viernes, marzo 30, 2007
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con uds..... el excelentisimo ministro de ahorro postal don gilberto manhatan wainer
shran shran shran, manhatan manhatan salvador de la patria....
buenos dias, buenas tardes, buenas noches
aqui estamos en las tierras del oso grizli para conmemorar el nuevo impuesto al aire, habra tres clases de impuestos, para el aire limpio, el aire medio medio (con algun pedito incluido) y el aire pesado
pero por ahora los dejo
los saluda
gmw
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miércoles, marzo 28, 2007
aqui va un videito doblemente casero... ya lo veran xq (es de un viaje que hice en avion a victoria)
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martes, marzo 27, 2007
Andrea Echeverri
lindo video para nuestro tiempo en que muchos amigos andan viviendo "el soplo de la creacion"
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sábado, marzo 24, 2007
The Machine is Us/ing Us (Final Version)
aqui va un video buenisimo sobre la realidad dentro de la realidad o fuera o paralela o igual?
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viernes, marzo 23, 2007
mi hermano caco desde las nuevas zelandas manda mail delirante.
aqui lo comparto con uds.
El otro dia, me desperte como siempre, un poco cansado porque siempre me acuesto tarde. Me rasque un poco los huevos y me levante para ir a mearla un rato.
Cuando me veo en el espejo me doy cuenta que tengo unas 7 u ocho ronchas coloradas en la cintura y en el brazo que me sorprendieron bastante porque no las tenia el dia anterior.
Cloe tomaba el desayuno y cuando vuelvo les muestro las ronchas y ella me dice que ella tenia algunas cuantas tambieny deduje que habia pulgas en el cuarto, otra cosa no podia ser.
El dia paso y las rochas se hicieron mas grande porque me la pase rascandome todo el dia hasta el hartazgo.
Cuando volvi a la tarde bastante fastidiado me puse en mision para buscar a estos bichos hijos de putas que se invitan solos a donde nadia los ha invitado...
Ni bien abro la cama y tiro completamente la colcha veo una pequenia bolita negra que salta como si fuera un canguro, y ahi mismo, en ese preciso momento me dije..."pulga hijaeputa me la vas a pagar"...
Con una agilidad que desconocia y una rapidez de concorde consegui atrapar la pulga entre dos dedos...no queria matarla enseguida y es por eso que no aprete fuerte los dedos, solo la sostenia y eso basto para quebrarle tres costillas y perforarle un pulmon..
En seguida me di cuenta, aunque su tamanio era escueto, que era un pulgo... Sin mucho vacilar lo mire a los ojos y le pregunte enfadado: "What a fuck are you doing in my bed?"... El pulgo mi miro a los ojos, mostrando un poco de fastidio y dolor por sus huesos rotos, pero no me dijo nada...
Enseguida me di cuenta que las pulgas no hablan ingles, entonces le repeti la la misma pregunta
en espaniol... que carajo estas haciendo en mi cama??...
El pulgo me dijo con una voz, bastante amanerada por cierto, que me vaya a la mierda...Se dice que hay muchos pulgos trolos en esta ciudad.
Esto me enfurecio y aprete un poco mis dedos y le quebre cuello.. El pulgo a esta altura estaba muy dolorido y le volvi a preguntar la misma pregunta..
Me contesto: No voy a hablar solo obedezco ordenes".
Ordenes?? le dije.. De quien??
"No voy a hablar, si te digo "EL" me mata", me contesto con tristeza...
"EL"?, le dije.. Quien es EL?
El Senior "P", me respondio bajando la cabeza..Pero no te voy a decir nada mas sino me mata...
Me lo diras sino igualmente te mato yo, y con el dedo chiquito le di una bofetada que pude ver tipo camara lenta como expulsaba la sangre por su boca mientras su cabeza se meneaba de un lado para el otro..
El pulgo no resistio mas y enseguido botoneo a su jefe, su lider, su mentor...
"Ok, esta detras de la heladera en su escondite secreto..." Por favor ahora dejame en paz y vete a la mierda..
Una vez terminada su frase, con un simple chasquido de los dedos descuartice al pobre pulgo y me puse a buscar al "Senior P", el jefe pulgo...
Me pregunte porque le tendra tanto miedo a su jefe, porque lo llaman "Senior P", sera un pulgo como los otros??
Cuando me voy en direccion a la heladera me entro un gran escalofrio en el cuerpo, una sensacion rara de describir. Una vez que desplazo la heladera de lugar, lo suficente como para pdoer ver lo que hay detras, me encuentro con lo increible...No lo podia creer!!!....
Una colonia enteras de pulgas estaban por todos lados, algunas me saltaban a los tobillos y otras directo al cuello...
Me las arregle bastante bien para sacarmelas de encima a todas revoleando un calsoncillo de Mickey Mouse que habia puesto a secar...
No tarde demasiado tiempo para encontrar y distinguir al "Senior P"...
Este hijeputa era un pulgon de unos nueve centimetros y medio, algo impresionante!!!
Ni bien me vio se acomodo en su sillon de rey y se quedo mirandome fijamente...
Yo me quede helado, nunca habia visto algo asi en mi vida..
El "Senior P", asi como lo llamaban tenia muy bien puesto su nombre...era un "pedazo de pulgon increible"...
El muy cabron era gordo y sin cuello, me hizo acordad a Vergara Leumann o al Diego en sus peores momentos, estaba sentado en su sillon de monarca rodeado de cuatro pulgas putas, que estaban todas desnudas pero que cuando me vieron se taparon enseguida.. salvo una...Ella era una linda pulga, morena que parecia no molestarle mi presencia..
El "Senior P" tenia las piernas gordas, bigotes tipo cantinflas, vestia una remera que decia: "Aguante el Leo Messi", con una foto estampada en el pecho que mostraba al astro argentino jugando al Ludomatic con sus amigos rosarinos.
Tenia una gran cadena de oro con una inmensa cruz que le llegaba hasta el ombligo, y un collar con la foto de Lola Flores.
En una mano el "Senior P" tenia un Cuba Lbre y en la otra tenia un gran cigarro...
Acto seguido el "Senior P" se llevo el cigarro a la boca, le dio una gran pitada a su Cohiba y con una mirada desafiante me largo un gran aro de humo en la cara que me hizo tocer fuertemente...
Dos segundos despues me dijo con una voz ronca parecida a la del Coco Basile..: "Es mejor que tengas una buena razon para interrumpirme de esta manera, cabron"...
Esto me enfurecio de tal manera que con una agilidad impresionante logre agarrarlo del cogote y sacarlo del sillon..El "Senior P", dejo caer su cubata e intento quemarme con su cigarro en mi dedo menique pero no lo consiguio, el muy puto..
Las pulgas putas salieron corriendo apavoradas, salvo la morena del cual les hable anteriormente..Esta se quedo mirandome de reojo, con una intensidad tan impacatante, que hasta me puso cachondo...
El "Senior P" empezo a insultarme y a decirme que tiene muchos amigos poderosos y con influencias aqui y alla, cosa que me enfurecio...
Apretandole el cuello al punto de asfixiarlo le dije que lo iba a hacer papillas si no me dejaba tranquilo a el y a sus putas que lo pario, y fue en ese momento que lo vi flaquear..
Como el "Senior P' no tiene ningun pelo de zonzo, me dijo que haria lo que fuera por mi si lo dejaba vivo..
En realidad no me esperaba esa respuesta y me dejo perplejo...
Al mismo momento, escuche unos ruidos, que venian del cuarto siguiente, una pareja de chinos que me tienen re podridos porque hacen ruido toda la noche, y no respetan ni a dios ni a cristo en la residencia donde vivo...
Nos miramos fijamente y los dos tuvimos una mueca de sonrisa en nuestro rostro al mismo instante..
Ambos pensamos lo mismo y a mi me gusto la idea...Era un poco una revancha para mi y la libertad para el "Senior P"...
Y entonces le dije: "Ok, te dejo libre pero con la condicion que no volves nunca mas en tu puta vida a mi cuarto.."
El "Senior P" como tenia el cuello apretado entre mis dedos y casi no podia hablar, me dijo si con los ojos...
Pero eso no es todo, le dije...
..."Te llevas contigo a toda tu comunidad, tus pulgos obreros, tu pulgas putas y tu puto sillon de rey al cuarto de al lado... al 318, al cuarto del puto chino cabron"...Haber si asi se calma un poco el condenado mandarin de los huevos...
El "Senior P" se tomo unos segundo para pensarlo y luego de una breve pausa me dijo...:"Tenemos un trato"...
Luego que el "Senior P" me dio su palabra, le deje respirar un poco, le tomo un par de segundos reponerse de la falta de aire.
Enseguida se paro enfrente de toda su gente, y en un idioma que no cmprendi les comunico todo lo ocurrido..
Una vez terminado el discurso del rey, todo el mundo comenzo a movilizarse, entre diez u once pulgas lograron levantar el trono a cuestas y de a poco empezaron a marcharse...
Todas las pulgas pasaban por de bajo la puerta, y el ultimo en el cuarto era el "Senior P", que como era tan grande no podia pasar por la misma..
Le abri la puerta y lo mire a los ojos, el tenia una pequenia lagrima que caia en su mejilla, el habia perdido una batalla conmigo, pero sabia que podia haber perdido la guerra tambien...
Le di mi adios y el antes de irse con voz entre cortada me dio las gracias por no haberlo matado y me dio su palabra de pulga que el chino no me molestara nunca mas en su vida...
Ya era de noche y la verdad, que todo lo que habia pasado habia sido muy loco, y no podia creerlo... Me tomo mucho tiempo dormirme pero al final pude dormir tranquilamente..
Al otro dia me despierto antes de lo previsto, ya que escucho voces en los pasillos. No sabia quien era pero lo que si estaba seguro que hablaban en chino, y por el tono de voz no estaban nada contentos...
Me pongo las chancletas y agarro la toalla para pegarme una ducha y cuando salgo al pasillo, me encuentro con un panorama magico e irreal...
