sábado, noviembre 20, 2010

PAUL VIRILIO “Siempre se infunde miedo en nombre del bien” (levantado de P12) por E Febbro

Nota con Paul Virilio, genial como siempre.

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La velocidad destruye. En una suerte de paradoja vinculante donde se combinan el progreso y la catástrofe, la velocidad y su corolario de soportes técnicos han interconectado al mundo al mismo tiempo que creado una peligrosa simultaneidad de emociones. Esta es la tesis central que, con una anticipación sorprendente, viene argumentando el urbanista y pensador francés Paul Virilio. Antes de que la extrema velocidad de Internet se instalara en la vida cotidiana de casi todo el planeta, Paul Virilio intuyó el riesgo intrínseco en el corazón de esa hipercomunicación y los desa-rreglos profundos que acarrean el desarrollo tecnológico y la velocidad. La férrea crítica que Paul Virilio despliega le valió el apodo de “pensador y promotor de la catástrofe”. El intelectual francés, hijo de un comunista italiano refugiado, no niega sin embargo la validez de los progresos, sino que propone una suerte de reflexión sobre el tiempo, una filosofía política para pensar y controlar la velocidad. Hombre afable, de frases cortas y contundentes, Virilio acota que “la velocidad de las transmisiones reduce el mundo a proporciones ínfimas”, al tiempo que la rapidez reemplazó la uniformización de las opiniones por “la uniformización de las emociones”. Para Virilio, los conceptos de democracia y derechos humanos están en peligro. El uso actual de la tecnología conduce a una reactualización del totalitarismo. La velocidad es poder, poder de destrucción, poder que inhibe la posibilidad de pensar. En su último libro, La administración del miedo, el ensayista francés apunta hacia otro de los mecanismos de control político con que el poder gestiona las sociedades humanas: el miedo. Miedo a la bomba atómica, miedo al terrorismo, y el miedo verde, el temor ante el agotamiento de los recursos naturales y al desastre ecológico. Muchas de las ideas enunciadas por Paul Virilio casi a finales de los años ’70 se vieron repentinamente actualizadas con los atentados del 11 de septiembre. Las sociedades escatológicas anticipadas por el autor, la camisa de fuerza tecnológica que los Estados pusieron en los individuos, la velocidad como factor totalitario y adormecedor, la irreflexión de los medios y el flujo interrumpido de imágenes y emociones tan instantáneas como universales pasaron a formar parte de nuestra realidad. Televigilancia, trazabilidad de los individuos, control de la información, procedimiento de simulación de la realidad para tapar lo real no son ideas negras sino la luminosa realidad que nos encandila. Virilio propone un antídoto irónico: crear un “Ministerio del Tempo” para, como en la música, regular los ritmos de la vida.

La dictadura de la velocidad

–Usted se interesó de forma muy temprana en el fenómeno de la velocidad, incluso antes de que su realidad irrumpiera en nuestro mundo. Uno de sus libros más famosos, Velocidad y política, data de 1977. ¿Qué lo llevó a intuir con tanta anticipación que la velocidad iba a convertirse en un actor central de la vida humana, al que usted llama “una potencia de destrucción”?

–Hay dos elementos. Yo nací en el año ’38 y, por consiguiente, soy hijo de la Segunda Guerra Mundial. En ese contexto encontramos dos datos que me marcaron mucho. Lo que se llamó “la guerra relámpago” y la Shoá. No se puede comprender nuestra época sin la clarividencia funesta de la guerra total, es decir la exterminación masiva de las poblaciones civiles durante los bombardeos, y también en los campos de concentración. Lo que vivimos hoy se desprende de la importancia de la velocidad en estos acontecimientos. El revés del ejército polaco, el revés del ejército francés y los países invadidos en pocos días son un reflejo de esa velocidad. Soy entonces un hijo de esa guerra relámpago, de la guerra en alta velocidad. Todo mi trabajo y el interés que presté a la aceleración me llevaron a comprender hasta qué punto la velocidad era un elemento determinante de la historia moderna, es decir, de la historia de la Revolución Industrial.

–Usted sugiere que hoy estamos bajo una suerte de dictadura de la velocidad.

–Totalmente, y tanto más cuanto que hemos pasado de la velocidad móvil, es decir de la velocidad de los tanques, de los autos y de los aviones supersónicos, a la velocidad de la luz, a la velocidad de las ondas electromagnéticas. Estas ondas vehiculan la información, las comunicaciones, y, sobre todo, la interactividad. Esto significa que nuestra sociedad no es una sociedad activa sino interactiva, o sea, la sociedad actual pone en funcionamiento la velocidad de las ondas electromagnéticas para interactuar. No se puede comprender la globalización sin esta aceleración absoluta en todos los campos, incluido el campo financiero. La crisis financiera mundial que estalló en 2008 no es sólo un problema financiero, sino un derivado de la velocidad. Las cotizaciones automatizadas entre bancos, realizadas por plataformas automáticas, jugaron un papel central en la crisis. El factor de todo esto ha sido la velocidad: la velocidad domina, la velocidad de la luz, de las ondas se impusieron sobre la velocidad de los móviles, del transporte, de los medios de transmisión tradicionales. Es imposible comprender la realidad del mundo sin esta configuración. En los años ’40 se hablaba de la aceleración de la historia, hoy estamos ante la aceleración de lo real, la aceleración de la realidad. Todos los sectores de nuestra civilización están afectados por la aceleración de lo real. Es una evidencia que aún no ha sido reconocida plenamente.

–Hannah Arendt decía que la dictadura se plasma en una suerte de velocidad del movimiento.

–El terror es la concretización de la ley del movimiento. El terror es indisociable de la velocidad. La temática de la velocidad es también la cuestión de la sorpresa, y la sorpresa es el miedo. Cuando alguien nos toma por sorpresa decimos “ay, qué susto me diste”. La velocidad absoluta y la sorpresa están íntimamente ligadas. Se trata de un fenómeno de pánico, un fenómeno que se refiere al terror. Nuestra época es muy singular. Nuestra percepción del tiempo y de las distancias ha sido trastornada. La Tierra es demasiado estrecha para cualquier forma de progreso. La velocidad de las transmisiones reduce el mundo a proporciones ínfimas.

La sincronización de las emociones

–Otra de las características que usted pone de relieve en nuestra modernidad, o en nuestra actualidad, es la sincronización de las emociones. Todos sentimos casi lo mismo, en el mismo momento.

–Absolutamente. Las sociedades de antes estaban bajo el signo de la estandarización de las opiniones. Si tomamos como referencia la Revolución Industrial nos encontramos con la estandarización de los productos, lo que llamamos la industria, y también de las opiniones. A través del desarrollo de la prensa y de los medios de comunicación se operó una uniformización de las opiniones públicas. Ahora, hoy, con la interactividad, ya no se trata más de la uniformización de las opiniones, sino de la sincronización de las emociones. Estamos ante una sociedad en donde la comunidad de emociones reemplaza la comunidad de intereses. Se trata de un acontecimiento político prodigioso. Las sociedades vivieron bajo el régimen de la comunidad de intereses, de allí la estructura de las clases sociales, los ricos y los pobres, el marxismo, etc., etc. Hoy vivimos bajo el régimen de una comunidad de emoción, estamos en lo que he llamado un comunismo de los afectos: resentir la misma emoción, en el mismo instante. El 11 de septiembre de 2001, delante de una catástrofe telúrica equivalente a un terremoto o un tsunami, el planeta estuvo en la misma sintonía de emoción. Es un acontecimiento político inédito en la historia de la humanidad. Se trata de un acontecimiento pánico que pone en tela de juicio la democracia. La tiranía del tiempo real representa una amenaza considerable que no ha sido tomada en cuenta. Se hacen bromas sobre la telerrealidad y esas cosas, pero este fenómeno nada tiene que ver con la telerrealidad. ¡Ocurre que se ha llegado a sincronizar a la misma realidad!

–¿En qué sentido esta sincronización de las emociones pone en peligro la democracia?

–La democracia es la reflexión común y no el reflejo condicionado. No existe opinión política sin una reflexión común. Pero hoy lo que domina no es la reflexión sino el reflejo. Lo propio de la instantaneidad consiste en anular la reflexión en provecho del reflejo. Cuando me invitan a un debate en la televisión, me dicen: “Qué bien, usted trabaja desde el año ’77 en los fenómenos de velocidad. Tiene un minuto para explicarme todo eso”. No es posible. Estamos ante un fenómeno reflejo, pero la democracia reflejo es una imposibilidad, no existe. Lo mismo ocurre con la confianza. Las Bolsas están en crisis, porque hay una crisis de la confianza. ¿Y por qué hay una crisis de confianza? Porque la confianza no puede ser instantánea. La confianza en un sistema político o financiero no es automática. La opinión tampoco puede ser instantánea. Ahora bien, los sistemas administrados por los políticos, incluido el sistema financiero, son fenómenos que tienden hacia el automatismo. La automatización es todo lo contrario de la democratización.

La lentitud y la aceleración

–Podemos pensar que existen dos mundos paralelos: el mundo de la lentitud, el mundo primitivo, que está fuera de la burbuja tecnológica, y el mundo de la velocidad, el mundo desarrollado expuesto sin freno a la atracción de la velocidad.

–En primer lugar, quiero decir que el mundo de la velocidad instantánea conduce a la inercia. De alguna manera, la lentitud de las sociedades antiguas anuncia la inercia de las sociedades futuras. La rapidez absoluta conduce a la inercia y la parálisis. La interactividad prescinde del desplazamiento físico y de la reflexión, por consiguiente, el incremento constante de la velocidad nos llevará a la inercia. El problema ya no concierne tanto a la lentitud o la velocidad, sino que concierne a la inteligencia del movimiento. Cuando me preguntan “¿Acaso hay que aminorar?, yo respondo: No, hay que reflexionar”.

–¿Y cuál es el punto central de esa reflexión?

–Debemos reflexionar sobre el ritmo. Como en la música, nuestra sociedad debe reencontrarse con el ritmo. La música encarna perfectamente una política de la velocidad. A través de los tempos, el ritmo, la música es la encarnación misma de la política de la velocidad. Debemos elaborar una musicología de la vida. El problema no consiste tanto en aminorar la velocidad, sino en inventar ritmos sociales, políticos o económicos que funcionen. De lo contrario terminaremos en la inercia, es decir, en la lentitud y la parálisis más grandes que las de las sociedades del pasado, las sociedades sedentarias, rurales. De hecho, no necesitamos una visión revolucionaria sino una suerte de fuerza de revelación.

–Las reglas del juego planteadas hoy tornan, sin embargo, imposible retroceder ante la velocidad.

