desaparición rompió el Nunca más, que era la única y verdadera promesa que como pueblo parecíamos habernos hecho.
Era previsible otra reacción. En las marchas y del dolor hecho carne participan aquellos cuyas vidas fueron rozadas por el terrorismo de Estado. Parecen, y son, marchas de derechos humanos, cuando deberían ser otra cosa. Deberían ser desbordes de gente en todo el país gritando. Pero es incluso más fácil desbordar y gritar frente a Fray Bentos, donde hay una mole que seguirá creciendo, que hacerlo frente a un fantasma.
No milito en ningún partido político, no soy miembro de ningún organismo de derechos humanos, no perdí familiares en la dictadura, pero eso no implica que no haya crecido sintiendo que hay banderas que no son ni siquiera ideológicas: casi diría que, para mí y para muchos otros, son banderas religiosas, de la única religión que uno proveerse alguna vez, una que sostiene que el bien está del lado de la decencia. Probablemente sea un rasgo en común entre los que no creemos en Dios: nos aferramos a otros ideales.
Tal vez por eso la reacción social general ante la desaparición de Jorge Julio López sigue pareciéndome extraña, anestesiada, distante, y me apena enormemente advertir que los medios administran diariamente las neuronas de millones. Y que millones se dejan administrar los pensamientos y, lo que es más grave, la moral.
El Caso López no es solamente el que deriva del expediente judicial que investiga esa desaparición. El Caso López será, dentro de un tiempo, el recuerdo de la primera desaparición de la democracia, y el ejemplo de cómo a veces una sociedad vuelve a negar, a no ver, a no saber.
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sábado, noviembre 25, 2006





chochamus, se nos viene la noche nevada
es el acabose, empezo el invierno, oficialmente abrimos la temporada de cagarnos de frio con una linda nevada que comenzo por la tarde y se sigue extendiendo a estas altas horas de la noche (7.26pm)
aqui tienen algunas pics, como dicen aca, desde el unico punto donde podia sacarlas: el living de casa... en realidad no está tan fresco, pero bue.
abrazos
rafa y ana y susan, estamos estudiando un poco y escuchando musica al palo
martes, noviembre 14, 2006
la canada oculta:
en la tierra de la libertad, y el respeto, varios estados se entrelazan y cubren sus ropas sucias, en todas partes aun persiste un estado colonial, y un estado clandestino, canada no es la excepcion. sino vean este mail que me acaba de llegar sobre la desaparicion de mas de 500 mujeres indigenas en los ultimos 15 años en canada. para muchos este numero es mucho mayor porque no se cuentan los casos que no fueron denunciados. a todas luces es un genocidio, sexicidio y etnocidio como el de ciudad juarez. pero poco se sabe, y nada de nada hace el estado. lean el mail y saquen sus conclusiones. al final hay unos mails que uno puede mandar a traves de amnesty para presionar a los legisladores...
noticias del cronica de vancouver,
vancouver sun, nov 14 2006
- segun un ranking de dos grupos ambientalistas sobre 56 paises que protegen la tierra contra el cambio climatico argentina figura 6 y canada 51 (usa 53 y china 54)
- en relacion a politicas de reforestacion china e india increiblemente estan recuperando a grandes tasas sus bosques, pero segun un grupo de "expertos" los que ponen obstaculos a este proceso son (quienes mas van a ser?) "la creciente poblacion de pobres que queman madera para cocinar, la venden para conseguir efectivo y arrasan los bosques para cultivo." (ejem, donde estan canada, usa y china en esto?)