Veo al chino hijoeputa que no me dejaba dormir por sus ruidos, en cuero todo despeinado puteando a dios y a la maria santisima y con setenta y cinco picaduras de pulgas por todo el cuerpo. El chino tenia todos los bolsos y valijas afuera, en el pasillo, con toda la ropa tirada por todos lados...El muy ccabron tenia hasta una picadura dentro de la oreja izquierda!!!!
Yo como si nada pase de largo y me diriji a la ducha, con una sonrisa bastante notable en mi rostro...
Nunca , pero nunca me rei tanto duchandome... no podia para de reirme , imaginando el "Senior P" comandando el ataque de sus pulgas guerrilleras sobre el blanco cuerpo del chino...
Cuando salgo de la ducha, no habia nadie en el pasillo, y el cuarto estaba vacio. Justo paso una tailandesa que hace la limpieza y le pregunte que paso en el cuarto y a donde estaba el chino...
La tipa elevo los hombros y me dijo: " CHECKAU, CHECKAU" que seria Check out, propiamente dicho.
SE piro, el chino se piro de un dia para el otro, y me tente tanto que la mina no entendia nada..
Cuando la tailandesa se fue, entre al cuarto donde estaba el chino, y todo estaba revuelto, "parecia Bagdad"!!!
Lo primero que hice fue dirigirme hacia la heladera, la desplace unos veinte centimetros y que me encuentro???... Encuentro al "Senior P" en la misma posicion que tenia la primera vez que lo vi, sentado en su trono real, con sus cuatro putas pulgas,una de ellas (la morena), me seguia mirando con la misma pasion, el "Senior P" tenia su cubata en una mano y el cigarro en la otra..
Cuando me vio, sonrio timidamente al principio, pero luego solto una gran carcajada que me contagio de manera instantanea, y yo me puse a reir tambien...
El "Senior P", no dijo nada, solamente se tomo su sombrero Panama y me saludo guiniandome el ojo derecho...
EL cumplio su palabra...
Sali del 318 y entre a mi cuarto el 317...me cambie para ir a trabajar, me tome un bowl de cereales con leche de soja, agarre las gafas de sol y me fui...
El dia era hermoso...
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miércoles, marzo 21, 2007
miércoles, marzo 14, 2007
domingo, marzo 11, 2007
he cambiado mi fondo de escritorio, y aqui va la foto. la saque de un lugar recomendable, es un site de la nasa que sube la "foto astronomica del dia" y con una breve explicacion.
este link lo saque de la pagina de una pintora y escritora increible que se llama riva lehrer que como yo tiene spina bifida y milita dentro del disablity movement. en su ultima muestra pinto a otros activistas, artistas y militantes del disability movement, pero lo hace siendo ellos lo que le muestran a ella como quieren ser representados. si tiene tiempo metanse en su pagina.
eso
abrazos
r
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jueves, marzo 08, 2007
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sábado, marzo 03, 2007
alo
aca subo dos notas interesantes, cada una mostrando cosas distintas de nuestra nunca-increible realidad
una de lavaca.org y otra de pagina12
r
15/02/2007
Una corporación vs los vecinos de Esquel
Una querella de película
anticopyrightLa demanda impulsada por la multinacional canadiense Meridian Gold contra seis vecinos de la Asamblea No a la Mina de Esquel es una confesión. Por primera vez se revelan allí los métodos usados por una empresa multinacional para manipular la opinión pública. Una prueba irrefutable de cómo mienten y quiénes construyen esas mentiras. La agencia de publicidad del kichnerismo, Braga Menéndez; el vocero de Carlos Menem, Jorge Azcarate y el primo del cónsul argentino en Nueva York, Raúl Timerman son revelados en esta querella como los autores de un plan destinado "a buscar el quiebre" entre los vecinos que se organizaron para resistir la instalación de una mina que contaminaría con cianuro la región. Por primera vez, también, se pueden escuchar sus "propuestas" identificando sus voces.
Notas relacionadas
El informe que realizó la organización no gubernamental Bussines for Social Responsability (BSR) sobre el caso Esquel
Para escuchar: quién dijo qué cosa
El 23 de marzo de 2003 los vecinos de Esquel lograron que se realizara un plebiscito para que toda la comunidad exprese su opinión sobre el proyecto de la multinacional canadiense Meridian Gold. El resultado: "no a la mina" ganó con el 81% de los votos. Seis meses después de este rotundo pronunciamiento, Meridian Gold organizó en hotel Crowne Plaza de Buenos Aires una reunión de tres jornadas, por la que abonaron 9.670 pesos más IVA, según la factura que presentaron como prueba en la causa Nº 6777/72 que iniciaron en el juzgado Nº 13, a cargo del juez Luis Alberto Schelgel. Allí se detalla que el 16, 17 y 18 de setiembre de 2003 contrataron un servicio de coffe break continuo, almuerzo para 16 personas, Internet por banda ancha, equipo de traducción simultánea inglés-castellano y viceversa, pantalla, proyector y siete micrófonos. El contenido de esa reunión no es el objetivo de la querella, sino su conclusión: intentan identificar quién o quiénes grabaron lo que allí se decía y criminalizar a la Asamblea No a la mina, que lo difundió públicamente. Las consecuencias de todo este despropósito es, en palabras del abogado del Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels) Santiago Felgueras, defensor de los asambleístas demandados, "el guión de una película de Hollywood".
Los personajes
Como detalla la minera en su presentación judicial, "entre los meses de abril y julio de 2003 contrató como consultora a la organización no gubernamental extranjera Bussines for Social Responsability (BSR) que, a fines de establecer las causas y soluciones para el conflicto, se encargaría de realizar un estudio de campo en la ciudad de Esquel, relevando opiniones, conocimientos, estados anímicos sociales e intereses de la población". BSR se presenta en ese informe (que puede leerse completo en esta página) "como una organización sin fines de lucro que se dedica a ayudar a las empresas a alcanzar resultados exitosos respetando los valores éticos, las personas, las comunidades y el medio ambiente". La integran 450 empresas, entre ellas Shell, General Motors, Brittish Petroleum y Sony y ha intervenido en todos los lugares del globo donde hubo resistencia organizada de la población a los desmanes de las multinacionales: el norte de Perú, Nigeria, Bolivia o Venezuela son algunos de los ejemplos que ellos mismos citan.
La delegada de BSR para intervenir en el conflicto de Esquel es Christina Sabater, domiciliada en San Francisco según revela la presentación judicial y portadora de un caribeño castellano, según revelan los audios. Su nombre está al pie de la factura del Hotel Crowne Plaza.
Según detalla la querella "las personas que estando autorizadas intervinieron en las reuniones" son las siguientes:
Por Meridian Gold Holdings: Edward Colt (vicepresidente ejecutivo), Darcy Edward Marud ( gerente de exploración) y Guillermo Mendoza (jefe de prensa).
Por la consultora BSR: Jim Bader, Matt Jeschke y Christina Sabater.
Por la agencia de publicidad Braga Menéndez y Asociados: Raúl Timerman y Juan Carlos Malagoli.
El último nombre de la lista: "El señor Jorge Azcárate, también convocado por Braga Menéndez".
Veamos quiénes son estos criollos que jugaban de locales y qué dijeron.
Quién es quién
Braga Menéndez y Asociados es una agencia de publicidad que lleva el apellido de su mentor: Fernando Braga Menéndez. Como él mismo cuenta, "descubrió" a Néstor Kirchner cuando todos daban dos pesos por el entonces gobernador santacruceño. Braga Menéndez decidió trabajar en su campaña electoral, la que convirtió a Néstor Kichner en Presidente con el 22% de los votos, cuando su contrincante Carlos Menen se bajó del ballotage. El anuncio público de esta renuncia lo realizó el vocero del riojano, Jorge Azcárate, el participante de la reunión de Meridian Gold convocado por Braga Menéndez.
Braga Menéndez está abocado actualmente a la campaña de imagen de Cristina Kichner.
Jorge Azcárate es el responsable de la consultora Bonaparte 48 S.A. Además de la ya mencionada participación en la campaña electoral de Menem, fue su subsecretario de Medios. trabajó para Mauricio Macri en el 2002 y fue portavoz del Grupo Dolphin, que controla a Transener y Edenor, entre otras empresas. Actualmente, es además asesor editorial de la revista Debates, cuya última portada inunda la ciudad con la imagen de Cristina Kichner y una nota que, en el mejor de los casos, formará parte de la antología de las mejores no-entrevistas de la historia del fin del periodismo.
Como neutralizar a Greenpeace
El juego de estas cínicas coincidencias no termina allí: en su página web, la agencia presenta como ejemplo de campaña institucional -en primer lugar y con despliegue de gráfica y video- la campaña que realizó para Greenpeace. En el aviso gráfico puede verse la cara de Mario Pergolini en primerísimo plano, con un barbijo y el slogan: "la indiferencia huele como la contaminación". Hay más: en los audios de la reunión del Crownel Plaza puede escucharse como Raúl Timerman, socio de la agencia Braga Menéndez, señala que el plan de acción ideado por la agencia contempla "contrabalancear la acción de Greenpace" en Esquel. ¿Cómo? Contratando servicios de otras ongs. "Las que nosotros identificamos son la Fundación Vida Silvestre, Cambio Democrático (menciona haber tenido una reunión con Graciela Tapia, miembro del consejo honorario), Poder Ciudadano (menciona que habló con su director, Carlos March, aunque no específica sobre qué) y FARN". Los americanos suman un dato: "una fundación que trabaja mucho con los mapuches en la patagonia, de Cristina Miguens. Su hermano, Carlos Miguens vendió la empresa a Meridian Gold. Es como un grupo secundario, pero es para prevenir cualquier movilización sobre el tema indígena. Ella puede ser el contacto para asegurarse de estar hablando con la persona correcta." Se trata de la Fundación Huiliches y de los Miguens del Grupo Bemberg, dueño -entre otras cosas- del Chocón y la minera Patagonia Gold. Carlos y Cristina son hijos de la fallecida cineasta María Luisa Bemberg. En el plan de acción presentado en la reunión del Hotel Crowne Plaza por la agencia Braga Menéndez, Timerman detalla qué pensaron hacer con estas ongs "creemos que van ser importante en el desarrollo de nuestra estrategia ir otorgándoles tareas. Es probable que se las contrate para determinadas actividades".