–Yo no expongo un trabajo retrospectivo sobre el bienestar del pasado, sino una reflexión sobre el porvenir. Soy un progresista. Por ello no hablo de desacelerar sino de elaborar una inteligencia del movimiento, una suerte de economía política de la velocidad. Esto consiste en reencontrarse con el tempo. El descontrol del tempo hizo volar en pedazos el sistema de producción y de trabajo. Las consecuencias de esta desregulación del tempo las constatamos en la empresa France Telecom, donde los empleados se suicidan. Nos falta el ritmo. Todas las sociedades antiguas eran rítmicas: estaban la liturgia, las fiestas, las estaciones, la alternancia del día y de la noche, el calendario, etc., etc. Pero con la aceleración de lo real hemos perdido esta organización rítmica. Vivimos en una sociedad caótica. La velocidad redujo el mundo a nada. El mundo es demasiado pequeño para el progreso, demasiado pequeño para la instantaneidad, la ubicuidad. Esta es una de las grandes cuestiones políticas y uno de los grandes planteos de mañana en materia de derechos humanos.

El control del mundo por el miedo

–Su último libro, La administración del miedo, le agrega a la velocidad otro factor de control: usted afirma allí que el miedo es un arte para gobernar.

–Estamos ante un acontecimiento cósmico. La raíz del miedo es lo que se llamó el equilibrio del terror, el miedo al fin del mundo engendrado durante la Guerra Fría. Podemos decir que el primer gran miedo de destrucción masiva tiene 40 años y remonta al proyecto de instalación de misiles en Cuba, en los años ’60. En 2001 entramos en otra fase, que es el desequilibrio del terror. De pronto, con los atentados del 11 de septiembre, el desequilibrio se convierte en un terrorismo ciego, que puede golpear en cualquier momento y en cualquier lugar con una potencia colosal. Aún nos encontramos en ese desequilibrio del terror. Un puñado de individuos desarmados puede causar tanto daño como un ejército. Un grupo de hombres puede así provocar desastres considerables con un mínimo de medios. El tercer gran miedo que nos acecha es el del agotamiento de los recursos naturales. La Tierra es demasiado pequeña para el progreso y sus recursos pueden ser insuficientes de cara al porvenir. Vivimos con esos miedos. La angustia, la desesperanza, el carácter suicidario de muchos jóvenes tienen mucho que ver con esta dominación del miedo sobre nuestras conciencias. Nos enfrentamos a un fenómeno de pánico globalizado.

–Usted tiene una interpretación diferente de la ecología, muy crítica. No la califica como una ideología totalitaria, pero sí con los rasgos de un instrumento que está ahí para dar miedo.

–El miedo ecológico se suma al miedo que engendró la Guerra Fría, al miedo que instaló el terrorismo. No estoy en contra de la ecología, para nada. La ecología es necesaria para preservar la Tierra. Pero no se puede aceptar lo que plantea el discurso ecológico actual, es decir, una suerte de difusión de miedo global. No olvidemos que existe una constante: ¡siempre se infunde miedo en nombre del bien! Hay que evitar eso. Los ecologistas están tentados de convencer mediante el miedo. El discurso ecológico debe imperativamente ampliar su campo y relacionar la ciencia del medio ambiente con la filosofía, con las ciencias humanas, con la democracia. Detrás de la ecología hay una ideología amenazante, que es la del espacio vital. Cuando se piensa en el nazismo se lo asocia con el racismo, pero no con la dimensión del espacio vital. Los nazis ponían carteles que decían: “Bosque prohibido a los judíos”. Se trataba de un espacio vital. Si queremos una ecología humana, humanitaria, debemos desconfiar de la dimensión vitalista propia al nazismo. No estoy en contra de la ecología, para nada. Pero, como hijo de la guerra total, recuerdo esa noción de espacio vital que fue el resorte de la Segunda Guerra Mundial.

–La gestión del miedo –a la bomba, al desastre ecológico, al terrorismo, al de-sempleo, al inmigrante, a la inseguridad– se ha vuelto el principal instrumento de gestión política. De esa estrategia nació otra amenaza: la vigilancia, el seguimiento, la trazabilidad de los individuos.

–Ello explica el desarrollo de la televigilancia, las propuestas para recabar las huellas de los individuos. Hasta podemos pensar que, mañana, la noción de identidad, de documento de identidad, será remplazada por la trazabilidad de las personas. Una vez que se controlan todos los movimientos de un individuo, la cuestión de su identidad pierde todo interés. Basta con recabar informaciones sobre sus movimientos y la velocidad para localizar la persona o el producto. La trazabilidad es un elemento inquietante de la vigilancia. El miedo siempre ha sido un instrumento para gobernar.

–En La administración del miedo usted resalta que la propaganda en torno de ese gran Eldorado que son las nuevas tecnologías es también vector del miedo porque duerme a la gente.

–Albert Einstein decía: “Nuestra tecnología sobrepasó nuestra humanidad”. Resulta obvio que las tecnologías representan hoy una amenaza en la medida en que no controlamos el progreso. Los adelantos tecnológicos han dejado de estar controlados por la humanidad.

–A fuerza de velocidad, de miedo, de tecnología, de metas eficaces, de aspiración a resultados, de estrategias de gestión, el sueño tecnológico de un ser humano mejor desembocó en una humanidad amenazada por las propias máquinas que crea.

–Sí, sin dudas. El hombre empieza a estar de más. Asistimos ahora a una reactivación económica sin empleo. Ya se habla de inactivos crónicos y no de desempleados coyunturales. La carrera hacia la productividad reemplaza a los productores, es decir, el trabajo del ser humano. Nuestra civilización está amenazada. El respeto de los derechos humanos está en tela de juicio. Necesitamos un esquema de pensamiento distinto para evitar la catástrofe. Nos hace falta elaborar un pensamiento político de la velocidad.

jueves, noviembre 18, 2010

primera nevada en vancouver...

estamos viendo desde la ventana como cae nieve, se ve a traves de los focos de la luz de la calle, sali a comprobar y si, cae nieve. con ese seseo tan raro y esa majestuosidad blanca. mañana cuando nos levantemos seguro que todo estara blanco.

martes, noviembre 16, 2010

Quote of the day: Rafael Wainer

La mejor manera de hacer equilibrio es moviendose.

La negra Sosa

... muy raro. A las mañanas escucho Radio Canada en francés como para tener un compañía mientras trabajo. Y ahora mismo está cantando Mercedes Sosa "Gracias a la vida" y te pega de una manera tan rara y distinta que no lo puedo entender, o si, tal vez lo entiendo pero entra por otro lado del 'entendimiento'.

sábado, noviembre 13, 2010

la vista desde nuestro cuarto










es impresionante. ademas, a veces, hay arco iris tambien. trabajadores arreglando las "tejas" (unos pedazos de plastico que le ponen granpas) de la casa de enfrente.

viernes, noviembre 12, 2010

remembrance day

ayer estabamos laburando en un cafe muy lindo que encontramos cerca de casa, que esta abierto las 24h, y era feriado porque es el dia que recuerdan a los caidos en todas las guerras que el estado-nacion canadiense lucho (sobre todo WWII). y asi que la comisaria cerca de casa con sus canas paso desfilando detras de las gaitas y algunos viejitos que estuvieron en la guerra tambien pasaron desfilando.

jueves, noviembre 11, 2010

Nick Cave and the Bad Seeds haciendo The Ship Song...



otra canción que me emociona mucho...

martes, noviembre 09, 2010

Hurt by Johnny Cash (cada vez que la escucho me pone la piel de gallina)

La mejor canción y el mejor video que tenga memoria de los últimos tiempos. Hurt the Nine Inch Nails cantada por Johnny Cash un poco antes de pasar al otro lado de la vida. Disfrutenla. Se puede poner en loop y generará un afecto/efecto raro. Como el estar dentro de un bar, con las ventanas todas empañadas, y lloviendo afuera, y haciendo frío (exactamente lo que está ocurriendo ahora)

domingo, noviembre 07, 2010

Doble falsedad: histórica y machista

En muchos lugares de los medios masivos de desinformación se habló que la muerte de Nestor Kirchner dejaba un vacío y presagiaba más radicalización y violencia. La comparación que usaban estos desinformadores social era ésta: Perón = Nestor Kirchner, Cristina Kirchner = Isabelita Perón. Piensan estos tipos que todo el mundo es tarado. Piensan que pensamos que sí, que Argentina de 2010 es como Argentina de 1974.
Doble falsedad.
1) Falsedad histórica: En todo caso, si queremos comparar y buscar hechos de la historia para entender el presente (como Marianito Grondona busca hechos afines a su ideología y compara a todos los que se sintieron afectados por la muerte de NK y fueron a la plaza con las juventudes Hitlerianas o de Mussolini, qué raro justo Marianito Grondona pensando en fascistas?) en realidad la comparación sería: Cristina Kirchner = Perón, Evita = Nestor Kirchner. Porque a pesar que todo es mucho mas cambiante y manipulable ahora que hace 58 años, Cristina Kirchner tiene un gobierno con fuerte sostén de diversos grupos políticos y sociales, tiene creo que la mejor imágen que cualquier otro político de la oposición y no existe ningun caos social ni futuro violento como quieren crear muchos desinformadores sociales. Y Nestor, queramoslo o no, como muerto va a tener una vida política mucho más intensa (imagino) porque muchos lo van a llenar de significados y simbolos que tal vez antes no concordaba pero ahora desde el aura de "martir político" va a volver "y será millones".
2) Falsedad machista: Nestor es Evita, ahora Nestor se va a Evitizar, va ser "el Nestor de los descamisados" y si no se ve eso es porque tanto los desinformadores de derecha como los de izquierda siguen pensando a Nestor como un segundo Perón. Pero desde la muerte se irá femeneizando y evitizando.

Me adelante....

En mi post anterior donde relacionaba la partida de Nestor Kirchner con lo que pude percibir de los sentimientos y las pasiones de la plaza de mayo a más de 10.000 km de distancia decía que tal vez para mucho era "como si" se había muerto un padre. Acá Noé Jitrik (en P12) sigue en este camino de comparar a NK con un padre con muchos presuntos hijos.
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Después de la muerte

Por Noé Jitrik *

Todos los seres humanos, más tarde o más temprano, pierden a sus padres. Salvo que, hay casos, los hijos mueran antes que ellos. Los sentimientos que tal suceso desencadena, por más natural que sea –aunque a veces la naturaleza, en forma de enfermedades, o la sociedad, en forma de atropellos, se apura demasiado y el fantasma de lo prematuro modifica las respuestas– son de diverso tipo; en cuanto a los padres, la muerte genera en los hijos una congoja y un pesar que tiene un signo preciso, la orfandad, la desprotección; en cuanto a los hijos, su muerte ocupa en los padres el lugar de la injusticia, la rabia, la rebeldía contra el destino. Eso cuando los padres han sido amantes y protectores y los hijos amables, prometedores, cuidadosos; no es del todo así si los padres han sido unos desalmados, torturadores, violadores, aprovechadores, reptiles y los hijos perdularios, enfermos del corazón y de la mente, vergüenza de la humanidad.