- en china prohiben condones que portaban la cara de un "heroe" de la revolución comunista, sin embargo usar nombres de famosos no es algo nuevo en china, en 2005 una compañia largó al mercado dos clases de condones bajo los nombres "clinton" y "lewinsky." diganme si los creativos chinos no son creativos.
r
domingo, noviembre 12, 2006
sábado, noviembre 04, 2006
encontre una nota en clarin sobre un grupo de poetas latinoamericanos y cuando la lei lo vi a mi amigo timo organizando la movida junto con otra persona, y luego fui a su pagina web http://www.satt.org/latin-log/08.html y ahi me meti y vi una pagina sobre la metamorfosis de kafka hecho comic muy buena, vayan a verla a http://www.randomhouse.com/crown/metamorphosis/
abrazis a tutis
r
lunes, octubre 30, 2006
hoy estaba despejado. claro el cielo. soleado. y fui a la pile. y me meti a nadar en la pile de afuera. habia dos gaviotas limpiandose las alas. nade unas piletas mirandolas cuando hacia las brazadas. luego me echaron porque en realidad la pileta estaba cerrada desde la semana pasada. por eso estaba tan vacia y no habia guardavidas.
luego a la noche, cuando volvia de la facu en la bici (nota: me tomo el bondi con la bici cargada adelante como contamos en otras ocasiones, y las ultimas 7 cuadras las hago en bici, en bajada) veia casas empezando a llenarse de luces como arbolitos de navidad. la luna estaba clara y el cielo limpio. mucho frio, pero no tanto.
estoy contento que tal, compañera israeli, me paso musica que hace mucho no escuchaba.
para los antropologos: en la misma semana esta que viene tenemos a zizek y appadurai dando charlas en la facu, nada mal, no?
bueno. estas eran instantaneas para compartir con uds.
abrazos desde vancouver
rafa
ana manda saludos tamb.
domingo, octubre 22, 2006
nota aparecida en pagina 12 en relacion a los ultimos sucesos de publico conocimiento, me parecia que habia que decir algo, y aliverti lo dice bien
Lunes, 23 de Octubre de 2006
OPINION
La conspiración de los tontos
Por Eduardo Aliverti
¿Por qué todos los tontos se pusieron de acuerdo a la vez para comparar a Ezeiza con San Vicente?
¿Por qué en circunstancias como éstas tiene que aflorar mucho de lo peor del periodismo argentino? ¿Es sólo una cuestión de liviandad analítica, que no parte de convencimiento profundo alguno respecto de lo que se afirma, sino de un analfabetismo informativo absoluto, atroz? ¿O es peor que eso, y se trata de que realmente creen en las similitudes entre lo ocurrido cuando regresó Perón, hace más de 30 años, y cuando trasladaron su cadáver, el otro día?
¿Por qué puede pasar por la cabeza de alguien que son cotejables una etapa del país con violencia política institucional, bandos ideológicos irreconciliables, la muerte como moneda de cambio diaria y la preparación de lo que sería el terrorismo de Estado, con otra en donde sólo es cuestión de que se enfrentaron dos mangas de fascinerosos contratados por un grupo de dirigentes sindicales, al solo objeto de ver quiénes son los que la tienen más larga para hacer negocios y ocupar espacios de poder?
¿Por qué se cae tan fácil en la tilinguería gorila de decir que los peronistas son todos iguales; o en la pretensión intelectual de querer descubrir en San Vicente, o en el Hospital Francés, los síntomas de una República en descomposición, como dice la derecha, o de “un antes y un después” que tensa la definición sobre el rumbo de este Gobierno, como dice alguna izquierda? ¿Por qué casi nadie baja un cambio y se pregunta si no será mucho?
¿Por qué no les da vergüenza, o un poco de pudor, semejar a un fascista del tamaño de Osinde con “La Tuta” Muhamad, o a cualquiera de la Triple A con “Madonna” Quiroz?
¿Por qué se habla con la misma ligereza del “costo político” de San Vicente? Excepto la operación, dicen que en ciernes, para desmontar a Moyano de la conducción cegetista y reemplazarlo por revolucionarios como Luis Barrionuevo o Armando Cavalieri, ¿cuál es el costo político? ¿El pueblo enardecido después de lo que pasó votará en masa a Macri, a Sobisch, a López Murphy, a Rodríguez Larreta? ¿Por qué? ¿De qué hablan?
¿Por qué prendemos la radio y tras la voz de los animadores y periodistas espantados por el “retorno de los violentos” sale la voz de oyentes reclamando que “a ésos hay que matarlos a todos”?