Cómo encontrar el quiebre en la comunidad
A la reunión del Hotel Crowne Plaza realizada -reiteramos- seis meses después del rotundo pronunciamiento ciudadano del no a la mina, la agencia envió a su director de medios, Juan Carlos Malagoli. El fue el encargado de hablar claro:
"El tema hoy es el problema con la comunidad. El 70% de la gente hoy en Esquel piensa que la compañía va a seguir avanzando. Y las cosas obvias son obvias, porque por más que digamos que estamos en pausa, el 70% del pueblo de Esquel sabe que va a seguir avanzando. Ya lo saben."
Luego de detallar los problemas de "filtraciones" internas que los preocupan, los directivos norteamericanos de Meridian Gold, en ese inconfundible castellano gringo, enuncian el objetivo de la reunión: "cómo dar vuelta a la comunidad". Malagoli es entonces el que explica el plan de la agencia. En primer lugar, deben realizar un diagnóstico para encontrar lo que llama "el punto de quiebre entre aquel que le importa más la ecología aunque se muera de hambre y aquel que le importa más el dinero, como un eje absurdo y exagerado. Es decir, cuántos son esos en Esquel." La forma ideada para realizar este diagnóstico es una encuesta que, aprovechando la coyuntura electoral provincial, los ayudará a disimular las verdaderas intenciones del sondeo. La agencia señala cuál cree que es la consultora ideal para encargarse de esta tarea: Catterberg y Asociados, que realiza habitualmente los sondeos para el radical, Carlos Maestro
"Elegimos esta consultora por su vinculo con Maestro y con el radicalismo de la provincia (...) Esta gente es muy amiga de Maestro, por lo tanto si estamos de acuerdo en que vamos a hacer la encuesta, esta gente hablaría con Maestro primero, antes de largar la encuesta. Tendríamos un ok de parte de ellos antes".
Cómo llegar a Kirchner
Raúl Timerman es primo del cónsul argentino en Nueva York, Héctor Timerman y sobrino del legendario Jacobo. Se presenta como un experto en marketing, es licenciado en Ciencias Químicas y tiene, además, un programa en Radio El Mundo, cuyo título quizá resulte premonitorio para contextualizar sin dichos: "Sin pedir permiso".
Timerman fue el encargado de presentar, en la reunión del Hotel Crown Plaza, un power point que presentó bajo el título de: "Cómo generar confianza". Según sus palabras: "Cuáles son los mecanismos de generación de confianza que nosotros pensamos ejecutar".
El primer mecanismo señalado por el plan ideado por la agencia Braga Menéndez contempla lo siguiente:
"Hay una lista de los integrantes del gobierno nacional que van a recibir la información que vamos a preparar: el ministro de planificación Julio De Vido; el secretario de minería Jorge Mayoral; el jefe de gabinete Alberto Fernández; el vocero presidencial Miguel Núñez; el secretario general de la presidencia Oscar Parilli; el secretario privado de la presidencia de la Nación, Pepe Salvini y el jefe de asesores políticos del presidente de la nación Carlos Cunten. Esto se lee: Néstor Kirchner. Es decir, este es el grupo de confianza de Néstor Kirchner que nos interesa mantenerlos informados para asegurarnos que a cualquiera persona de su entorno que el Presidente consulte tenga la información".
Malagoli amplía: "la idea es mantenerlos informados. Lo mismo que se hace con los periodistas, en este caso con los políticos".
A continuación, se escucha el tono caribeño de Christina Sabater preguntando:
-"¿Están considerando que alguna persona de la empresa tenga contacto con esos políticos? Porque eso fue un problema: hasta ahora la empresa no ha tenido esos contactos."
Responde Malagoli:
"Nosotros creemos que primero hay un trabajo por parte nuestra, porque ellos van a hablar con mayor tranquilidad, y van a decir una serie de cosas que ciertas o no y aunque enojen, hay que escucharlas. Es necesario que ellos se explayen y digan lo que piensan para preparar la visita donde la empresa pueda anunciar algo concreto. Esto no quiere decir que ellos no hagan lo que hace cualquier político: que corten con nosotros, llamen a Darcy (gerente de Meridian Gold), si él es el que estuviera a cargo del tema y le digan: 'quedate tranquilo, nosotros estamos con vos'; porque es parte de su profesión de políticos".
Cómo ser honesto
Tal como lo especifica Meridian Gold en la querella, la corporación no había solicitado la grabación de esta reunión. De acuerdo a sus sospechas, la grabación que trascendió públicamente -y que, entre otros, los vecinos de la Asamblea de No a la Mina recibieron anónimamente- corresponde exactamente al uso de los micrófonos que hizo cada participante: no se escuchan allí otras voces que no fueran las de quienes en cada momento tuvieron el uso de la palabra amplificada por los parlantes.
Es por eso que la querella presentada por la corporación tiene dos grupos de demandados. Por un lado, solicita que declare todo el personal del hotel, sonidistas y traductores que intervinieron en las jornadas. Pretenden así descubrir quién se dio cuenta que lo que allí pasaba era de interés de esa opinión pública que se pretendía manipular. Alegan que ese justiciero anónimo es responsable del delito previsto por la ley 24.766 que sanciona conductas "contrarias a los usos comerciales honestos". Lo dicho: no hay aquí ironías, solo cínicas coincidencias.
Por otro lado, identifica a seis vecinos de Esquel -notorios por su participación y compromiso en la Asamblea No a la Mina- como responsables del delito previsto en el artículo 153 del Código Penal, que sanciona con prisión de 15 días a seis meses a quien "se apoderare indebidamente de una carta, de un pliego, de un despacho o de otro papel privado, aunque no esté cerrado". Esto es: por difundir los audios que en esta página reproducimos.
La primera resolución del juez fue rechazar la demanda. El argumento: ni siquiera se entiende en la presentación a quiénes estaba Meridian Gold querellando. Sin embargo, la Cámara, apelación mediante, resolvió darle curso a la demanda.
La querella fue iniciada hace casi un año, pero los vecinos de Esquel recién se enteraron en octubre pasado, cuando les llegó la cédula de citación a los demandados. Como las actuaciones se presentaron en un tribunal de la Capital Federal, el primer inconveniente que se les presentó es el más obvio: trasladarse, conseguir abogados acreditados en esta jurisdicción, contar con el tiempo y el dinero suficiente para enfrentarse en tribunales con una corporación y todos los etcéteras de escala humana imaginables. Finalmente, concretaron el patrocinio legal del Cels, que el martes pasado solicitó al juez la postergación de la primera audiencia, ya que dos de las personas citadas acreditaban con certificados médicos estar impedidas de trasladarse: una por su avanzado embarazo y otra por una diabetes complicada. El juez, sin embargo, denegó la postergación, medida que fue apelada por los abogados.
David vs. Goliat
Por lo pronto, hasta Buenos Aires pudo llegar uno de los vecinos demandados: el abogado Gustavo Macayo. En diálogo con lavaca, fue el encargado de sintetizar la situación:
-Creo que esto no va a prosperar, la minera se ha equivocado. Es más: se ha equivocado grueso, porque nos ha permitido venir a Buenos Aires a difundir la situación. Están locos con lo que han hecho, o están desesperados.
-Resulta una paradoja que la demanda pretenda penalizar a quienes difundieron un plan secreto para manipular a la Asamblea.
- No sólo a la Asamblea, sino a toda la población de Esquel. Si uno escucha las grabaciones se da cuenta de que no sólo quieren incidir en la gente sino además en todas las figuras políticas relevantes: diputados, senadores, jefes de partidos políticos, algunos funcionarios cercanos al gobernador y al Presidente, a los que son las líneas más cercanas al ejecutivo provincial y nacional. Ellos hablan de 'mantenerlos informados' de los planes de la empresa, lo cual deja ver que todo el mundo está sabiendo que la empresa va a seguir adelante con el proyecto.
-¿Cómo es que la minera pudo seguir en Esquel después de la consulta?
- A ellos la consulta se les escapó, no la pudieron parar. Nosotros hicimos muchas acciones: un amparo que está con sentencia, acciones administrativas, judiciales y legales importantes, pero que no fueron suficientes. Evidentemente estamos en una lucha muy desigual, frente a una empresa que maneja millones de dólares e influencias políticas en todos los niveles. Es una empresa que tiene mucha plata para aguantar los años que sea de desgaste, porque ellos tratan de desgastarnos a nosotros y nosotros tratamos de desgastarlos a ellos. Pero nosotros trabajamos a pulmón, sin recursos, como podríamos decir... trabajamos con una utopía que es ver si los podemos parar. Es un trabajo que no tiene ninguna financiación ni estructura y que es muy difícil, porque van surgiendo otros conflictos, como la empresa hidroeléctrica que se quiere hacer en Corcovado o el avance de otras empresas en la zona de la meseta. Surgieron un montón de concesiones mineras y la lucha se va haciendo más compleja para que una sola comunidad pueda seguir resistiendo. Y ellos siguieron avanzando, por donde pudieron seguir, siguieron.
-¿Por ejemplo?
-Se extendieron en concesiones.
-¿En el mismo Esquel?
-En toda la provincia hay más de 200 concesiones. La gobernación las siguió dando. Es más: la provincia prohibió mediante una ley la minería a cielo abierto con cianuro y la dirección provincial de mina continuó dando concesiones. Nosotros paramos el proyecto en Esquel, pero tenemos otro que está detrás de Esquel, en otro sector de la cordillera, donde Meridian Gold hizo un intento de avanzar. También tuvimos que salir a pararlo, lo desactivamos pero no hay ninguna seguridad de que no vayan a seguir. Esto es así, es muy complejo, muy largo y muy difícil.
-¿La Meridian Gold sigue teniendo abiertas sus oficinas?
-Ellos hoy operan con un perfil bajo. Tienen oficinas y personal, aunque se han vuelto invisibles, nadie los ve. No tienen discurso, ni vocero de prensa. A veces sacan un comunicado, pero no tienen un representante. Es que nadie quiere asumir ese papel ahora, porque la presión de los vecinos es muy fuerte.