Esta variante filial no nos interesa, la otra sí. Entonces, cuando un padre muere y la congoja deja paso a eso que se llama la continuidad de la vida empiezan los reacomodamientos; para la viuda todo se suele presentar muy difícil si su papel, en vida del esposo, era secundario, si ignoraba todas las claves del poder doméstico; para los hijos, una pulsión clánica –o sea quién va a convertirse en el jefe y, simbólicamente, proporcionarle a su madre el sustitutivo apoyo que necesita– se desencadena, tiene todo el aspecto de lo indispensable y necesario porque, se teme, la nave –la familia– puede naufragar. Este mapa no es sencillo y no siempre las posiciones que resultan se viven en paz: aunque se siga venerando la memoria del que se fue brotan las rebeldías, la sabiduría del nuevo jefe no es tan sólida como él lo supone, la viuda tiene sus propias ideas e intereses acerca de la mencionada continuidad y, en fin, las narraciones se multiplican, el psicoanálisis no logra arreglarlo todo. Conclusión: la muerte del padre fue, casi siempre, no sólo una desgracia, también una catástrofe para lo que le sigue.

Las sociedades reproducen esta estructura familiar-parental. Por eso se pudo decir de ciertos personajes protagónicos, desde luego después de muertos y pasadas las celebraciones y homenajes, que fueron “padres de la patria”. Abusivamente, porque no siempre quienes la recibieron merecían tal honrosa designación además de que la historia se encargó, más a la larga que a la corta, de poner las cosas en su lugar. Tal vez Julio César pudo ser uno de esos padres o el general De Gaulle o Stalin o Fidel Castro, pero en cuanto a este país no creo que se le haya atribuido tal paternidad a nadie, ni a Sarmiento ni a Yrigoyen y quizá ni siquiera al impoluto San Martín, así como tampoco a Perón, aunque cada uno de ellos algo hizo por el bien del país. Sea como fuere, y más abajo de esta alta paternidad, cuando muere un jefe o un líder hay una irrefrenable tendencia a considerarlo como “padre”, de modo tal que muchos se consideran sus huérfanos, a veces son masas enormes de personas, pero lo que es seguro es que deja al menos no una viuda sino tres y no porque sea polígamo: en primer lugar su consorte que llora su desconsuelo, después de todo es un ser humano, amante y devoto, esposo como cualquier esposo; luego la sociedad, que pierde un guía, un ser de excepción que iluminaba un camino y le daba sentido, librada con su desaparición a reformular su futuro sobre el que un presente desdichado echa sombras y, por fin, su grupo de pertenencia, su partido, un clan en el que irremediablemente alguien intentará, interpretando o no un legado, asumir la vacancia así tenga que emprender una lucha que el extinto jefe había logrado suspender si no neutralizar del todo.

No sería descabellado aplicar este simple esquema de interpretación a lo que acaba de pasar en el país a raíz de la muerte, prematura e inesperada, de Néstor Kirchner. Pero antes, quiero decir que si me autorizo a enfocar la cuestión de este modo es porque multitudes lo lloraron como si hubiera sido un padre orientador, un protector y un dador. No faltan argumentos para comprender ese sentimiento: hizo tales cosas, en el orden de eso que se conoce como política, que levantó la moral de un pueblo acosado por muchos males, permitió recuperar la fe en la vida, estimada en muy poco después del derrumbe de 2001. Contrasta ese estado de ánimo de la gente que estuvo en la Plaza de Mayo velando y acompañando a Cristina con la decepcionada y vehemente proclama del “que se vayan todos”. Pero no por eso se trataría de considerarlo “Padre de la Patria”; en cambio, estoy seguro de que merece ser llamado “Padre de la situación”, en el sentido de que reconoció lo que había y lo que faltaba, lo interpretó y le dio una forma en las iniciativas que tomó y que ofendieron tanto a quienes no le concedieron no ya ningún mérito sino ni siquiera su ser mismo, como si no hubiera existido o no mereciera haber existido.

En cuanto a las viudas, me parece difícil, por comenzar con la primera, que la suya personal, Cristina Fernández, renuncie a ser lo que ya fue en vida de su marido y acepte que algún metafórico hijo quiera reemplazarlo y ordenarle la existencia, o sea, puesto que se trata de instituciones y de gobierno, que alguien sueñe con querer doblegar su voluntad. Es cierto que el lugar común según el cual las mujeres no piensan, hablan por hablar y cuando opinan dicen lo que sus maridos les hacen decir, es el aparato discursivo que a muchos les impide ver que de ninguna manera es el caso; tanto se dejan llevar por esa estúpida generalización que no advierten que desde un comienzo y permanentemente ella dio pruebas de su autonomía y originalidad y que si tomó decisiones complejas enfrentando intereses mayúsculos lo hizo según una estrategia que no podía haberle sido soplada en el oído sino concebida y ejecutada con plena conciencia y una madurez discursiva poco común. Como viuda, por lo tanto, no es una viuda corriente de modo que se puede esperar de ella, tal como en mi opinión lo ha hecho, una sagaz lectura de la realidad y la consecuente toma de decisiones.

Para la segunda viuda, la sociedad, lo que sigue es diferente: es posible que más que veneraciones y condolencias en torno del jefe caído –los homenajes pueden venir y ya se están preparando, muchísimos sinceros, otros matizadamente hipócritas–, en su motivación central, o sea la perduración y el mejoramiento, esté atenta a lo que se le puede ofrecer de ahora en adelante, habida cuenta de que mucho se le ofreció hasta ahora. Lo propio de una sociedad es la insatisfacción y a darle alimento se encamina todo. Pero lo que la sociedad no podrá evitar es lo que ya ha sido realizado y que no tiene vuelta atrás. Dicho de una manera cruda, no es fácil que alguien (salvo la furia llamada Pando o las paquidérmicas señoras que fatigan las confiterías de la Avenida Santa Fe) se atreva a poner el retrato de Videla donde antes descansaba, parece muy lejana la posibilidad de rehacer la Corte Suprema, volver a las jubilaciones privadas no tiene ningún sentido para quienes están garantizados por el sistema estatal y así siguiendo. Puedo conjeturar que algunos, por ortodoxas razones y, sobre todo por estar muy contentos con la propia imagen, considerarán que todo lo que se logró no se le debe al jefe fallecido sino a las luchas populares: ése es otro modo de entender lo que fue un jefe como Kirchner que, tal como lo veo, fue un intérprete muy perspicaz de lo que se movía en las profundidades de esa misma sociedad y que actuó con una eficacia muy grande en circunstancias limitadas que para otros ofrecían un imposible. Ni falta que hace enumerar lo que no hizo ni lo que falta hacer para que la sociedad sea perfecta.

En cuanto a la tercera, la viuda llamado “partido”, empecemos por excluir a los que no se sintieron nunca hijos ni lamentaron demasiado la desaparición del líder, salvo las naturales muestras de cortesía: ahora que la pareja ya no existe deben estar algo desconcertados porque un argumento que logró entrar en las subconciencias de las mencionadas paquidérmicas deberá ser reemplazado por otro, lo cual no será tarea fácil: ya no podrán decir que lo que haga Cristina habrá sido soplado en su oído por Kirchner, pero qué dirán. En vida de Kirchner inventaron un fetiche diabólico y lo atacaron, sin mucho éxito por cierto: ¿la inventarán también a Cristina de ahora en adelante que hasta el miércoles de la semana pasada era sólo un objeto de menosprecio? Pero volviendo al campo de los presuntos hijos, si bien gran parte de los que sintieron la muerte de Kirchner no formaban parte de tal núcleo, los pretendidamente legítimos herederos deben haber sentido en el primer momento la penosa sensación de la orfandad; a esta altura y a medida que pasen los días creo que ese sentimiento empezará a atenuarse y poco a poco dichos herederos se sentirán maduros para enfrentarse antes que nada con su destino, político y personal. Será cuestión de observar los cambios de discurso, de los conmovidos y/o compungidos a los realistas, va a ser apasionante observar ese fenómeno.

* Escritor y crítico literario.

sábado, noviembre 06, 2010

Un cambio que no fue suficiente (por Ernesto Semán para P12)

Ya hay varios que opinan que Obama es un De la Rua negro (http://diegobenti.blogspot.com/; http://linkillo.blogspot.com/2010/11/inepcia.html). Acá la nota de Semán que muestra lo que hizo, pero todo lo que no pudo/quiso/piensa hacer.

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Opinión

Desde Nueva York

Ayer seguían llegando por correo las calcomanías que el Partido Demócrata envió a los millones de pequeños contribuyentes para su campaña electoral. Es un rectángulo blanco que tiene el sobrio logo partidario sobre la izquierda y al lado la consigna: “Demócratas, el cambio que importa”. La insistencia en lo obvio desnuda por defecto aquello que pretende resaltar: el cambio y las limitaciones de su alcance, el cambio ejercido desde una política que cada vez penetra de forma menos contundente la vida cotidiana. El cambio, ¿qué importa?

Lo más sugerente es que el mayor esfuerzo de Obama hasta anoche era mostrar lo que debería explicarse por sí mismo. Sería injusto, además de erróneo, suponer que su gestión no implicó cambios que importan en relación con su predecesor. Quizá lejos de las expectativas enormes despertadas durante la campaña, su gobierno introdujo en dos años reformas que el Partido Republicano hubiera sido más remiso a promover. La reforma del sistema de salud, la reforma financiera, las sucesivas extensiones del seguro de desempleo, el paquete de estímulo económico, algunos frenos a la liquidación de las viviendas hipotecadas durante la crisis, cierto énfasis del mismo en proyectos de infraestructura pública de largo alcance.

Las dificultades de su gobierno para capitalizar hasta hoy esos esfuerzos tienen orígenes inmediatos y de largo plazo. Por un lado, el momento económico no lo favoreció en el gobierno por las mismas razones que lo benefició en la campaña. Obama llegó a las elecciones cuando la crisis recién comenzaba y el crecimiento del desempleo se desarrolló a sus pies durante estos dos años de gestión. Obama comenzó su campaña electoral cuando Bush temblaba sobre la base de un desempleo que tocaba el 6 por ciento, y hoy intenta hacer pie en una elección en la que el 10 por ciento de su audiencia no tiene empleo y el Estado realiza cortes drásticos en sus gastos en todos sus niveles.

El otro problema, de más largo alcance, es la candidez con la que el gobierno exhibe la intrascendencia de la política en los Estados Unidos, su impacto decreciente en la vida diaria, la irrelevancia no sólo de las urnas, sino de la misma Casa Blanca. Ahí es donde las mayores limitaciones del gobierno demócrata pueden estar por fuera de la economía. La decisión temprana de no investigar una variedad de delitos económicos de la gestión anterior ni de perseguir el uso de la tortura y desaparición por parte de las fuerzas armadas en la guerra contra el terrorismo tuvo costos intangibles pero enormes. Las trabas que encontró hasta ahora para cerrar la cárcel de Guantánamo, clave de su campaña electoral, son una parodia trágica de los intentos de Fernando de la Rúa por vender el Tango 01: no se trata sólo de la importancia de la medida, sino de la exhibición de debilidad, la confirmación de que el poder está en algún lugar más allá.