¿Por qué Kirchner comete la increíble ¿torpeza? de decir que hay una conspiración en su contra? ¿Conspiración de quién, en todo caso? ¿De la mafia del PJ bonaerense y de los hampones gremiales con los que su Gobierno anuda acuerdos? Y más “en todo caso” todavía: ¿hay una conspiración en su contra y el Presidente iba a ir a un acto con la sola custodia de los mafiosos conspiradores? ¿Será por eso que se huele que la única conspiración es la del propio Presidente, para victimizarse y seguir ocupando el centro de la escena? Y si es así, ¿por qué? ¿Acaso necesita de una batalla campal para ocupar el centro de la escena?
¿Por qué tiene uno la afiebrada idea de que el caso de López es relacionable con San Vicente? Es decir: si la policía y los servicios de inteligencia (?) quedan al margen de la seguridad en un episodio necrofílico-pasional custodiado por patotas, ¿por qué creer seriamente que tienen alguna seriedad para investigar el paradero de un testigo desaparecido?
Hablando de eso casi entre paréntesis, ¿por qué algunos organismos de Derechos Humanos, en el caso López, no adhieren al pedido de que el Gobierno limpie de una buena vez a todos los represores que anidan en las fuerzas de seguridad? ¿Por qué? ¿Cómo es posible que el kirchnerismo los haya comprado ideológicamente hasta el punto de renunciar a la exigencia de barrer la basura? ¿Ahora resulta que también desde la esfera de los Derechos Humanos se habla de marchas “politizadas”? Epa.
¿Por qué se triplica la seguridad policial –llamémosle de alguna manera– si juegan Boca-Racing, All Boys-Atlanta, Almirante Brown-Laferrere, Chacarita-Tigre o Alem-Luján; pero si juegan los camioneros de Moyano contra los albañiles de Martínez y del “Pata” Medina dejan la seguridad en manos de los camioneros de Moyano y los albañiles de Martínez y del “Pata” Medina? ¿Por qué no hay forma de que eso no parezca la mejor manera de defenderse de una conspiración?
¿Por qué Cafiero pregunta si acaso “Madonna” Quiroz mató a alguien y ningún notero le repregunta: “Oiga, Antonio, ¿usted nos toma de pelotudos?”?
¿Por qué tanto valiente colega se muestra indignado frente a los esperpentos cegetistas y no frente a los esperpentos empresariales? ¿Por qué tiene uno esa horrible sensación de que todo lo que aprietan a los capomafia sindicales y su relación con la violencia es inversamente proporcional a todo lo que no le preguntan a Macri, pongámosle, a propósito de su relación con la dictadura?
¿Por qué el Gobierno no salió a despegarse, enseguida y de modo indubitable, de los hechos del Francés y de San Vicente? ¿Por qué no hay forma de que eso no parezca la mejor manera de defenderse de una conspiración?
¿Por qué no hay manera de entender, salvo que alguien descubra la cuadratura del círculo y demuestre lo contrario, que las escenas de San Vicente fueron contempladas cual choque de barrabravas y que después la vida siguió y sigue en medio del crecimiento de la economía, y la inflación controlada, y el boom de la construcción para los pudientes, y la industria que continúa creciendo, y el récord de compra de celulares, y el “y bueno, algo mejor estamos”?
¿Por qué –perdón la insistencia– hablan del costo político? ¿Vuelve Alfonsín, después de San Vicente? ¿Retorna la rata? ¿Reaparece Duhalde? ¿Resucita De la Rúa? ¿Asume Bergoglio?
La comparación con Ezeiza, el chofer del hijo de Moyano mezclado con las bandas de López Rega, el costo político por un hecho que queda a un año de las elecciones, la indignación con los violentos y la violencia de los mensajes de los oyentes, la carencia de preguntas elementales...