-¿Será por eso que hicieron esta denuncia en Buenos Aires?
-Creo que ellos tratan de sacarnos a Esquel. Un poco porque acá la gente está menos enterada de lo que es la minera y también porque seguramente apuestan a desgastarnos más trayéndonos a Buenos Aires.
Lo dicho: Gustavo Macayo no se parece a Julia Roberts, pero esta querella parece una copia mejorada de aquel personaje que le valió un Oscar: Erin Brockovich.
* Juan Carlos Malagoli explica cómo hablar con la comunidad
* Los consejos de Jorge Azcárate (parte 1)
* Los consejos de Jorge Azcárate (parte 2)
* Los consejos de Jorge Azcárate (parte 3)
* Magaloli dice lo que la gente ya sabe
* Una empleada de la agencia Braga Menéndez explica la maniobra de la "encuesta"
* Cómo es la maniobra de la encuesta y quién la podría hacer, según Malagoli
* Malagoli responde una pregunta: ¿que pasa si entera el candidato radical que lo usan para hacer una encuesta?
* Magali detalla los objetivos de la encuesta: buscar el quiebre
* La presentación de Raúl Timerman del plan para generar confianza
* Raúl Timerman detalla cómo se llega a Néstor Kichrner
* Malagoli explica cómo funciona el lobby político
* Raúl Timerman identifica en qué ONGs pensaron para "neutralizar a Greenpace"
* El directivo de Meridian Gold aporta un dato para neutralizar una posible reacción mapuche: la fundación de los Miguens
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Sábado, 03 de Marzo de 2007
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JORGE EINES Y LAS IDEAS DETRAS DE SU PUESTA DE “CAMINO DEL CIELO”, DE JUAN MAYORGA
“El arte puede llenar el vacío de la vida”
La obra parte de un hecho real, cuando un delegado de la Cruz Roja presenció en un campo de concentración una simulación montada por los nazis. “Los ensayos se han convertido para mí en una aventura... las escenas fuerzan el armado de un tejido e impulsan la acción, de la que me considero militante”, dice.
Por Hilda Cabrera
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Jorge Eines es argentino, pero se exilió en España en 1976: cada tanto regresa a mostrar su trabajo.
Escribir, hablar o montar una obra de teatro sobre aquellos que han sido humillados y asesinados nos pone cerca del sacrilegio. Lo dice el director argentino Jorge Eines, quien emigró a España en 1976 y cada tanto regresa para mostrar sus trabajos: concretar una puesta o presentar un libro. Sacrilegio suena fuerte, pero no para un director que teme caer en un error o descuido que reste autenticidad a lo que desea testimoniar. Le sucede con Camino del cielo (Himmelweg), pieza sobre la Shoá del madrileño Juan Mayorga (El traductor de Blumemberg y Hamelin) que Eines dirige y que estrenará el lunes 12 en la Sala Casacuberta del Teatro San Martín. Este es un tramo de la historia que se impone, aun cuando se lo niegue, “una actitud en boga que impulsa el gobierno de Irán”, según puntualiza el director. Lo opuesto es el comportamiento de quienes “cultivan la sacralización” o se instalan a toda hora en el lugar de la víctima.
Eines recuerda en esta visita a la Argentina algunas puestas suyas: su versión de Woyzeck, de George Büchner, anterior a su partida, y más cerca en el tiempo, el montaje de Los paraísos perdidos, una evocación sobre Jorge Luis Borges que presentó con un elenco español en el Teatro Nacional Cervantes. Camino... remite a un episodio que ocurrió realmente, pero no donde lo ubica Mayorga, a pocos kilómetros de Berlín, sino en Teresienstadt, el campo de concentración de Terezin, cerca de Praga. Un delegado de la Cruz Roja es invitado a inspeccionar un campo preparado especialmente para la ocasión. En la obra, el comandante utiliza como intermediario a un judío (alcalde y traductor al mismo tiempo) para obligar a un grupo de prisioneros a disimular su situación y actuar en un espectáculo armado por él. Mayorga recrea aquel episodio en escenas que en ocasiones se reiteran con algún agregado o con la omisión de un dato. El delegado aceptará la mentira que la obra descubre a partir del título, pues “camino del cielo” designa la rampa de acceso a las cámaras de gas. La presentación en fragmentos (El corazón de Europa, Así será el silencio de la paz y otros) marca los diferentes ritmos de la historia y exige creatividad al director y el elenco. Algo que Eines admite: “Los ensayos se han convertido para mí en una aventura, en un interrogante que comparto totalmente con los intérpretes, porque el 99 por ciento de mi trabajo es con ellos. Las escenas, aparentemente desconectadas, fuerzan el armado de un tejido e impulsan la acción, de la que me considero militante”.
–¿Cuánto influye el miedo en el episodio que se cuenta?
–Influye en la construcción de una realidad diferente de la que atraviesan los prisioneros. La necesitan para no morir. Esto se relaciona con los orígenes del arte. El humano llega al arte cuando percibe el sinsentido, cuando necesita llenar el vacío de la vida con una muesca o un dibujo en la piedra.
–¿Qué papel cumple el fingimiento en las situaciones de peligro?
–Para unos es sinónimo de supervivencia y para otros, un elemento eficaz para engañar a las víctimas. Lo relaciono con la invocación a la mentira en un contexto de verdades y, en este episodio, con el teatro o la ficción dentro de una realidad que hace insoportable la vida.
–En Camino..., la ficción es negativa desde el inicio: parte de la invención de un comandante que engaña y alardea de ilustrado.
–Pero al que por momentos se le escapa el asesino que lleva adentro. A veces ni siquiera disimula. Dice recibir órdenes desde Berlín para construir un lugar donde se muestre al mundo que los judíos son bien tratados en la Alemania nazi. Teresienstadt fue una invención de Heinrich Himmler, jefe de las SS (Shutz Staffel), en respuesta a las recriminaciones de algunos sectores. Se enviaba allí a los judíos con los que, por alguna razón, el régimen mantuvo por un tiempo una relación no violenta, aunque muchos fueron exterminados.
–¿Cómo trabajó esas situaciones de aceptación o de rechazo de los prisioneros?
–Sobre esa cuestión de tener que creer para sobrevivir o la del rechazo de los eufemismos que sólo sirven a los verdugos, extraje algunas figuras del libro Lo que queda de Auschwitz, de Giorgio Agamben. Me guiaron también otros escritores, como Primo Levi y el español Jorge Semprún, que vivió en Francia, participó de la Resistencia y fue deportado al campo de Buchenwald. Ellos sensibilizaron mi percepción sobre las condiciones de vida en los campos. El Muselmann al que se refiere Agamben es una especie de muerto en vida, un zombi, alguien que decide no pelear más. En Camino... hay un personaje semejante a un Muselmann, que se transforma hasta adquirir la fuerza de un ser vivo, mientras que otro personaje hace el camino inverso. A su manera, uno y otro eligen no someterse a ese eufemismo que los obliga a ponerse al servicio de los que finalmente los destruirán.
–¿Quiere decir que aun en esas condiciones existe la posibilidad de preservarse?
–Ha sucedido. No olvidemos que trabajar para los verdugos o para los poderosos no genera nada fértil. Acaso se logren mejores condiciones o un plus de vida, pero se sabe que eso es sólo un alargamiento, apenas una prórroga. En esas situaciones la pelea es la de siempre: unos pueden darla, otros prefieren cumplir órdenes y algunos se suicidan. Las condiciones de vida en los Läger nos llevan a reflexionar sobre “la banalidad del mal” a la que se refirió la teórica política alemana Hannah Arendt. Uno se pregunta sobre algo tan perverso como la promesa de vida que se les hizo a los músicos judíos de la orquesta de Teresienstadt, por ejemplo. Ellos tocaron la Misa de Réquiem, de Giuseppe Verdi, para el nazi Adolf Eichmann. El comandante del campo les había prometido no separarlos, tan buenos músicos eran, y cumplió: murieron juntos en la cámara de gas. Este es uno de los muchos casos en los que se ve al humano entregado al cataclismo de la maldad. Por eso nos indigna tanto ver imágenes de Hitler acariciando la cabeza de una niña o de un perro. Preferiríamos que fuera asesino todo el tiempo.
–¿Por qué cree que esa “maldad porque sí” es justificada a veces desde lo psicológico o lo social, o desde el maltrato, por ejemplo?
–El director Elia Kazan decía que a partir de determinada edad cada uno es responsable de su cara. Explicar las conductas desde las patologías tiene consecuencias trágicas. Descubrí algunos aspectos de esa maldad “porque sí” en el film Shoah, de Claude Lanzmann. Su película es un combate contra la exageración, la retórica hinchada y la intención de dar pena. Lanzmann “cava” en los gestos, descubriendo mucho más que con palabras. Pienso también en lo que escribió el judío italiano Primo Levi, sobreviviente de Auschwitz, sobre la entrada de los rusos al campo. La reacción de los prisioneros no fue abrazar a los salvadores. Los prisioneros sentían vergüenza, también los salvadores, y nosotros la sentimos cuando leemos o vemos esas imágenes. Creo que si podemos reconocernos en esa vergüenza es porque algo hemos entendido.
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domingo, febrero 25, 2007
a partir de ahora voy a empezar a subir unas entregas semanales que tenemos que hacer para la materia "Asian Public Cultures", es una materia sobre antropologia, cine, cultura popular, lo publico, y esas yerbas.
aca el post mio de esta semana.
Commentary on skins, senses, films and other socializations.
In her suggestive book, “The Skin of the Film,” Laura Marks intends to
think what is to feel and (make) sense intercultural cinema, as a
skin/embodiment and sensory representation in cinema. She is
particularly interested in a specific form of cinema; the experimental
and intercultural cinema and it embodied experience where “the body is a
source not just of individual but of cultural memory” (xiii). Her
approach is relevant, and perhaps a step forward to our previous
reading, because she is willing to add more layers to our comprehension
of “what is going on” in the field of cultural production. Also because
she seems to be standing in the middle of production and reception with
her focus on the multisensorial aspects of intercultural cinema beyond
the merely visual.