El debilitamiento de la alianza política que le dio su apoyo hace dos años y el desencanto que de momento viven amplios sectores de la sociedad frente a su gobierno son derivados también de ese poder vacío.

Sí, están los miles de custodios y las SUV y los helicópteros y los actos desde lo alto de un escenario y un sillón al frente del país más grande del mundo, la erótica del poder desplegada. Pero la fascinación por ese poder en algún punto se nutre de efectos concretos que confirman su simbología, y Obama, con las expectativas enormes que despertó, es para muchos una máquina de desairar esas certezas. ¿Dónde está ese poder? En su discurso de despedida en 1961, el presidente Dwight Eisenhower advirtió sobre la necesidad de limitar el crecimiento del poder del “complejo militar-industrial”. Conservador y militar, su advertencia profética era en verdad un intento por preservar ese espacio de poder para la política. El peso que tienen hoy en el conjunto de la vida norteamericana las agencias de seguridad, las fuerzas armadas y la enorme industria privada atada a ambas confirma en un todo la profecía de hace medio siglo.

Al gobierno de Obama le quedan 58 días para pasar una prueba clave. Al cabo de ese período vencen las exenciones impositivas que el gobierno de Bush impulsó con apoyo demócrata y que favorece de forma exponencial a los niveles más altos de ingreso. El proyecto que impulsó Obama durante la campaña consiste en cambiarlo por otro sistema que prolongue las exenciones para las familias con ingresos menores a los 250 mil dólares y reponga la carga para los que se ubican más arriba de esa cifra. Por ese cambio sobre todo, Obama carga desde hace más de dos años con el mote de socialista. Todo indica que la nueva conformación del Congreso favorecerá la renovación total de la medida propuesta por los republicanos, lo cual no sólo volverá a reforzar la debilidad presidencial, sino que lo dejará con menos recursos fiscales.

Al mismo tiempo, si la actividad económica toma fuerza, Obama tendrá argumentos de sobra para recuperar el protagonismo. La Casa Blanca puede ser impotente para operar cambios fundamentales, pero ofrece recursos infinitos para obtener una reelección. El sueño demócrata es un panorama parecido al de Clinton tras la derrota en las parlamentarias de 1994. Aquella vez, el horizonte apocalíptico se licuó en la reactivación de la economía liderada por el boom de Internet y en el desmadre del partido republicano para fijar un programa y un candidato competitivos. La fuerza del Tea Party hoy parece inédita, pero también lo parecía el ultraconservador Newt Gingrich en 1994. No es un mal sueño para Obama, contando que Clinton no sólo obtuvo su reelección, sino que es hoy el político más popular de los Estados Unidos.

becoming birds


Man, I just saw three kinds of birds just in front of my window in 2'. We have a really nice house and especially our room has an incredible view. I just saw a Stellers Jay fighting for a place at our roof with a Crow. Then, I saw one that looks to a Bohemian Waxwing (but I don't know them very well, I just tried to find it here http://birdatlas.bc.ca/bcdata/photos.jsp?pg=2). Anyway, I am here trying to work on my stuff but I see so many birds that I have to post this.

Twilight Zone / Waltz in Batir (Gideon Levy in Haaretz)

  • Published 21:38 14.01.10
  • Latest update 21:41 14.01.10

He reads Chomsky and Che, admires Simon Bolivar and Edward Said and dreams of a revolution. Meet Nidal Zeghayer.

By Gideon Levy Tags: Israel news

Reader Nidal Zeghayer, 22, sent me an e-mail. He'd read what I wrote about Highway 443 and wanted to tell me about the other separation roads Israel is paving around his village of Batir, between Bethlehem and Jerusalem. "Will you come see?" he asked. Something about his writing style led me to accept his offer. When we arrived in his village, he was waiting outside, wearing stained clothing: He's in the midst of helping his father paint their house.

Zeghayer is a fourth-year sociology student. His father works as a guard at the clinic in Beit Sahur. The separation roads were immediately forgotten when Nidal and his father Khatem began to talk. Waltz in Batir - a dizzying dance.

In a tiny and meagerly furnished attic, Nidal sits and dreams of the revolution, reading works of philosophy and writing plays, scripts and short stories; he is conversant with the works of history's great philosophers and freedom fighters. While many young men his age look up to soccer players, singers and celebrities, he admires Simon Bolivar and Edward Said. By age 12, he'd read Mao and Trotsky in Arabic translation. Meet a young Palestinian of a different kind - Nidal Zeghayer. He is accomplishing all that his father dreamed of being (and doing), but couldn't.

"He's what I wanted to be. I wanted to be what he is, but it didn't work out. I feel that he has extraordinary abilities," says Khatem in fluent Hebrew. Nidal speaks English well. "My Hebrew ruined whatever English I knew," admits Khatem, who was also a big reader as a youth and used to hide his books in a hole in the yard, to keep them safe from Israeli soldiers who might want to confiscate them. He follows Israeli radio and television programs, likes Yaron Vilensky on Army Radio, admires Benny Begin's eloquence and is up-to-date on Israeli current events.

Khatem studied in Jordan to become a laboratory technician, but life under the occupation led him to work in renovation projects in Israel. He also spent about a year in an Israeli prison. He says his son might get into trouble if his intellectual leanings are misconstrued: "As a father, I worry a lot. Everything he says puts him in danger. There are a lot of informants, people who don't understand what he's saying and just pass it on."

The attractive new stone house stands near the main road in Batir. Five minutes from Jerusalem, but the separation fence prevents movement between them. The last time the two were in Israel was 10 years ago. Nidal's younger brother has never seen the sea, though Tel Aviv is just an hour away. Since that day, there was never an unarmed Israeli in their home.

Nidal is completing his B.A. at Bethlehem University, has already attended several universities abroad and is seeking a scholarship to help him continue; Khatem is investing all his savings in his son's education. "If he has any chance, it will be abroad," he says. Nidal would actually prefer to stay here, but in a big city.

Nidal loved the movie "Waltz with Bashir." He saw it three times, in England. Every morning he reads The Guardian, The Independent, Al-Quds al-Arabi, and Haaretz English edition, online.

"Anarchism is the closest thing to humanism," he says, beginning to describe his fascinating worldview, and looking younger than his 22 years. "Anarchism is certainly more humane than fascism or Zionism. In this part of the world, anarchism is preferable. Your state and the state we seek are not a solution. Two states is the most foolish solution. This will lead to separation and separation leads to chauvinism and nationalism. In separation there are always two groups, the weak and the strong. Separation reinforces the strong and weakens the weak. A single, secular state that will also include the return of the refugees is the only solution. In the long term, this is what will happen, if both peoples fight for it. I love what Homi Bhabha [an Indian-American intellectual - G.L.], a friend of Noam Chomsky, said: that every people invents its own narrative. Zionism has its narrative, the 'Chosen People.' Narratives always lead to chauvinism and nationalism. Not that national rights should be ignored, but it always leads to fascism."

Asked what will happen to the Palestinian refugees, Nidal says: "It's not necessary to return to the same places. What's important are equality and justice. It's a dream and it's not possible in the short term. First there must be a secular, just and socialist society."

Nidal also likes to cook, and likes what Chilean author Isabel Allende wrote about the connection between food and love: "the two things that make the world a better place."

When he was young, Nidal says, he was impressed with Stalin. "I thought that was the way, until I found Mao. Then I started reading Trotsky. I was 12. As a Palestinian, and as a person, I learned a lot from Mao. 'Cast aside illusions and prepare to fight.' Everyone fights in his own way, and my way is through writing."

Nidal is currently at work on a screenplay: a love story between a laborer from Gaza and a new immigrant from Russia. "He works in a garage in Tel Aviv, and their relationship goes through ups and downs until they finally part, a very painful parting, because of the chasm between them. He tries to scrape by and survive and she gets all kinds of benefits because she's a new immigrant. An unequal relationship that creates conflict between them. Something between psychological analysis and sociological conflict. The script needs to be developed more so it can become a historical document. I want to write it in such a way so that 100 years from now people will understand what it was like here, and it's complicated."

"When did Yeshayahu Leibowitz die?" the father asks suddenly. "People in the village were always saying to me: 'Why do you listen to Hebrew all day? It's always Hebrew with you.' But I liked Leibowitz very much." Then he adds: "Nidal drives me crazy with that Edward Said of his."

Indeed, when asked who has most influenced him, Nidal says Said and Frantz Fanon. Said's Orientalism? "Not so interesting, rather what he wrote about culture and imperialism, and intellectualism."

Khatem: "When he was in school the teachers and the principal didn't understand him. They said he was a troublemaker. He didn't fit in. He hardly ever goes out, only to visit his grandmother and to the university. He doesn't have a lot of friends because they don't understand what he's talking about."

Nidal smiles, which makes him look younger than ever. His father has an Israeli friend, activist Shlomo Vazana from the Sephardi Democratic Rainbow. "When I have a phone card I call him sometimes," says Khatem.

Have you ever met Israelis, I ask Nidal. "Only when I worked in Israel as a painter. I generally refuse to meet them. I can't sit with a settler. It's out of the question." What does he think of the Israeli peace activists? "They're not bad, but don't compare [their activities] to other events in history. For example, the Algerian liberation movement. They fought very seriously there - Sartre, de Beauvoir and Fanon. Here they help with milk and bread, but that's not what Palestinians really need. And they're also not changing much on your side. Theirs is the voice of a good conscience. They create another image of Israel, they punch holes in the accepted narrative, but it's not enough. A few writers in Haaretz contribute more than all their activity.

"The Palestinians don't have a real organization fighting for their rights and they can't expect others to fight for them ... No revolution in history was ever led by a government or a bureaucracy. We've became an agency of Israel and of the United States. You can't lead a revolution and fly to America. Our leaders are too fluid in their views. A revolution requires toughness, not flexibility. In music, you can be flexible, but not when you're leading a revolution."

What about armed struggle? "I like what Nelson Mandela said, that colonialism came with violence and the struggle against it is violent. When there's a genuine opportunity for peace, it must be exploited. I favor all means of struggle; try them all until the best way is found."

Khatem interjects: "This is what makes me worry. People are liable to misunderstand what he's saying. I want to see him succeed. Even though I like what he says, as a father it makes me very worried."

Back to the revolution: Nidal says he's a "communist in my Palestinian life": "I like what Sartre said in 1954: 'Anyone who is anti-communist is a pig.'"

He does not envision himself marrying in accordance with Arab tradition. "I'm against marriage. With us it's not marriage - it's an agreement among groups, among families. It's slavery. The idea of a traditional wedding is unacceptable to me. I'll marry in the future, but not this way. If you love someone, you need to live with her. I don't need a show of power with a wedding with the whole village. There is no equality between men and women with us, but nor is there in the West. Even in Germany, where there is no occupation, there is no equality."

Khatem: "I always tell him: With your thinking, you cannot live here. You need to find a different world."

Nidal replies: "I have a British friend who says our dreams are not for here or now, but let's keep on dreaming."