La gran mayoría del periodismo, ¿por qué no paga costo político por las tonterías que dice?
lunes, octubre 16, 2006
jueves, octubre 12, 2006
mirar al norte en el norte es como mirar al sur en el sur
ayer sucedieron algunas anecdotas: enfrente a la parrilla donde trabaja rafa (en la foto de ana, rafa no es el que esta cocinando sino el que cobra) esta lleno de palomas y gaviotas, y habia un gaviotin que siempre que caia comida y las palomas se acercaban a comer se tiraba en picada desde el techo y haciendo ruidos les sacaba la comida a las palomas; despues una chica paso caminando con la remera de boca de la epoca de maradona y con el 10 en la espalda; despues a la noche volvimos a casa con ana y susan y las 7 cuadras que nos deja el bondi mas cercano (volver a la casa desde la facu de noche es complicado porque hay poco bondis y solo cada 30´) las volvimos los 3 en mi bici: ana en el portaequipajes, susan sentada en el asiento y rafa parado manejando la bici (por suerte es todo bajada asi que no hay que pedalear); luego al ir a la cama la luna pegaba en nuestra ventana que mira al norte (no recibe la luz del sol durante el dia, es como mirar al sur en el sur), asi nos fuimos a dormir, con la luna iluminandos.
domingo, octubre 08, 2006

dado que andamos con los monty phyton, aqui tienen la letra de la cancion para vuestro regocijo, y para escucharla todos los dias al levantarnos o acostarnos o cuando las cosas nos salen mal o cuando salen bien o cuando extrañamos o cuando estamos disfrutando algo o alguien
Always Look on the Bright Side of Life
Vocal: Monthy Phyton
Written by: Eric Idle
Some things in life are bad
They can really make you mad
Other things just make you swear and curse.
When you're chewing on life's gristle
Don't grumble, give a whistle
And this'll help things turn out for the best
And... always look on the bright side of life (whistle)
Always look on the light side of life (whistle)
If life seems jolly rotten
There's something you've forgotten
And that's to laugh and smile and dance and sing.
When you're feeling in the dumps
Don't be silly chumps
Just purse your lips and whistle -- that's the thing.
And... always look on the bright side of life (whistle)
Always look on the light side of life (whistle)
For life is quite absurd
And death's the final word
You must always face the curtain with a bow.
Forget about your sin -- give the audience a grin
Enjoy it -- it's your last chance anyhow.
So always look on the bright side of death (whistle)
Just before you draw your terminal breath (whistle)
Life's a piece of shit
When you look at it
Life's a laugh and death's a joke, it's true.
You'll see it's all a show
Keep 'em laughing as you go
Just remember that the last laugh is on you.
And always look on the bright side of life (whistle)
Always look on the right side of life (whistle)
(Come on guys, cheer up!)
Always look on the bright side of life (whistle)
Always look on the bright side of life (whistle)
(Worse things happen at sea, you know.)
Always look on the bright side of life (whistle)
(I mean - what have you got to lose?
You know, you come from nothing -- you're going back to nothing.
What have you lost? Nothing!)
Always look on the right side of life...
aqui copiamos el ultimo mail colectivo que mandamos con ana:
querid@s todos,
como andan tanto tiempo?!
aqui andamos, ahora escuchando what a wonderful world
por The Faming Lips y Nick Cave, ...
han pasado muchas cosas en este mes y medio, algunas
buenas, algunas no tanto, mucho trabajo, algo de
cansancio, pero la piloteamos y estamos contentos,
sobre todo porque en este tiempo si llovieron 5 dias
es mucho, cuando el año pasado a esta altura ya
llevabamos 1 mes de lluvias!!! asi que disfrutamos
todo lo que podemos el sol y el cielo celeste!!!
todavia hay luz hasta las 7 y pico pero en unas
semanas van a sacar una hora y para dic tendremos la
noche a las 5...
hubo mucho darkness en estos tiempos:
un pibe de 22 entro a una escuela en quebec y mato a
una chica e hirio a decenas, un tipo de 32 entro a una
escuela y mato a 5 nenitas e hirio a otras 7 o mas q
estan muy graves, otro entro a otra escuela y mato a
una nenita (rita segato sugiere que muchas veces en
esta sociedad patriarcal se viola o asesina mujeres no
por la mujer en si que esta en el eje vertical del
violador-asesino sino por sus pares hombres que estan
en el eje vertical, lo hacen para mostrarselo a
"ellos"), chocaron dos aviones en brasil con mas de
150 muertos, se cayo una autopista en quebec con 5
muertos, desaparecen a un testigo de un juicio contra
un asesino en argentina, dos compañeras lloran porque
quedaron eliminidas de la primer ronda de seleccion
para beca sorprendidas que las habian animado a
trabajar mucho porque sus propuestas eran muy buenas,
etc...