Marks is very clear and precise in the way she build her (sometimes
eclectic) theoretical framework, starting with Deleuze’s film theory.
Though she is honest in her exploration of new analytical paths, because
“[T]he elements of an embodied response to cinema, the response in terms
of touch, smell, rhythm, and other bodily perceptions, have until
recently been considered ‘excessive’ and not amenable to analysis”
(xvii). This kind of challenge, try to understand in a multisensorial
and embodied way intercultural cinema, is what makes her book fascinating.
In “The haptic codes of Bollywood cinema in New York City” Dudrah and
Rai provocatively argue that Boollywood films are products/producers of
complex and intense “sensations” in a powerful montage of ethnicity,
class, caste, gender, diasporic belonging, affections, affects-effects,
and social imagination. Their analysis come in the peak of the spread
and globalization of Bollywood cinema, where, although the first cinema
industry in the world, is clearly speeding up its presence and influence
all around the world.
One keeps wondering if this speed up and spread of Bollywood cinema,
along with Chinese cinema, is an analogy or symptom of the expansion of
both societies/capitalisms and their social values in competition with
US society/capitalism/social values/cinema. It is quite obvious, but
perhaps a bit naturalized, that is not free and “natural” that we all
know by heart dozens of actors, actresses and directors from US and
England, but just few from Asia, and not one from India (me, Rafa, I
know that some of you were/are socialized under her Majesty Bollywood
cinema). Therefore, this spreading out of Bollywood cinema
bring/carry/assemble new types of textures, sensations and aesthetics:
what the authors called as “haptic” and “contagious juice.” This “haptic
media” and “these sensations that can be read through the body are
affects-effects embedded in the ‘interruptive narrative’” which become
for the authors the “cinematic assemblage” or in other words “the
passage from narrative to sensation and back” (2005: 153). These
multiplicities and the cinematic assemblages are what the authors and
Laura Marks are trying to taste and translate to us.
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sábado, febrero 17, 2007
Alguna vez fueron a the onion? es una pagina muy graciosa. aqui tienen un ejemplo (hagan click dentro del header):
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miércoles, febrero 14, 2007

cambiando de tema con el post anterior, aca subo una foto de emily, una amiga que esta dando la vuelta a asia hace meses, es una foto en los himalayas, banderines de plegarias para que el viento lleve los buenos deseos para todas las direcciones, lo mismo hago desde aqui.
esta foto es la que tengo ahora en el escritorio de mi compu, se me ocurrio q cada vez que cambie de foto la voy a subir al blog para compartirla con uds
r
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martes, febrero 06, 2007
domingo, enero 28, 2007
miércoles, enero 24, 2007
504 enero 2509
neblina-bosque
"sol"
"camino"
ola
neblina-luz
floto dentro
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martes, enero 23, 2007







aca van algunas fotos locas que silvana, mi prima que vive aca, me mandó.
y respondiendo al comentario de marian sobre babel, creo que está en lo cierto, no vi la peli y puse la nota porque me parecía interesante lo que contaba y cómo lo contaba, pero parecería ser que el hombre este ha sido deborado por el sistema...
en fin.
aca van las fotos locas.
mi prima las llamó: "Desde el ángulo justo."
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viernes, enero 19, 2007
salio una nota a fernando de catupecu.
la lei y llorando la termine.
es una explosion de vida y energia y amor y el limite de todo en todo.
es larga pero si pueden leanla porque gracias a ellos podemos ser testigos de "eso" que no tiene nombre posible, que es la sustancia detras de todo lo que hacemos, que es lo que sostiene el universo, nuestras vidas, nuestras muertes, y todo lo que esta dentro, fuera y en el medio.
no se que mas decir.
leanla si pueden y cualquier cosa comentenme lo que les surge, o escuchen mas catupecu, o vayan a recitales, o salten, o escriban algo, o pinten, o sean.
sobre todo lean la parte del silencio y la soledad, o cuando le tocan a gabriel para hacerle el mapeo.
es lo mejor que he leido en mucho tiempo, por la generosidad, el amor y compasion que nos transmiten gabriel y fernando y todo el universo visto desde la optica de fernando y porque nos dejan estar con ellos ahora cada uno desde su lugar en el mundo.
19 de enero de 2007
Fernando Ruiz Díaz
Acá va el jinete de todas las noches que se puedan contar en una vida, dominando Santa Fe, altura Plaza Italia, a bordo de un Volkswagen Suran negro, una bestia prepotente que lo lleva todos los días de Villa Luro a Palermo, de Palermo a Escobar, de las bocas de tormenta al filo de la madrugada, si se permite la licencia. Al pasar por esas cuadras a velocidad crucero, el jinete en cuestión, que se llama Fernando y tiene el perfil de un cavernícola bien parecido, recuerda las semanas que siguieron al accidente de su hermano Gabriel, camino al hospital Fernández y a una sala de terapia intensiva en la que podía pasar cualquier cosa, una muerte o una ceremonia con vino tinto y músicaemocionante frente a un paciente en estado vegetativo. Todo tan vital, todo tan Catupecu Machu.
De modo que ahí donde los autos chocados suelen acumularse contra el cordón que da a las rejas del Botánico, con todos esos gatos mimados y sobrealimentados por las viejas del barrio, Fernando parpadea un par de veces y parece como si se detuviera, o como si pusiera la nave en piloto automático y la dejara deslizar como sobre hielo por la segunda banda izquierda de la avenida; y lo que dice el jinete es que, desde el accidente, es la segunda vez que pasa por esa cuadra, por el lugar exacto adonde fueron a parar los restos del auto de Gabriel, ese Fox negro –no tan distinto al Suran en el que vamos ahora– que, excepcionalmente, no venía con airbag ni con frenos abs y que fue a morder el borde de un islote de la avenida Sarmiento después de una hermosa noche de amigos, tragos y vértigo interior, de cerveza artesanal y de rock pistero. Lo que quedó de la máquina de Gabriel estuvo ahí un buen tiempo, un bollo de chatarra al que los pibes de Catupecu iban a dejar sus mensajes de aliento y deseos de recuperación. Y el jinete, a todo esto, procuró no detener la marcha, comandar el proceso de supervivencia y rehabilitación de su hermano con la velocidad y la intensidad de siempre, sin bajar la voz ni buscar la compasión de nadie porque, como dijo un amigo de la familia en la sala de espera del Fernández a las pocas horas del accidente: "Dale, loco, que esto no es un velorio".
Acá no hay velorio. En términos clínicos, hubo primero una evolución del coma al estado vegetativo; a esta altura un estado vegetativo persistente. Lo que equivale a decir que Gabriel, internado en el sofisticado centro de rehabilitación fleni en Escobar, vive en un limbo indescifrable, o al menos muy difícil de decodificar para cualquiera que no sostenga con él el tipo de conexión metafísica que, presumiblemente (al menos yo me lo creo), sostiene con Fernando. Gabriel responde a algunos estímulos externos: al groove del bajo de "Beat It" de Michael Jackson o la voz de su hermana Cristi, a los primeros compases de "Like Eating Glass" (el tema de Bloc Party que estaba escuchando cuando se pegó el palo) o al mínimo susurro de la voz huracanada de su hermano. Gabriel desdobla su tiempo en períodos de sueño y vigilia; está ahí, duerme y despierta, aunque no pueda usar su fuerza motora a voluntad.
Fernando no duda que Gabriel está ahí en carne, conciencia y espíritu; lo supo desde el primer momento en que lo vio, no le hizo falta ningún diagnóstico médico para saberlo. Y también supo que si su hermano decidía abandonarse y dejar de respirar, él lo comprendería profundamente. Se lo dijo así, clarito, en esas mismas primeras horas en que le cantó un mantra impreso en un libro budista que le había regalado una amiga. Fernando quiso capturar ese momento para siempre, un momento de dolor y amor infinitos, y al día siguiente, apenas treinta y seis horas después del accidente, fue a Face Tatoo a estamparse el mantra en el antebrazo derecho, replicado en escrupulosa caligrafía sánscrita. Cuando terminó el trabajo, el tatuador se lavó las manos, lo miró a Fernando y le dijo: "Lamento conocerte en este momento de tu vida". "No lo lamentes", le contestó Fernando. "Me estás conociendo en el momento más importante de mi vida."
Esa escena en la casa de tatuajes ocurrió el 1° de abril. Algunos días antes, Catupecu estaba preparando su show en Obras y discutía la lista de temas en una mesa en la terraza de una cervecería de Recoleta. Gabriel y Fernando se trenzaron como suelen trenzarse los hermanos sanguíneos, a los gritos; Gabriel dejó la plata para pagar la cuenta y se fue. Al día siguiente, en la sala de ensayos de Villa Luro (en esa manzana de la orilla oeste de Capital que es el puerto principal y la nave nodriza de la familia Ruiz Díaz y de todo Catupecu Machu), Fernando y Gabriel se reconciliaron a moco tendido, lloraron y tocaron "Where the Streets Have No Name", de U2, con Fernando al bajo, una formación que probarían en público por primera vez. Un día después ocurrió el accidente: las birras en la cervecería de Recoleta, la trasnoche en el Roxy –donde Gaby conoció a Carlos Oliván, que terminaría dirigiendo a Fernando en el video de "Plan B: anhelo de satisfacción"– y el amanecer tornasolado y ferroviario del Palermo hípico. "Mirá el cielo... Es hermoso", dijo Gaby antes de subir al auto con César Andino, antes de ponerle play al tema de Bloc Party y antes de acelerar más de la cuenta y perder el control del coche.
Nueve meses después, Fernando me sugiere tomar algo en Buller, recisamente la cervecería en la que discutieron la lista de temas y donde Gabriel estuvo aquella noche, celebrando el cumpleaños de un amigo. Todo lo que pasó desde entonces –la supervivencia milagrosa, el amor de decenas de miles de personas, la vuelta a los escenarios de Catupecu (Obras, Pepsi, Rosario, Creamfields Chile, La Plata), la sostenida rotación radial y televisiva, la conmoción que producen esas canciones en el año más doloroso y masivo de la banda– parece la sinopsis de un guión que rebasó los bordes de lo verosímil, como si alguien hubiera sintetizado la sustancia de Catupecu –vocación de aventura, sobrecarga energética, misticismo rudimentario, gran capacidad de fascinación frente a lo cotidiano, convivencia sagrada con lo trágico, lo épico, lo pequeño, lo desaforado– y la hubiera vertido en una insólita ópera rock con final incierto.