We go up to the attic, to look out at the roads and settlements that are hemming in the village from every direction, the original point of our visit. An electric bicycle lays abandoned on the roof. Nidal received it from his father's former Israeli boss, who later didn't pay his wages for two months. "Maybe I'll take them and write a bicycle diary - like Che Guevara's motorcycle diaries."

We enter his room. A wool blanket on the bed. Che and lots of books: "The Meaning of Sarkozy" by Alain Badiou; "Towards a New Cold War" by Chomsky; "The Ethnic Cleansing of Palestine" by Ilan Pappe; "The Great War for Civilization" by Robert Fisk; books on Rosa Luxemburg and Fidel Castro. A photo album with pictures of Nidal as a young boy, and photos of his father's old hiding place for his books, which are obscured in the event that soldiers might come and leaf through the incriminating album.

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viernes, noviembre 05, 2010

the 'sensation of insecurity' and affective appeals

According to Shouse (2005) and Massumi (2002), it could be argued that given the pervasiveness of affect, the influence of many forms of media lies not so much in their ideological outcomes, but in their capacity to produce affective impacts independent of content or meaning. Thrift claims that the “political nowadays routinely takes in all manner of forms of culture-nature relation, this redefinition of what counts as political has allowed more room for explicitly affective appeals which are heavily dependent upon the media” (2004: 65). Thus, the “sensation” (something very subjective becomes collective) of insecurity is constantly reproduced by these “affective resonances” created by the many forms of media.

jueves, noviembre 04, 2010

Pasa algo político en Vancouver!!!!!!

Si, parece que nunca pasa nada pero ayer Gordon Campbell, el Premier de BC, renunció como lider del Partido Liberal, y por ende como Premier de la Provincia de British Columbia. Estuvo en el cargo casi 10 años y hacia poco que lo habian reelegido para su tercer mandato pero luego de la re-re-elección y que le mintió a la población metiendo un impuesto que había dicho en la campaña que no iba a meter su popularidad cayo a un ínfimo 9% y antes que lo echen se echó solo. Así que fue un día raro ayer, mi amigo Larry estaba muy contento, decía que le habían hecho el día, la semana, el mes y el año con esa noticia. Una semana antes se moría NK en Argentina y había una conmoción, acá ocurrió un pequeño quilombete político como para mostrar que algo político ocurre en estas tierras de gente que a veces parece un tanto anestesiada...

martes, noviembre 02, 2010

Frase del Dia: Nancy

Generations of citizens and militants, of workers and servants of the States have imagined their death reabsorbed or sublated in a community, yet to come, that would attain immanence. But by now we have nothing more than the bitter consciousness of the increasing remoteness of such a community, be it the people, the nation, or the society of producers. However, this consciousness, like that of the ‘loss’ of community, is superficial. In truth death is not sublated. The communion to come does not grow distant, it is not deferred: it was never to come; it would be incapable of coming about or forming a future. What forms a future, and consequently what truly comes about, is always the singular death (1991: 13).

lunes, noviembre 01, 2010

Padre + Muerte = Parricidio

No sé bien por qué pero ha estado dando vueltas por mi cabeza la idea del parricidio en relación a la muerte de Nestor Kirchner. Él no era mi padre, ni el padre de nadie más que 2 hijos. Sin embargo, siento que en algún lugar la 'explicación' que podemos darle a la congoja y el dolor que produjo su partida en tantos cientos de miles o millones de personas sea un sentimiento parecido a la muerte de un padre. Y cuando muere alguien, tal vez más aún si es un padre, por más que sea por causas naturales, en algun lugar de los laberintos mentales-emocionales sentimos que 'algo' o 'alguien' lo mató. Pero no todos los que gobernaron este pedazo de tierra despertaron estas pasiones. Tal vez ninguno en los últimos 50 años. ¿Tal vez por eso muchos millones sientan que fue como si se muriera un padre?

Pero tal vez sea que, como dice Spinoza, en realidad ni el nacimiento ni la muerte pueden ser pensados. No son experiencias que puedan ser ubicadas en coordinadas espacio-temporales, son experiencias inasibles. Lo único que existe es el (deseo de) perseverar del ser. Somos la multitud que persevera en ser. Y aunque lo queramos o no estamos todos en el mismo barco. Por eso si somos una sola familia alguien lo tuvo que haber matado a papá.

Somos un nosotros como bien dice Marchetti. Pero como en el idioma qechwa o runa shimi en realidad existen dos nosotros uno inclusivo y uno exlusivo: el nosotros (todos) y el nosotros (sin-ellos). ¿Fue el sin-ellos del Nosotros que mató a papá? Y ahora aparecen esos primos y hermanos y tíos que quieren quedarse con la herencia, y que no pueden estar un minuto tranquilos. Lo mejor para la conciencia del ser que partió es ver que detrás suyo la familia está tranquila, que no se pelean ni pasan facturas, que estan contentos por todo lo que ese ser les ofreció, y que cada cosa o momento de felicidad se lo ofrecen a él para que siga su camino liviano sin quedarse atado a este mundo que dejó atrás. Che, diganle a esos que dejen de romper las pelotas.

Pero esos primos y hermanos y tíos que le hacían la vida imposible (que, ejem, al principio estaba todo bien, pero después él también los jodía y cagaba a patadas) son unos soberanos rompepelotas. No tienen paz. Tienen odio y no saben, ni pueden, ni quieren ubicarse. Ellos fueron los que le jodieron tanto la vida que al final lo terminaron matando. Pero me parece que cada vez estás más claro que aunque son de la familia no tienen nada que ver con nosotros. Y eso es algo que catalizó y ayudó a clarificar Nestor Kirchner. Ahora todo es bien clarito o por lo menos menos manipulado y sabemos quién está de qué lado.

Tal vez es un delirio esto que escribo. Yo tengo un sentimiento más anarquista de la política. Para mí lo político está en lo celular, en las relaciones cara a cara que uno genera. Descreo de la política partidaria y de la política pastoral del lider arriando el rebaño. En todo caso somos multitudes de lobos que coordinamos acciones dependiendo el contexto y el pretexto. Por eso no podría pensar en Nestor Kirchner como un padre, mi único padre es mi viejo. Pero hay y hubo algo que me hizo pensar en esto: el dolor de millones de personas que conmovidas fueron a la plaza y a la casa rosada es un dolor muy grande. La calle y la clase son un sentimiento. Uno siente que pertenece a la calle y pertenece a una clase y no a otra. Por eso las multitudes desbordaron las calles. Por eso una clase de gente, del nosotros inclusivo, con las que concuerdo en montones de cosas, gente que admiro y respeto, que quiero, cuando fueron a las calles, cuando lloraron y se movilizaron, me hicieron sentir que estaban conmigo y yo con ellos. Y me hicieron sentir que algo muy importante ha pasado y seguirá pasando. La familia está en orden.

domingo, octubre 31, 2010

Nosotros (por Pablo Marchetti, levantado de Lavaca.org)

la mejor nota que puede leer en estos dias (de las decenas que lei). Pablo Marchetti de Barcelona.
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Para Claudia Acuña, con amor peronista

En el final de la cola, unos ocho metros antes del féretro, en uno de los corredores de la Casa Rosada, una piba llora. Sí, una piba: 16, 17 años, como mucho. Divina, cándida, antelical. Una chica que bien podría uno imaginarse llorando así con una novela del Cris Morena Group o con la llegada de los Jonas Brothers, aunque un poco más hippona. Si Néstor Kirchner hubiera sabido que lo iba a llorar una piba así capaz que no se moría.

Ok, lo que acabo de decir es una reflexión machista, pelotuda, lo que quieran. Olvídense. Pero a ver si queda claro: la plaza de Mayo y sus alrededores se llenó de pendejas y pendejos divinos, pibes muy chiquitos, adolescentes y jóvenes conmovidos por la muerte de Kirchner. Pibes que transformaron en hit el canto “andate Cobos, la puta que te parió”, o su versión extendida: “Andate Cobos y llevate a la Carrió”. O sea, pibes y pibas que hicieron su lectura política del asunto. Pibes y pibas militantes.

Todos putos

Un pibe escribe con aerosol, en el piso, sobre la avenida de Mayo, casi Bernardo de Yrigoyen, Néstor VIVE, y sobre cada una de las V de la palabra VIVE escribe una K, reemplazando la P peronista del PERÓN VUELVE. Me río: se lee KK. O sea, caca. Evalúo por un momento la posibilidad de compartir mi hallazgo con el pibe que escribe con aerosol. Y lo imagino contestándome: “De caca te voy a llenar la cabeza, puto”. Pero no, descartado. El pibe no diría eso. Parece más un pibe que pudo estar tomando un colegio anteayer. Más rockero que cumbiero. Clase media porteña, laburante. El pibe de la fotocopiadora, ponele. Hasta es probable que ni sea peronista. Nada de “eh, puto”. Y menos ahora que a su lado pasa una columna (bueno, un grupito con pancarta), unas treinta personas que llevan orgullosas el cartel que dice “Putos peronistas”.

Sí, los putos y las travas también. En la fila, a ocho cuadras de Plaza de Mayo, está Marlene Wayar, la hermosa Marlene, altísima, flaca, ojos enormes, sonrisa transparente, la voz más lúcida de la diversidad sexual, el pensamiento más sexy del país, una travesti que no cree en el matrimonio pero cree en la igualdad. Quién lo hubiera dicho, Marlene en la fila para ver a Néstor. ¿O debo decir “en la cola”? Sí, Marlene en la cola de Néstor, que esta noche es también promiscua y libertina. Que esta noche es todos con todos, todas con todas, todos con todas, todas con todos, todo con todo. Esta noche, la del pastiche que supimos conseguir. Unámonos. Abracémonos. Te amo, Marlene. Qué bueno que estés acá.

Noche de abrazos

Esta es una noche de abrazos. Me abrazo con Marlene, me abrazo con Claudia Acuña (bueno, con Claudia siempre nos abrazamos), me abrazo con Mariana Collante, me abrazo con Eduardo Anguita (sí, aquí estoy, Eduardo, ¿dónde iba a estar?), me abrazo con Dani Tavarone (Dani, qué linda sorpresa, tanto tiempo), me abrazo con Maxi Vecco (responsable de los videos de ¡Mueva la patria!), me abrazo con mi compadre falopero Felcho Marquestó (nos encontramos de casualidad; él fue a la plaza con Ramón, su hijo de 8 años), me abrazo con el gran Poroto D’Addario, exquisita pluma chabona de Página 12, que está haciendo la cola a la altura de Bernardo de Yrigoyen entre Avenida de Mayo y Rivadavia, me abrazo con Juampi Pichetto, a quien hace años que no veo, y en qué andás, y me cuenta que está haciendo Clase Turista, y me alegro, qué buen programa, y nos fumamos esa tuca que queda, qué bueno vernos, pensamos, y claro, cómo no íbamos a estar acá.