pero tambien hubo brightness:
(los protectores de la naturaleza en esta parte del
mundo nos dan un clima increible) el sol, el cielo
celeste, la claridad y las montañas y el agua cuando
entramos al depto de antropo (la vista es muy bella),
hoy cuando rafa trabajaba en la parrilla en la radio
de clasicos pusieron down to the waterland de dire
straits, los amigos estan bien aca y alla, los
"sobrinitos" crecen alegrando la vida a todos, una
ardilla dubitativa queda entre dos carriles de la
avenida sobre la que esta el depto y los autos paran
para dejarla pasar, todos los estudiantes se leen
propuestas de investigacion para las becas de la
universidad y se corrigen y dan consejos, el sol entra
en diagonal al agua de la pileta abierta y genera un
haz de luz acuatico mientras nosotros (ana, rafa y
susan) nadabamos a las 8.30 y veiamos pasar a todos
los estudiantes rumbo a sus clases, rafa atiende la
parrilla con un gran sombrero de paja que alguien le
presto por que se olvido su gorro, los jardineros de
la unversidad se desesperan por juntar las hojas
secas, mientras mas hojas siguen cayendo (que obsesion
con ordenar el jardin de esta gente!), amaneció
nublado pero despues salio el sol, ana terminó de dar
clases y se encontró a angela, pararon a almorzar en
el rosedal camino al depto, el pasto es perfecto y hay
rosas de colores florecidas. angela, arqueologa, le
cuenta como empezo a descubrir que los pozos en el
bosque de una isla donde trabaja, eran antiguas
casas... .
asi que aca estamos, cantando con los monty python
"Always look at the 'bright side of life’, pero
tambien "always look at the bright side of death",
estamos hecho de esto, luz y oscuridad, vida y muerte,
alegrias y tristezas
abrazos muchos
ana y rafa
PD: Se actualizó flickr en
http://www.flickr.com/photos/65349661@N00/
y pronto lo haran
http://www.anayrafaencana.blogspot.com
http://www.rafaawa.blogspot.com
sábado, octubre 07, 2006

alo gente,
de nuevo despues del silencio, lapalabratodajuntaatrapadasale
y asi, aqui andamos, corriendo un poco, estudiando y laburando bastante, pero disfrutando del sol y el cielo que aun nos regalan los seres de la naturaleza vancouveriana
les dejamos un abrazo con este hermoso cuadro del gran hokusai
ah, vayan al buenisimo blog del amigo guille, es www.chamuyamos.blogspot.com
abrazos de ana y mios
r
sábado, julio 15, 2006

una imagen que encontre de una vida pasada mia, cuando trabajaba en un call center y con los pibes nos divertiamos haciendo pinturitas con el paint y mandandonosla sin que los jefes supieran
como no se lee, aca va lo que dice adentro:
la visión es
lo que determina la manera en
que nos relacionamos con todo
con los seres
con la vida
con la muerte
con el universo
detrás del color rojo qué hay?
cuál es el sonido del gris?
y la profunidad del violeta?
todo depende como lo mires
solo la intuición es el camino
la mente es presentificada
no hay pasado ni futuro





hemos vuelto despues de tanto tiempo
algunas fotos desde buenos aires, una del querido amigo keroú, de nosotros en la reserva, del sol entrando por una rejita,...
hoy estuvimos en la reserva ecologica y les mandamos a todos el vientito que venia del rio
abrazos
ana y rafa
pd: recomendamos los blogs del amigo seba: www.eljardinparlante.blogspot.com y
www.elespejodeljardinparlante.blogspot.com