"Si miro para atrás, me doy cuenta de que siempre viví la vida como una película, y una película más cerca de David Lynch, mezcla con Tim Burton y Fitzcarraldo, que una película en la que ya sabés todo lo que pasa", dice Fernando frente a un muestrario de cervezas caseras y una bandeja de rabas. "Quizá lo bueno de haber vivido todo lo que vivimos con Gabriel es que, de alguna manera, estaba preparado para una locura como ésta. Aunque por otro lado es inimaginable… ni siquiera el deceso de mi papá, hace cuatro años… O sea, eso lo entendí un poco más, era parte del proceso de la vida, uno ve morir a los padres. Pero esto tiene una cosa como de… de un dolor que nunca te imaginaste."
–¿En ningún momento la situación te paralizó?
–No, en ningún momento. Hay una cosa que escribí hace mucho, cuando todavía no existía Catupecu, que decía: "Ya habrá tiempo para la era de las almas". Ya habrá tiempo para eso. Una cosa muy importante con Gabriel es que siempre fuimos parámetro uno del otro. Personas muy distintas, con una búsqueda en común pero métodos diferentes. Desde que pasó esto, el solo hecho de mirarlo me obliga a no quedarme quieto. Desde el primer momento yo les expliqué a los médicos que, cuando Gabriel movía algo, sabía lo que estaba haciendo, porque en el escenario no necesitamos mirarnos, y sabemos lo que está pensando el otro, y establecemos una conexión que parece planificada, pero no. Con Catupecu nunca hubo una estrategia, y cuando la había se iba al carajo. Esa intuición se aplicó más que nunca en esta situación. Por eso yo siempre supe lo que le está pasando, desde el primer momento: sé por qué mueve la boca, por qué mueve las piernas, por qué no las mueve, y cuando no movía nada, yo sabía que estaba ahí. El primer día salí y pensé: si Gabriel optó por esto, si su subconsciente optó por esto, y si no lo optó y el destino fue el que lo impuso, bueno, que esté acá como tenga que estar; y si se tiene que ir, que se vaya.
–Parece como si ya tuvieras incorporadas algunas nociones sobre cómo afrontar una situación semejante, más que nada por la sintonía que tienen los temas de Catupecu con este momento, casi a modo de manual de autoayuda.
–Me tuve que elevar un poco a los conceptos que siempre emití. Como diez días después del accidente, Fausto [el mánager] me pasó un montón de cartas que mandaban los chicos del público, y eran increíbles: todas hablaban de la forma en la que alguna canción nuestra los había ayudado a superar un momento traumático. En definitiva, todas las cartas decían: "Che, leé un poco las letras de Catupecu, que por ahí te ayudan". Y yo flasheé.
–¿En ningún momento te desconectaste de la música?
–No. De hecho, la primera noche le canto ese mantra. Los médicos me decían que le cantara. El doctor Previgliano, el neurólogo de cabecera de Gabriel, fue muy importante. Me orientó en un montón de cosas. En un momento me dijo: "Loco, tenés que volver a tocar". Desde el primer momento escribí muchas cosas, compuse mucha música, me ponía el iPod y me quedaba ahí con él… Le puse música desde el primer momento. Siempre lo estimulamos con eso.
–¿Te sentís solo en el tipo de conexión que tenés con Gabriel?
–Sí, pero soy un gran amante de la soledad. Amo la soledad yendo por la hermosa Buenos Aires, escuchando música en el auto, de noche; la soledad al escribir en mis estudios que me voy armando; la soledad de una playa desolada; la soledad acompañada de alguien que comprende y comparte tu soledad… La soledad para mí es un espacio tan importante en mi vida como la música. Y el silencio hace a la música rica, es lo que separa los tonos. Así que en esa soledad no me siento desolado, porque mi familia y mis amigos me dicen: "Sé que te están pasando cosas que yo no entiendo ni vivo". Traté de vivir esa desolación como lo más intenso que viví en mi vida. Una cosa indescriptible, no conocía una tristeza tan profunda. Llegué a entender al tipo que se suicida.
–¿En algún momento te ganó la desesperación? Ese "¿por qué a mí?" de las víctimas de una tragedia…
–No me animaría a ese "¿por qué a mí?". Yo tengo un antecedente en ese sentido: tengo una hermana con síndrome de Down, Cristi, que es un ángel, y realmente yo aprendí mucho de ella... Mi papá me contó que, cuando Cristi nació, hace cuarenta años –un tiempo en que la situación era muy distinta, no había ecografías ni nada–, él fue a una iglesia, se puso a rezar y dijo: "¿Por qué a mí?". Y él sintió una voz (que sería su propia voz, no digo que haya sido la de Dios) que le decía: "¿Y por qué no? ¿Quién sos vos?". Así que nunca me pregunté eso. La vida tiene cosas tan dolorosas, tan dolorosas… Mientras pasaba el conflicto entre el Líbano e Israel, y yo me conmovía mucho pensando que en cada uno de esos edificios había sesenta familias a las que les estaba pasando lo mismo que a mí con Gabriel.
–O sea que tu tragedia no te aisló del resto del mundo.
–No, al contrario. ¿Y sabés por qué? Porque sentí que el mundo no me estaba aislando en mi tragedia. Hubo una manifestación de amor alrededor de Gabriel que, fuera de mi cuerpo, no la había sentido nunca. Lo que está pasando es increíble: el convencimiento de que Gabriel tiene que darle y darle para adelante, el amor que le transmitieron...
–¿Te cambió mucho la percepción de la vida, del tiempo?
–Más o menos. No siento que haya muchas cosas que debiera o quisiera dejar. No siento una culpa, una cosa de pensar que tal cosa pasó por tal otra. Es la vida misma. Un día agarro y le digo a mi novia: "Está claro que a partir de ahora no hay más queja". Y ella me dice: "Qué loco, porque vos no te quejás nunca". Qué me voy a quejar. Hay que salir a comerse el mundo, la vida, no hay tiempo para nada. No hay tiempo, yo me quiero matar porque sé que me voy a morir. A mí me encanta ser Fernando. Me cabe ser Fernando con todos mis defectos ylas pocas virtudes que pueda tener. Pero para mí el tiempo siempre fue una cosa extraña.
–Y para Gabriel también, ¿no?
–Yo no conocí a otra persona como él. Después de nuestro primer Obras, Gabriel dice: "Tengo que componer las cuerdas yo". Se compra tres libros así, los lee y en una semana compone las cuerdas. Viene Javier Weintraub (el violinista que toca con nosotros, que ahora es como un hermano para Gabriel) y nos dice: "Loco, llámennos cuando sea, no les cobramos, porque con esos arreglos tipo Stravinsky que hace tu hermano…". Y lo dijo él, que es un Steve Vai del violín. Cuando hablamos de Gabriel estamos hablando de ese tipo. Y esos signos continúan. Yo ya no digo más: "La vida es frágil". Andá a ver cómo quedó el auto de Gabriel y fijate qué tan frágil es la vida. Siempre fue todo muy intenso para nosotros, no es una manera de decir. Es una intensidad que nos viene de otro lado.
–Si existía una especie de pararreligión catupequense, parece que todo esto la activó más que nunca, la sacó a la luz pública.
–Es que nosotros vivimos las cosas como religiosos. Yo acá no estoy tomando algo. Yo estoy viendo a Carlos [el dueño de Buller] que viajó por el mundo investigando lúpulos. Toda la vida es así: el cine, la música, la pintura, las ciudades. Eso es religioso. No digo que todo lo sea. McDonald’s no es religioso. Pero esto que pasa acá, sí. Yo nací católico, pero pienso que en todas las áreas de la investigación del hombre hay verdades y mentiras. En ese sentido, nosotros tenemos una manera religiosa de vivir. Para nosotros es religioso salir de noche. Y creo que gran parte de los problemas del mundo se desprenden de no ver ese tipo de religiosidad. Casi nadie respeta el espíritu amoroso de las cosas. Un día en el Fernández veo a un médico que salva a una madre. Y yo, que estaba ahí como todas las noches, vi algo que nadie vio: vi al marido y al hijo esperando afuera. Y el médico había estado toda la noche poniéndole sangre, salvando a una persona para después ir a atender a otra. Yo lo agarré y le dije: "¿Vos sos consciente de lo que hiciste anoche?". "¿Qué?", me dijo él. "Salvaste una vida. Hiciste que un hijo tenga a su madre, que ese tipo tenga una mujer toda su vida… ¿Sos consciente de eso?" Y él me dice: "Y… a veces no". Claro, dije yo, por eso esto que pasa acá es lo más parecido que conozco a una banda de rock.
–¿Cómo fue el reencuentro con César [de Cabezones]? ¿Cómo se mantuvo esa relación de sala a sala en el Fernández?
–Yo le decía a Gabriel que César estaba bien, pero yo qué sé si me creía… ¿Y César? César me miró un par de veces cuando volvía de operaciones con morfina y me decía: "Loco, ¿dónde está Gaby? ¿Está ahí?". Cuando César va por primera vez a verlo después de que le dieran el alta, entro y está llorando. Claro, su amigo, con el que estaba pasando una noche increíble, el que vio cuando Gaby hizo así [inclina la cabeza, como vencida contra el volante]...
–¿Alguna vez te enojaste con Gabriel, pensando en que podría haber sido más prudente o algo?
–No, si Gabriel tiene changüí conmigo. ¿Cómo me voy a enojar? Por el contrario, siempre le dije: "Boludo, hasta si la elegiste, estamos a fondo con vos". No me arrepiento de todas las que pasamos. Creo que hasta en esto es Gaby.
–¿Cómo fue la decisión de volver a tocar en Obras a un mes y pico del accidente?