Aquí estamos. Con esa bola de nervios, esa bola de cagazo y esa bola de emoción al vernos, al constatar eso, que aquí estamos. Somos bien distintos y de repente nos damos cuenta de que también podemos ser bien iguales. O que, bueno, esto es lo que nos une. Que no debería haber rencores a partir de esto. Que sí, después da para discutir, para cagarnos a puteadas, a bardearnos, a mandarnos a la concha de nuestras madres o a la puta que nos parió, que si ya llegaron los putos es probable que en cualquier momento también lleguen las putas peronistas, y tampoco tengamos miedo a volvernos un poco trogloditas (o a seguir siendo peronistas, como prefieran), ahora que todos estamos aprendiendo a ser más correctos. Pero siempre teniendo en cuenta esta noche. A bardear, a discutir, pero sabiendo cual es nuestro lugar en el mundo, dónde vamos a marchar cuando las cosas se pongan pesadas. Pensemos en Néstor.

Pensemos

Eso, pensemos en Néstor. No por obligación, sino porque eso es lo que nos sale: pensar, reflexionar, intentar hacer política. Porque después del abrazo, del reconocernos, de la certeza a mitad de camino entre el “qué bueno que estás acá” y el “claro, cómo no ibas a estar acá”, llega la discusión, la reflexión. Si hay algo para lo que sirvió esta noche es para constatar un par de cosas que, hasta hoy, no eran más que cuestiones que se afirmaban sobre la intuición. Ahora nos damos cuenta que era verdad, que la política había vuelto, que la militancia había vuelto. Y esta, la noche del Chau Néstor es la noche de la política y la noche de la militancia.

La vuelta de la política. La vuelta de la militancia. La vuelta de los pendejos a la militancia. Pensemos en Néstor. No, no fue Néstor quien construyó todo esto. Si Néstor fue apenas un gobernador peronista de los 90. Un gobernador de una provincia petrolera que estuvo en la primera línea de combate de la privatización de YPF. Un aliado de Menem y Cavallo. Un tipo al que, antes de llegar a ser presidente, jamás le importó lo que decían los movimientos de derechos humanos, que jamás se preocupó por los crímenes de la dictadura y que, encima, era el candidato de Duhalde.

Sin embargo, Néstor no sólo no defraudó, sino que sorprendió. Uno no esperaba casi nada y el tipo se mandó con varias cosas inéditas y esperanzadoras. Y siguió, aunque todas podrían resumirse en una: no tengo claro si Kirchner era mi amigo, pero estoy seguro de que irritaba a mis enemigos. No sé si a todos (las críticas que tuve, tengo y tendré tienen que ver con eso, con aliados impresentables), pero sí a muchos. Demasiados para los que nos tenía preparada la historia argentina. Y estas cosas sólo se pueden medir en perspectiva histórica.

Juan Domingo K

Más allá de las críticas que puedo tener, creo que Néstor Kirchner (él y Cristina) fue el mejor presidente de la Argentina en los últimos 50 años. O, más precisamente, el mejor desde Perón, desde el primer peronismo, el de los 50. O, para decirlo en términos más constatables, fue el que más se enfrentó a mis enemigos y a los enemigos de toda la gente que vino esta noche. Por eso hay tanta gente que dice “yo no lo voté, pero aquí estoy”, “yo no soy peronista, pero aquí estoy” o “yo soy de izquierda, pero aquí estoy”, como me dijo el pibe que subía al lado mío por las escaleras mecánicas del subte E, cuando llegué a la plaza el jueves a la tarde.

Sí, el mejor desde Perón. Juan Domingo Perón, para más datos. Un milico con simpatías por el Eje durante la Segunda Guerra Mundial, que participó en los primeros golpes de Estado de la Argentina, como oficial del Ejército. Un tipo del que no había mucho que esperar, o más bien de quien se podía esperar lo peor. Sin embargo…

Como Perón, Kirchner hizo mucho más que lo que se esperaba de él. Pero hay algo más que identifica a ambos líderes, a ambos presidentes. Está claro que el peronismo es algo mucho más trascendente, mucho más complejo y mucho más rico que la figura de Juan Perón. Pues bien, si el kirchnerismo es esta plaza, si son esos pibes (y también esos señores, esas señoras, esos laburantes, esos viejitos, esos putos, esos fumones, esos oficinistas, esos fans de 678, esos flacos que se están tomando una birra, toda esa gente que hace seis, ocho, diez horas que está haciendo la cola para pasar 30 segundos a cinco metros del ataúd cerrado donde está el ex presidente), está claro que ese movimiento político y social trasciende con creces a Néstor Kirchner.

No, Néstor no construyó todo esto, pero Néstor fue quien lo leyó. El emergente y, al mismo tiempo, quien abrió el juego. Olvidémonos de la lista de virtudes (Corte Suprema, estatizaciones, juicios a los represores de la dictadura, asignación universal, integración continental) y defectos (pejotismo, mineras, petroleras). En otro momento podemos discutir todo eso. Ahora es el momento de centrarse en el principal logro de este Gobierno: la militancia.

A lo chori

Chipa, chipa”, grita la paraguaya, sentada en un banquito, con su puestito improvisado donde vende el modesto manjar guaraní. Chipa y no chipá, que quede claro. Acaba de llegar, son las once de la noche. “A la rica chipa”. A su lado, una mujer vende pósters con la foto de Néstor y Cris, y papeles y fibrones. ¿Para qué? Lo aclara en el papel que tiene escrito: “Néstor, siempre con vos”, dice el papel, escrito con fibrón. Que cada uno escriba lo que quiera, pero que todo el mundo sepa que puede escribir cosas como esa, como una forma de hacer catarsis o de romper el cerco mediático de Clarín.

Más allá, un tipo comienza a prender la parrilla. “El chori y el paty salen como piña”, me dice un parrillero que está prendiendo otro fuego porque ya agotó stock y va por el ballotage. Se venden también banderas, cintas negras, escarapelas. Y para beber, gaseosas, cerveza, café. Me cuenta Mariano Lucano (estoy caminando por avenida de Mayo con él y con Flavia, su novia) que en el entierro de Alfonsín (no, no fui) no había choris ni nada de eso. Pero que, a cambio, el McDonalds de enfrente del Congreso estuvo abierto toda la noche.

Acá los negocios están cerrados. Los bares bajaron sus persianas después de la medianoche y sólo quedan algunos, poquísimos, maxikioscos. Por eso a la una de la mañana se siguen prendiendo parrillas. Puede parecer liturgia peronista, pero acá los compañeros tienen hambre. Y el chori se cobra, eh. No se regala, eh. Que acá no hay micros, no hay aparato, loco, eh. Nadie vino por el chori y la Coca. Ni siquiera vino por Néstor. Acá la gente, la mayoría de la gente, vino a hacer el aguante y a no sentirse tan sola. Vino a tratar de dejar claro que esta vez no, no nos van a volver a cagar.

Qué grande sos

Sí, claro, los pendejos. Sí, claro, la clase media progre. Sí, claro, los zurdos, los intelectuales, los universitarios, los profesionales. Por supuesto, todos ellos están. Pero también está el peronismo. También está la gente que se tuvo que tomar tres bondis para ver el cajón. Está Zulema, que vino de San Justo. Está la gente del Docke y otros que vinieron desde las provincias. También están (en primera línea) los militantes peronistas de veintipico, de treintaipico, esos productos tan típicamente Néstor que volvieron a sentir orgullo de ser peronistas. Que cantan la Marcha y se emocionan y hacen emocionar a quienes alguna vez nos emocionamos cantando la Marcha.

Otros hits: “Olé, olé, olé/ Nestoooor… Nestoooor”, con acento en la “o” alargada final. Pero sobre todo uno, bien peronista, que advierte: “Che gorila, che gorila/ no te lo repito más/ si la tocan a Cristina/ qué quilombo se va armar”. Ese y el de Cobos son los más escuchados. Los pibes proponen, advierten. Nadie dice boludeces, ni nadie evoca fantasmas. Hay un mensaje concreto: no jodan. Y viendo toda esa gente, sintiendo la emoción y la onda que hay en el aire, por un momento da para el entusiasmo, da para pensar que quien sabe, tal vez…

Oficialitis

Néstor irritó a nuestros enemigos y más allá de las diferencias, más allá de las medidas y aliados impresentables, más allá de la minería y el pejotismo, el espanto que generaban esos enemigos siempre pudo más. Y cada vez que alguno de estos enemigos mostraba los dientes y las uñas daba ganas de volverse más K que Orlando Barone. Sí, lo confieso: muchas veces, escuchando a Biolcatti, leyendo a Morales Solá o a Mariano Grondona o viendo algunos títulos de Clarín me dieron ganas de pasar por la galería Bond Street, tatuarme la cara de Néstor y Cris en la espalda y después salir, ir al estudio de Canal 7 donde se graba 678 y decir: “Mirá, Barone, a que vos no tenés un tatuaje así, soy más oficialista que vos”.

Desde el miércoles, cuando Néstor la quedó en Calafate, las bestias comenzaron a mostrar los colmillos. Son los mismos simios gigantes que quisieron dictarnos lecciones republicanas impresentables luego del velorio de Alfonsín, sin olvidar que ellos habían odiado a Alfonsín. Pero claro, Alfonsín se quedó ahí. Lo intentó tibiamente, arregló, no supo. Sí, por supuesto, vivió modestamente, no como estos millonarios santacruceños. Pero políticamente terminó devorado por sus enemigos, sin siquiera haber atinado a pelear como es debido. Se confió, actuó como una persona y, como tal, creyó en la humanidad de las bestias que lo rodeaban.

No, Néstor no era de esa estirpe. Néstor peleaba. Por eso, como bien dice Beatriz Sarlo, prefirió no convertirse en patriarca y morir luchando. Por eso, en su despedida, no hubo ningún Biolcatti, ningún Cobos, ningún Morales Solá, ningún Duhalde. Sí, claro, nadie se alimenta de vidrio: sí hubo un Scioli o un Gioja. Pero otra vez: se podrá criticar a los amigos, pero nunca se dudará de la calaña de los enemigos. Porque lo mejor de Néstor era cuando no dialogaba con quienes reclamaban diálogo pero en realidad querían exigir, y cuando se peleaba con quienes merecían que los cagaran bien a trompadas.

No se trata aquí de comparar entierros. Pero no sólo es necesario dejar en claro que a Néstor lo despidió por lo menos el doble de la gente que le dio el último adiós a don Raúl. También sería bueno recordar que entonces hubo algunos imbéciles que destacaron lo masivo del entierro de Alfonsín (que lo fue) y presagiaban una muerte en soledad para Néstor. Que la chupen, que la sigan chupando. Vos, gorila republicano, la tenés adentro. ¡Vamos todos! “Tomala vos/ dámela a mí/ el que no salta/ es de Clarín”.