–Antes de volver, los chicos me decían: "¿A vos te parece que podés?". Y yo decía: "Mirá, en la cabeza de Gabriel no me puedo meter, pero sé que si ese día hay una urgencia con él, show must go on. Vamos a Obras y tocamos". Teníamos que hacerlo. Tenía que pasar. Y fue así, con una ayudita de mis amigos: el Zorrito [von Quintiero], Zeta [Bosio], los Massacre, Abril [Sosa]… Fue algo grandioso musicalmente. Mi mamá tuvo mucho que ver, insistía en que tenía que volver a tocar. Yo le decía: "Mamá, vos estás loca". Un amigo nos miró y dijo: "Y… vos y Gabriel no salieron de un repollo". En ese momento el Zorro también me dijo: "Mirá, Fer, los religiosos, cuando están en vigilia, rezan; y nosotros, los músicos, tocamos. Y aparte, si lo pide la mamma…". Son muchas cosas que van más allá de mí. Música, man, música.
–¿Qué es Catupecu para vos hoy?
–Qué difícil. No sé, porque nunca lo supe. Catupecu es un concepto móvil, como el cuerpo. Hoy Catupecu es esto: Gabriel rehabilitándose en el FLENI, recientemente salido del Fernández, con Zeta en el bajo, Pichu tocando la guitarra… Tengo tantas cosas en la portaestudio, tantas cosas que han quedado fuera de los discos. No sé… Capaz que haría algo… Creo que Catupecu siempre fue una banda, dentro del ala del rock, muy vívida, y como tal no vive ni del pasado ni del presente. Catupecu vive de algo que no sé qué es. Yo reformé todo mi set, un amigo me hizo una pedalera terrible, me compré una caja nueva, cambiamos un montón de cosas. No es que salimos onda Catupecu Emparchado. Es Catupecu. Es lo que siempre les dije a todos, incluso a los fans: "Chicos, miren que no salimos a dar lástima, eh". No salimos a hacer versiones pretenciosas porque ahora escucho el sonido del jacarandá. No, es música y el show va a estar buenísimo. No quiero que vengan a verme onda "aguantame que tengo dolor en mi corazón". Tengo dolor como la puta madre,pero la música…
–Ese sentimiento parece que tuvo su reflejo más fiel en la versión de "Plan B...". Es como que definió el año Catupecu.
–Creo que este momento es tan Catupecu como los otros, sólo que ahora se ven ciertas cosas. Si vos me preguntás cuál fue el año de Catupecu, te digo que todos. Aunque este año fue el más fuerte. Y mirá que Catupecu fue siempre adrenalina y demencia. El rockero siempre trata de mostrar los excesos, y nosotros fuimos unos grandes maestros de no mostrarlos. Somos una banda excedida en todo sentido. Yo no soy drogadicto porque probé las cosas y, como la vida me llama, como todo está ahí, opté por lo que genera mi cuerpo. Me parece que siempre estuvo adentro. Sí me gusta la ceremonia del vino, me gustan los tragos, pero siempre lo vi como algo que acompaña momentos… Mirá qué loco, las cosas que me estoy dando cuenta haciendo esta nota. ¡Qué parte de la historia que es esto!, ¿no? Hoy veía la tapa de la edición especial del Pepsi Music que sacó la Rolling Stone, y me veía a mí ahí, con más kilos de los que tengo ahora. Eran siete meses de sensaciones que… ¿cómo entra en un cuerpo tanto dolor, tanto amor, tanto odio, tanto descontento, tanto no comprender, tanto comprender, tanto querer, tanta intención, tanta nada y tanto todo? Y bueno, loco, se acumula: está ahí, en esa foto. Es increíble que ese momento haya quedado ahí, en la tapa de una revista. Eso es rock. Por eso alguna vez dije: "Esto de Gaby... qué rock que es, ¿no?". Y lo entendieron re mal, como si yo hiciera apología de la tragedia, como si viera en Gaby al nuevo James Dean. Y no, es difícil de entender: lo que yo veía ahí era una profundidad…
–… existencial.
–Dicen que las almas eligen dónde nacer, y que uno es mentor de su destino. Mirá lo que te voy a decir: qué auténtico lo de Gaby. Auténtico no como algo bueno, sino simplemente auténtico. La ruda macho es auténtica y no me gusta nada. Me gusta el jazmín, me gusta mi chica.
Desde el comienzo, Fernando supo que iba a tener que tomarse el trabajo de convencer a los médicos de que Gabriel es, en efecto, una persona con una carga de energía poco habitual, y que sus características singulares –pasarse días enteros sin dormir, vivir buena parte del día como un zen y mutar en demonio de Tazmania sobre el escenario– serían fundamentales para salir adelante. Pese a que el eminente doctor Previgliano fue el primero en decirle, casi al comienzo de todo: "Los milagros existen", los equipos médicos tienen un escepticismo lógico frente a casos como éstos. Son pocas las personas que sobreviven a semejantes traumatismos y son pocos los pacientes que logran salir exitosamente de un estado vegetativo persistente. Por eso Fernando afronta una tarea diaria de autoconvencimiento y transferencia general de esa convicción respecto de la fuerza interior de su hermano, basándose en los progresos lentos pero significativos que va manifestando. "Sé que todo esto puede sonar a un deseo mío de que Gabriel esté bien, pero la verdad que no. No es el convencimiento ciego del pariente: es que uno lo conoce."
En esa rutina de lucha continua (aunque Fernando prefiere no hablar de lucha, sino de convivencia con lo dado, con el sufrimiento y con la alegría de tenerlo a Gabriel vivo), ocurren historias increíbles. La del primer mapeo cerebral en el Fernández, por ejemplo. Según cuenta Fernando, su hermano venía manifestando notables signos de reacción frente a estímulos diversos, pero siempre en ausencia del equipo médico. La noche anterior a ese primer examen, Fernando se le acercó y le dijo en tono firme: "Gabriel, mañana viene el mapeo y vos me estás haciendo la del perrito, la del bebé que no quiere hacer la gracia frente al tío, y ¿sabés qué? No sirve para un carajo, porque los médicos no ven todo lo que vos podés hacer cuando estamos solos, y así no se puede seguir avanzando". Entonces Fernando le dijo a Guillermo Vadalá (el maestro de Gaby en el bajo) que pasara y que lo ayudara a hacerlo entrar en razón. Pusieron un disco de Maceo Parker, Guillermo le agarró la mano y empezó a arengarlo: "Escuchá, Gaby, escuchá cómo groovea. Escuchá… Mañana tenés que ir al mapeo cerebral y tenés que groovear, tenés que demostrar de lo que sos capaz". "De pronto –cuenta Fernando–, Gaby le aprieta la mano a Guille, levanta todo el torso, pega una respiración profunda y empieza a bajar despacio, con todo el esfuerzo que eso implica; y traga. Guille se quedó blanco."
–Y al día siguiente, en el mapeo, ¿grooveó?
–Creo que ese mapeo quedó en la historia del Fernández, fue muy emocionante. Estaba Dominga [su madre], por supuesto, que es el personaje central de esta historia, Javier Weintraub –que vino a tocar el violín–, yo y otros más. Lo metieron a Gaby en el cuartito del mapeo, yo llevé la laptop, el bajo frankenstein de él y con Weintraub empezamos a tocar, a hacer un quilombo bárbaro, yo chiflándole y poniéndole el bajo, todo un griterío. Le poníamos "Beat It", de Michael Jackson, con la producción de Quincy Jones, que a él le encanta, le subía el volumen y Gabriel reaccionaba a full. Mozart, Bach, Beethoven, algunos tanguitos… Después de cuarenta minutos salimos, afuera había gente mirando –por el quilombo que habíamos hecho–, y sale el doctor Previgliano, y mientras está llevando la camilla conmigo (¡el capo de neurología del Fernández!), me mira y me dice: "Fernando, te tengo que decir algo: me cerraste el culo".
–Hablemos de la música que le hacen escuchar a Gaby desde el accidente. ¿Qué cosas fueron y son importantes, además de las que mencionaste?
–Un gran disco que le pusimos mucho y que fue una gran catarsis, que le hizo muy bien a él y a todos, fue El regreso de Calamaro. Cuando ganó los premios Gardel le hizo una dedicatoria a Gabriel, y la verdad es que ése fue un mimo grande. Todo es una gran locura, hubo muchas escenas increíbles. Un día empezó la visita en el Fernández y había fallecido, en la cama de al lado de Gabriel, un señor muy grande. Estaban Betina [una amiga], Macabre, Herrlein [tecladista y baterista de Catupecu, respectivamente]... Imaginate el clima en terapia intensiva: había un cadáver ahí. Y así como cuando falleció mi viejo –un jueves de hace cuatro años– nosotros salimos a tocar dos días después, esta vez yo dije: "Vamos a festejar la vida, vamos a festejar que este hombre existió". Entré y puse "Tuyo siempre", de El regreso. ¡Qué bien que la tocaron los pibes de Bersuit! Tenía una botella de vino que me había quedado del almuerzo, la saqué y… Fue una locura. Le cantábamos a Gaby: "Si alguna vez, no me vuelven a ver, porque a mí, como a todos se me olvida…". Y Gaby movía la boca, me apretaba la mano. Fue al mes y medio del accidente... Pero hubo muchos discos importantes: cosas de Massacre, de los Beatles: [canta] "Blackbird flyyy…". Le puse mucha música de su iPod. Tenía una lista que se llamaba "bajo" y que tenía "Seguir viviendo sin tu amor" de Spinetta, "Crema de estrellas" de Soda, temas de Tom Waits, de Peter Gabriel. Y fueron un estímulo súper importante. Lo mismo que el tema que venía escuchando cuando se pegó el palo, "Like Eating Glass".
–¿Estaba en un momento muy Bloc Party?
–Sí, Gaby justo había venido de Londres, y apenas llega yo me lo cruzo en casa y lo primero que me dice es: "Escuchá esto. Es una banda que se llama Bloc Party…". Y me traduce la letra, que también parece premonitoria. Dice: "It’s so cold in this house…". El me decía: "Mirá lo que es esta frase: como comer vidrio, como tomar veneno".
–Lo bueno de verte ahora es que seguís teniendo esa misma voracidad por vivirlo todo.
–¿Sabés lo que pasa? Es como le decía la otra vez a un amigo: yo me levanto a la mañana y me vuelvo loco, ¿entendés? ¡Me vuelvo loco! Quiero poner música, quiero prender el dvd, quiero tocar la guitarra, quiero vivir, quiero estar zen, quiero hacerme el té… Como digo en la letra: "En jaque, al filo, en el umbral… Quiero todo". Quiero todo. Entonces me convierto en el hombre más sano del planeta y después reviento como un hijo de puta. Y está buenísimo. Y el día que entré en la sala, un mes y pico después del accidente, viví todo eso junto. Estar tocando, viviendo un momento de esa droga fantástica que es la música, y verlo a Zeta, y verlo a Arnedo tocando "Y lo que quiero…", y después con los Massacre tocando "Plan B…". Y no estaba Gaby. Yo miraba y pensaba que tenía que salir de atrás del equipo de bajo. Es una deformidad. No lo puedo comparar con nada.
–Debe haber sido extraño, porque para vos tocar, hacer música es estar con Gabriel, siempre fue así.
–De lo que estamos hablando es del power que tiene la música, y para mí Gabriel es música. Cuando nosotros tocamos, cuando estamos en la sala o en un escenario, pasa música. Me la creo. Siempre lo vivimos así. Siempre supimos que el rockero no venía a mediocrizar la cosa. A eso no vinieron los Pistols, los Ramones, Bowie o Gabriel. Ellos vinieron a patear el tablero. ¿Y qué está pasando acá? Un montón de rockeros disfrazados de pateadores del tablero que, en realidad, no están haciendo otra cosa que rearmar el tablero. Siempre sentí que con Catupecu les faltamos el respeto a miles de cosas, pero no a la música ni al rock. El rock siempre mereció una falta de respeto, es algo inherente al rock, pero ahora que ya pasaron algunos años, creo que merece un respeto. Como música clásica que es.
Ahora estamos en la confitería París del hipódromo de Palermo, donde las viejas toman el té con masitas; al fondo las personas solitarias les hablan a las máquinas tragamonedas y nosotros nos bebemos despacito un par de Camparis con Martini Rosso y jugo de naranja exprimido. En este salón construido en la década del 10 fue donde Gardel inauguró la era del videoclip con "Por una cabeza". Cuando entramos, el tipo que custodia la sala de juegos había saludado a Fernando solapadamente; le preguntó por Gabriel y nos dijo que no podíamos entrar en el área de apuestas con bolsos ni mochilas. No era nuestra intención. Así que nos quedamos del lado de las mesas, frente a un ventanal que proyecta una tormenta de fin del mundo, y adentro suenan las trompetas de largada, el repiqueteo digital de una cabalgata ficticia y algunos audios publicitarios poco confiables. La reacción del personal de la confitería –meseras, gente de la cocina que se asoma, guardias de seguridad, todos interesados por el estado de Gabriel y los próximos pasos de Catupecu– prueba aquello del "acto de amor" del que habla Fernando a cada rato.
"Gabriel estaba en amor", me explica él. "El último ensayo fue amor, la noche esa fue amor, el momento antes de subir al auto fue de amor... Entonces se pegó el palo y generó un acto de amor terrible. Millones de personas de todas las ciudades de América tirando onda. Vamos a redefinir un límite: ¿dónde está la tragedia? Para mí ésa es una palabra de hace ocho meses. Yo ahora lo veo todo desde otro lado. Para mí el desencadenante del accidente de Gaby fueron sus ansias de vivir."
Le pregunto si en algún momento se obsesionó con los detalles del accidente, con cómo pudo haberse evitado y demás. "No", me contesta con la laboriosa seguridad que se impone y le impone al mundo, una seguridad que parece evitar la grieta por miedo a la rotura, a filtrar más de lo necesario y terminar inundándolo todo y ya no poder respirar más. "Las conjeturas en mi cabeza no existen. No sólo con esto, sino con nada. Lo único que me dio a pensar fue que el auto se lo conseguí yo, pero es una conjetura… Ayer un amigo me preguntaba si le iba a hacer juicio a Volkswagen, porque me decían que el Fox se va de cola y un montón de cosas. Y no… Estos hechos deberían permitirte ver las cosas en una perspectiva mayor, y lo que no tenés que hacer es verlocorto, echarle la culpa al mundo, algo que los seres humanos tenemos muy instalado. Esto a mí me puso en el límite entre lo más espiritual y lo más terrenal y concreto. Porque esto que nos pasa es muy concreto. Es hiperrealismo. Y a mí el hiperrealismo en la pintura no me gusta."
–¿Qué momentos de tu vida con Gabriel se te vienen a la cabeza más seguido?
–Un par. Un día en la primaria, cuando él apenas nació, que para mí fue una cosa… Yo creo que cuando sos chico no tenés la sensación de orgullo, pero yo tengo el registro de sentir orgullo cuando él nació. En primer grado me sentaba atrás, ahí en la escuela 12, y habían armado reunión de profesores en la dirección y yo estaba tan contento que empecé a revolear bancos desde el fondo. Se armó un quilombo terrible, que se extendió por todo el colegio. Y cuando la directora empezó a retar a los más grandes, creyendo que ahí había empezado todo, yo salté, con el vozarrón que ya tenía, y dije: "¿Qué? ¿Y los de primero..?". Sentía un orgullo tremendo por mi hermanito. Es la misma sensación que sentí cuando compuso las cuerdas de Obras. Y la misma que sentí cuando él todavía no hablaba y armó un rompecabezas de seis piezas, un elefante en un circo. Y otro momento muy sustancial de mi relación con Gaby es lo que para mí fue el big bang de Catupecu: en la pieza de él, arriba, donde yo compuse muchos de los temas de Cuadros dentro de cuadros y El número imperfecto. Ahí estaba yo con él, y le dije: "Che, tendríamos que hacer un grupo". Y él me dijo: "Yo ya estoy, vos sos el que falta". Eso fue un año y medio antes de que empiece todo.
Fernando se calla y mira la avenida. El cielo se cae a baldazos. "Vos te das cuenta de lo que es este momento, ¿no? Esto es rock para mí. ¿Vos entendés lo que te digo? Esto es increíble. Qué momento. Qué trago. Para mí esto es real: saber que ahora la estoy pasando impresionante. Para mucha gente es difícil entender eso, que en una situación así yo la pueda pasar bien."
–Claro que es real.
–Lo que pasa es que, desde que pasó esto, sólo me desalineo con este tipo de sinergia cuando bajo a lo que comúnmente se llama realidad, o la realidad como la muestran los diarios y Crónica TV. Al tercer día del accidente bajo a desayunar –por primera vez me animo a bajar porque no quería ver a nadie– y veo que en Crónica están dando algo relacionado con el accidente de Gaby. Y me hizo muy mal, me sacó de ese estado energético que era óptimo para afrontar lo que le pasaba a mi hermano. Entonces, ¿qué es la realidad? ¿Esa es la realidad? ¿O la realidad es que, en ese mismo momento, le estaba saliendo una flor a uno de los cactus que teníamos en casa?
–Supongo que las dos cosas.
–La realidad es la que decidís enfocar. Si la realidad sólo fueran las noticias no existiría Ghost in the Shell, "Start Me Up" ni El extraño mundo de Jack. En Chile, al día siguiente de tocar, tuve un sueño terrible: el destino personificado me estaba gastando, me decía: "Mirá, mirá cómo está Gaby". Y estaba tal cual está, pero me lo hacía ver de un lado terriblemente trágico. Me desperté muy mal, en una oscuridad invencible. Abrí las cortinas, vi la montaña y me la llevé en la mochila. Y cuando volví, en el FLENI, vi la misma imagen que había visto en el sueño, pero la historia era otra. Estaba todo mucho mejor.Estaba Gaby levantándome la mano. La cuestión es el marco con que vemos las cosas. Si yo veo este momento con el marco del día anterior al accidente, claro, estábamos haciendo "Donde las calles no tienen nombre" y yo iba a tocar el bajo por primera vez sobre un escenario… Ahora, si yo veo lo que pasa hoy con el marco del día en que llegué a la guardia y vi a mi hermano en el estado en que estaba –no entiendo cómo lo soporté–, entonces lo que pasa ahora es maravilloso. En este momento me siento exactamente igual a cuando revoleé los bancos en la primaria. Estoy orgulloso.
–Una gran virtud tuya es poder ver desde un lado positivo la ecuación cósmica que te toca.
–Me encanta lo que decís, pero si me veo de afuera siento que no estoy bien predispuesto para eso. No estoy bien predispuesto para cantar, porque desde que tengo 18 años estoy cansado, siempre tengo la voz limada, y tengo una visión trágica de la vida. Siempre estoy cansado, contrarreloj.
–¿Y qué hacés? ¿Luchás contra eso?
–No, al contrario: me abrazo a eso. Vivo con eso. A mí Catupecu me generó más encrucijadas, más locuras, más dolores y más sufrimientos que felicidades. En términos de normalidad, yo era mucho más feliz antes de Catupecu. Era menos comprometido, no había llegado a la esencia de tantas cosas y no había vivido con la profundidad que después elegí para mi vida. La profundidad de decir que yo no compuse "Y lo que quiero es que pises sin el suelo". Yo no sé de dónde salió eso. Debo ser una antena bárbara, y que la música quiere vivir en mí.
–Como sea, esa visión trágica de la que hablás nunca te paralizó ni te deprimió.
–Es que a mí de chico me quedó grabada una imagen, viendo Sábados de súper acción con mi viejo y con Dominga. Mi viejo me decía: "¿Viste? Es como cuando termina Zorba el griego: se está quemando todo y Zorba se pone a chasquear los dedos, se pone a bailar". Cuando volví a ver la película hace poco y vi la escena final, entendí eso que me decía mi viejo. Y es lo que hicimos nosotros siempre: se pudre todo y empezamos a chasquear los dedos, salimos a tocar.
Por Pablo Plotkin
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Rolling Stone LA | 01.12.2006 | | Página 58 | La revista
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