9 años no es nada

Camino con Mariano Lucano y de repente tengo un dejà vu. ¡Esto parece el 2001! Cuando también caminé con Mariano, por estas calles, dos años antes de Barcelona. Bueno, no, nada que ver: todo está tranquilo, no hay represión, ni siquiera un poquitín de clima tenso o jodido, ni siquiera una pizca de paranoia. Hay miedo, sí, pero es un miedo por el devenir político, no por el presente, no por la caminata por estas calles. Y hay que decirlo aunque suene pelotudo o inocente: hay esperanza. Por lo demás, estamos como entonces. Nueve años no son nada. Somos los mismos que entonces. Y algunos otros, más pendejos, que podrían haber estado ahí.

Mariano me cuenta que ayer se cruzó con Diego Parés (el dibujante que mejor retrató el 20 de diciembre de 2001) y con el Niño Rodríguez. Me imagino que deben estar (como Mariano, como yo) descosiéndose el cerebro pensando en qué carajo van a decir, qué corno es lo que van a dibujar de todo esto. A mí se me enquilomba todo. No puedo parar de pensar, como todos los que estamos aquí. Como no podemos (sí, lo bueno de esto es lo fácil que es pasar del “yo” al “nosotros”) dejar de sorprendernos y emocionarnos, como todos los que estamos aquí.

Gracias totales

Aquí abunda el análisis político al paso. Lo admito, no puedo parar de hablar con todo el mundo. Charlo, discuto (ya lo dije, ¿no?). Por supuesto, se habla de quién ocupará el lugar de Néstor. Quién se bancará al PJ, quién evitará el aluvión Scioli, cómo hacer para no cagarla en este momento político que, bien manejado, puede ser bastante favorable para una salida digna. O sea, para evitar que el Mal Mayor se haga cargo del asunto. Y para neutralizarlos por un buen rato. El precio a pagar puede significar el convencimiento casi religioso de que aquello que considerábamos el Mal Menor se transforme de repente en un Bien Aceptable. O al menos que mude su domicilio a los suburbios del Bien, a pocas cuadras del Riachuelo o la General Paz del ideal ideológico.

Más allá de la especulación macro política, el verdadero desafío es ver cómo articular todo esta voluntad colectiva, este montón de ganas, de abrazos y de emoción al margen de toda especulación electoral. Por supuesto, lo electoral existe y es relevante. Pero nadie piensa en Máximo o en Alicia por aquí. Ya se verá si el hijo presidencial puede realmente ser una opción y si eso realmente puede ser bueno. Por el momento, parece tener menos carisma que Fabián Matus, pero estos momentos suelen hacer milagros. Si no, mírenlo a Ricardito Alfonsín.

Lo que realmente importa ahora es cómo salir de esta plaza. Y lo más importante, cómo hacer para volver a encontrarnos todos aquí, con esta misma emoción, con esta misma fuerza. Cómo tener la certeza de que, si nos joden, aquí vamos a estar. Aguantando los trapos. No los de Néstor ni los de Cristina. Los nuestros, los de los montones de personas que no queremos que nos rompan las pelotas. Los de todos aquellos que estuvimos horas y horas esperando para ver durante 30 segundos un ataúd cerrado, porque sabíamos que allí adentro había un tipo especial.

Un tipo que no fue ni un héroe revolucionario, ni un gran ideólogo, ni siquiera alguien muy parecido a nosotros. Sin embargo, ese tipo fue quien hizo el milagro de juntarnos, de hacernos tomar conciencia de que somos un montón y de darnos cuenta de que hay ciertas cosas que no vamos a permitir. Bueno, no exageremos, que somos frágiles. Pero al menos ahora sí tenemos claro que hay cosas con las que no se jode. Por eso, aunque sólo sea por eso, gracias Néstor.

viernes, octubre 29, 2010

El duelo (levantado de LaVaca.Org)

Es un duelo, pero también es otra cosa. Pocos podrán descifrarla tan rápido como las urgencias políticas requieren en momentos así, esos que definen el porvenir con el bisturí de la Historia. En esa complejidad cada cual podrá ver el pedazo de realidad que quiera, aunque sin duda, es imposible eludir lo mucho de pasado que preña la escena. Es esa memoria colectiva la que está hoy parada en el asfalto, construyendo con los pies el acto político más importante de un gobierno que tendrá, entre otras tareas difíciles, la obligación de decodificarlo en su exacta dimensión. Y cuando la política se expresa en emociones, racionalizarla también es una tarea política.

fuerza

El pasado fabrica el presente de manera fantasmagórica. La sombra de la muerte de Perón, la de una viuda y la de su siniestro siguiente capítulo, la dictadura. Las diferencias, en cambio, se pueden palpar. No llueve ni hace frío, como aquel julio en el que la multitud despidió al general. Tampoco hay esa congoja angustiante que preanunciaba la orfandad ante la muerte. La ciudad no detuvo su aliento y la infinita fila que llega hasta Corrientes, pasa por San Martín, dobla en Rivadavia, se vuelve a doblar en Carlos Pellegrini y penetra Avenida de Mayo hasta el umbral de la Casa Rosada, convive con el tránsito y el ritmo cotidiano de un jueves urbano. El resultado es esa fila firme y autogestiva, sin la presencia en esas más de 20 cuadras de un solo policía.

Hay, podría decirse, cariño a granel -un sentimiento noble y políticamente impredecible- poquísimas consignas (cada tanto estalla un estribillo entonado en clave casi irónica: “Andate Cobos y llevate a la Carrió”), flores que se traen especialmente o se compran por 5 pesos, escasas banderas y muchísima gente de la llamada “suelta”, deudos espontáneos que están dispuestos a perder las cinco o seis horas que consume la peregrinación hasta un ataúd cerrado para ganarse el momento de expresar públicamente aquello que vinieron a decir: “Fuerza”.

Así y una vez más, aquello que por costumbre llamamos kichnerismo se convierte en todo lo que cada uno de los integrantes de esa larguísima fila quiere, aquello que quizá definen mejor sus enemigos, esos que como fantasmas hoy también están.

El duelo, entonces, se convierte también en un conjuro colectivo.

Una nueva manera de decir lo mismo: nunca más.

Es un duelo, pero también es una clase magistral de cómo se fabrica poder y contrapoder. Hoy no es un día para mirar televisión. Tampoco para apostar al Twiter como medio de comunicación del futuro. La Historia le pasa por encima a las modas y sus artefactos cuando la calle recupera su sentido de ágora, de encuentro, de conspiración colectiva. Uno de esos héroes de la viveza criolla da cátedra al respecto en la esquina de la plaza: vende cartulinas y crayones. La valla policial se convirtió en un santuario y el Master supo exactamente qué se necesita en momentos así.

“Gracias por hacernos soñar con un país mejor”.
“Gracias por recuperar la militancia, la justicia, la verdad y la ilusión”.

Sueños e ilusiones: lo intangible se escribe a mano.

gente

La fila habla y lo que dice también es otra lección. Algunas voces representan el sinfín de historias que arman ese rompecabezas que debería, literalmente, romper cabezas: no es momento de repetir guiones de opinólogos, sino de crear la gramática capaz de expresar cómo, entre otras cosas, los mismos nadies que salieron hace casi diez años a la calle a gritar “que se vayan todos” regresaron hoy para garantizar que se queden los que están. Lo cual no es una paradoja, sino una consecuencia. Quizás…

Estas son sus historias:

  • Llegó desde Moreno. Se levantó a las 5 de la mañana y a las 6 tomó el tren. A las cuatro de la tarde está a 2 cuadras de la entrada a la Casa de Gobierno, pero Hilda del Carmen Andrade, 67 años, robusta y morena, no se queja. Sostiene firme la rosa que compró para expresar su agradecimiento, que es bien concreto. “Quiero verlo por última vez y decirle que me ayudó mucho. Me sacó en menos de un mes la pensión, después de haber andado mendigándola durante 3 años”. Hilda cuenta que tiene un reuma que empeoró después de la muerte de su marido, cuando quedó sola y al frente del hogar donde crió 3 hijos. “Durante 30 años trabajé en casa de familia y nunca le pedí nada a nadie. Hasta que el cuerpo no me dio más y pedí la pensión, pero nada…hasta que él, como por arte de magia, me la sacó”.¿Usted se lo pidió personalmente?

    No, qué va. No hizo falta. Al mes de ser Presidente ya estaba y eso no es algo para olvidar.

  • Llegó desde Merlo. Sofía Zurita, 18 años y prendedor con la bandera argentina en su corazón, también se siente en deuda. “Vengo a agradecerle el trabajo que le devolvió a mi papá. Cuando lo cesantearon, después de muchos años en ese empleo, tuvo que ir a una remisería, donde lo asaltaban todo el tiempo. Estaba mal, muy deprimido. Hasta que le devolvieron su puesto y pudimos empezar de nuevo”.¿Dónde trabaja tu papá?
    Es ferroviario. Ahora está en blanco, tenemos obra social.

    ¿Vos militás en alguna agrupación?
    No, la verdad es que me acerqué una vez, pero dio una cosita….

  • Llegó desde HIJOS zona Sur. Ulises Guede lleva la remera que identifica a su agrupación y una bandera también negra con letras blancas que grita juicio y castigo. Su deuda: “Lo que representa para nosotros: el acceso a la justicia. Y más allá de mirar nuestro propio ombligo, incluso más allá de los errores, sabemos que para nuestros barrios, que fueron tan castigados por el neoliberalismo, representa el acceso a cosas tan básicas como la educación o el asfalto. Vemos cómo se ha recuperado cierta dignidad porque le gente siente que se ha hecho algo por ellos.”¿Esperabas que hoy hubiera tanta gente?

    Sí, los únicos que se sorprenden son los de Capital.

  • Llegó desde Vicente López. Adriana, 53 años, lentes de carey, blazer de raza, está llorando. “Me siento huérfana”, dice y su hijo Gerónimo -29 años, gorrito con vicera- es quien completa la frase “Aunque no estoy de acuerdo en muchas cosas, creo que hoy es importante mostrar apoyo. No me preocupa que se frene el proceso: si estamos acá es porque ya no se puede volver a atrás. Lo que me preocupa son algunas cosas que veo hoy y que comparo con otros momentos de la historia”.¿Cómo cuáles?

    Esas cosas que no cambian: la iglesia, los intereses económicos, la izquierda…lo gorila”.

A las 17 en punto las últimas personas en completar la fila de más de 20 cuadras son José (22), Romina (33) y Kiyén (10). Llegaron desde Belgrano R y con el impulso que Romina sintetiza en una filosófica frase “Yo pensaba que el peronismo era una utopía y él me hizo ver que son ideales”. Con cierto pudor, dice que por primera vez en su vida es oficialista, pero también que por primera vez en su vida entendió la política. “Por eso traje a mi hija, quiero que un día le cuente a mis nietos que estuvo donde había que estar, porque hoy estamos escribiendo un capítulo de nuestra historia”.

Cuando termina la breve charla, ya hay 48 nadies más detrás de José, Romina y Kiyén. Por la avenida llegan los Putos Peronistas, los estudiantes de Comunicación Social de La Plata, los del comedor Los Pibes… La fila se convierte, entonces, en otra cosa: en la agenda de gobierno que no dicta ningún plan social.



afecto

miércoles, octubre 27, 2010

ironico

No es casi ironico que el mismo dia en que se censaba el pais, en el que se iba a sacar una foto de como esta parada la sociedad (independientemente de las criticas al metodo para sacar la foto y el fotografo) luego de 7 años de "kirchnerismo" (de nestor y cristina), ese mismo dia nestor kirchner fallece? Me uno en el coro de voces que le desea lo mejor en su nueva etapa a la conciencia de nestor (este donde este) y que desea lo mejor tambien para la argentina con un panorama muy distinto y mas claro aun: cristina va ser la proxima presidenta si no sucede algo que cambie este destino. yo pienso, al igual que sabatella y tantos otros, que ocurrieron cosas muy buenas, algunas cosas para mejorar y cosas maso en estos 7 años. pero no se puede negar que argentina es otra y que tal vez, tal vez, estos ultimos años de cristina en el gobierno sea lo mas a la izquierda que nuestra sociedad derechosa pueda aceptar? y que tal vez seamos una sociedad mas adulta y por eso no dejaremos que retroceda todo lo que se avanzo. ojala que sigan surgiendo mas cambios positivos como la ley de matrimonio nueva, ojala que hagan cosas mas profundas para redistribuir la riqueza (impuesto a la renta financiera, bajar el iva, cobrarle algo a las mineras, etc.). veremos que cosas nuevas apareceran. mientras envio ilimitados buenos augurios para nestor en su camino al mas alla y a todos nostros en el mas aca.

domingo, octubre 24, 2010

frase del dia: deleuze

"...Felix Guattari and I have always remained Marxists, in two different manners perhaps, but both of us. It's that we don't believe in a political philosophy that would not be centered around the analysis of capitalism and its developments. What interests us the most is the analysis of capitalism as an immanent system that constantly pushes back its proper limits, and that always finds them again on a larger scale, because the limit is Capital itself."

aguanten los raccoons!


ok, puede que a veces transmitan la rabia, puede que a veces sean medio violentos y se te tiren encima, pero me gusta que los raccoons anden por los jardines de las casas vancouverenses y levanten los cuidados y prolijos jardines de cesped en busca de bichitos y comida. la gente se pone loca cuando le tocan su jardin (la naturaleza debe ser domesticada como bien saben las empresas canadienses de mineria haciendo mierda todas las montañas de latinoamerica). aca a nuestros vecinos muchos raccoons le levantaron el cesped buscando bichitos y me gusta. aguanten los raccoons!

viernes, octubre 22, 2010

Reggie Watts 05/08/2009 'Binary Existence'

so good man!

Reggie Watts: Fuck Shit Stack

Tres millones de razones detrás del crimen de Mariano Ferreyra (levantado de LaVaca.org)

Otra vez un asesinato. Nota clarisima sobre lo que está detrás del asesinato de MF. Sabemos que existen todos los días montones de asesinatos silenciados e invisibles (gatillo fácil de la policía, gente atropellada en las calles, gente que muere de hambre, mujeres asesinadas por familiares, etc.) pero de vez en cuando hay algunas muertes que son super-visibles, hiper-mediatizadas, y estos asesinatos cambian la estructura de fuerzas. Todos estamos cansados de los gordos sindicalistas forrados de guita que defienden sus propios intereses (el costo político para Moyano es clarísimo, para el gobierno también pero se verá con el tiempo cuánto). Hay otros tipos de sindicalistas que buscan otra cosa y que laburan encontra de las dirigencias corruptas. Y está el resto de la sociedad que quiere laburo, educación y salud pública, cosas mínimas a las que tenemos derecho, y por supuesto que no vivan a cuenta de lo que producimos. Acá abajo la nota.

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El balazo que mató a Mariano Ferreyra hizo blanco también sobre una situación que simboliza la época. La precarización laboral se ha transformado en un negocio de alrededor de 3.000.000 de pesos mensuales a costa de los trabajadores, que se reparten entre concesionarios ferroviarios, empresas tercerizadas, burocracia sindical & afines. Allí está el nido de la impunidad, y el negocio que salieron a defender las patotas y barrabravas, ante la inacción policial que –según quien opine en estos días- es: a) sospechosa, b) cómplice, c) discapacitada.

RamalMarcelo Ramal, economista, profesor en las universidades de Buenos Aires y Quilmes, 56 años recién cumplidos, es uno de los referentes del Partido Obrero. En diálogo con lavaca trazó un mapa que permite orientarse en el pantano de este asesinato. ¿Cómo se explica la violencia contra los trabajadores, proveniente del propio gremio?: “Aquí se tocó un negocio muy sucio, el de las tercerizaciones. La cuestión empezó del siguiente modo: el Roca estaba en manos de Sergio Taselli. Llegó un momento en el que el grado de vaciamiento era tal que el gobierno se vio obligado a rescindirle la concesión”.

(Breve aclaración: Taselli, empresario del planeta kirchnerista, fue concesionario de la mina de Río Turbio, en la que se le atribuye el vaciamiento y deterioro de la seguridad que derivó en la muerte de 14 mineros en 2004. En febrero de 2006, Hebe de Bonafini denunció públicamente esa cercanía con el gobierno definiendo a Taselli como “otro Yabrán” y señalando a la Casa Rosada: “Si Taselli tiene algún amigo en la Casa de Gobierno, ése pasará a ser enemigo de las Madres”).

Radiografía del negocio

marchaRamal continúa su razonamiento: “Al salir Taselli del Roca, se creó una Unión Transitoria de Empresas llamada UGOFE (Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria de Emergencia) donde intervienen Trenes de Buenos Aires, Ferrovías y Metrovías, concesionarios de la privatización”.

A partir de esa situación se instaló lo que el economista considera una estructura perversa: “Se plantea la famosa historia: el ferrocarril tiene pérdidas, las tarifas no alcanzan. Entonces el Estado entrega subsidios. Les dice: ‘Ponemos el dinero para que ustedes trabajen’. Es como si la concesión presentara la factura, digamos, y el Estado les da ese dinero. Ahí se arma el siguiente negocio: inventan la tercerización o subcontratación. Una parte importante de las tareas las derivan a empresas truchas que son seudo empresas armadas por ellos mismos, en las que participa también la burocracia sindical. Supongamos el caso de una empresa de mantenimiento de los durmientes. Declaran que tienen tantos trabajadores, tantos costos, y un presupuesto de determinada cantidad mensual. Esos servicios son siempre sobrefacturados. Y luego le pagan a los trabajadores un salario que no tiene nada que ver con el convenio ferroviario”.

Los nombres de estas empresas dicen poco: CONFER S.A., ECOCRED S.A, AUMONT S.A, MAPRA S.R.L., S.G.C., EXPERVIAS S.R.L, HERSO S.A, ROTTIO S.A, HUNTER, SAP S.A, Cooperativa de Trabajo Unión del Mercosur Ltda., LIMBA, Aceros Zapla, BR-T, Amanci, Copacre, entre otras. El dirigente ferroviario Flavio Bustillo denunció que la Unión Ferroviaria es dueña de algunas de estas empresas, donde trabajan los propios sindicalistas o familiares suyos, como el caso de Maxi Pedraza (hijo del secretario general de la Unión Ferroviaria), en una supuesta cooperativa llamada Unión del Mercosur.

En junio de este año los trabajadores denunciaron ante el Ministerio de Trabajo la persecución que sufren los que intentan organizarse o presentarse como delegados sin el aval de la burocracia. Este año ya habían existido enfrentamientos dado que los trabajadores exigían la efectivización, lo cual provocó despidos por parte de las empresas.
Pero los reclamos no se apagaron sino que se redoblaron: a la efectivización, se sumó la exigencia de reincorporación de los 117 despedidos.

Números

Hay alrededor de 20 empresas que tercerizan servicios para los ferrocarriles, e involucran a unos 1.500 trabajadores. “Esas empresas pagan salarios de entre 2.000 y 2.500 pesos, pero un ferroviario cobra entre 5.000 y 8.000. La diferencia se la facturan al Estado y se la quedan las empresas concesionarias, repartiendo con las contratistas y con la burocracia sindical. Mojan todos”. Calculando esa diferencia que plantean los trabajadores en unos 2.000 pesos por cabeza, como mínimo, con un total de 1.500 mujeres y hombres en esa situación, la bolsa a repartir alcanza los 3.000.000 (tres millones) de pesos mensuales, que explican la virulencia sindical que, al no contar para estas cosas con respaldo expreso de los trabajadores agremiados, contrata barrabravas para atacar a los trabajadores. Los tres millones pertenecen exclusivamente al rubro salarial de las tercerizadas, tal vez una migaja del negocio mayor, por el que las concesionarias reciben poco más de 100 millones de pesos mensuales por parte del Estado, además del pago de todos los sueldos del personal de planta.

“El otro tema” plantea Marcelo Ramal, “es el de las condiciones laborales, que también son totalmente diferentes. El ferroviario está protegido por un convenio de trabajo. Los tercerizados no tienen defensa alguna, y por la misma tarea cobran la mitad, pero trabajan el doble. Y no entran a la Unión Ferroviaria, sino que quedan en gremios como la UOCRA o incluso Empleados de Comercio. La burocracia no lucha contra esto, porque es la esencia del negocio que armaron”.

¿Eso es una certeza o una sospecha que no se puede probar? Ramal: “Es la certeza que tiene cualquier trabajador ferroviario al cual le pregunten”.

Un detalle que muestra que la trampa está lejos de ser un secreto: la Cámara Laboral en un fallo reciente ha explicado que “los trabajadores que habiendo sido contratados por terceros con vista a proporcionarlos a las empresas, serán considerados empleados directos de quien utilice su prestación”. Agrega: “Resulta evidente la presencia de una forma particular de fraude dado que las empresas son interpuestas por el empleador directo con el fin de simular una relación fragmentada de trabajo con el consecuente perjuicio para el trabajador”.

La nueva situación

Pero toda esta situación está mutando en los últimos meses, debido a un nuevo elemento en juego, según Ramal: “Si la burocracia era renuente a la efectivización de los compañeros, ahora directamente no quieren saber nada, en alianza con la empresa, porque el gobierno está yendo hacia un reajuste progresivo de las tarifas y una reducción de los subsidios. Para entender la situación, con la crisis del 2001 y 2002 el gobierno lo único que hizo fue plantear que los concesionarios debían mantener las tarifas congeladas. Estos respondieron que así perderían la rentabilidad de los tiempos de Menem. El gobierno contestó: la diferencia la ponemos nosotros. ¿Qué está pasando ahora? El gobierno por diferentes cuestiones está intentando la eliminación progresiva de los subsidios. Eso liquida la bolsa de plata que alimenta todo este negocio de las mercerizadas. Entonces no quieren incorporar a trabajadores efectivos porque en realidad lo que se viene es el despido de más trabajadores tercerizados”.

Datos

Mariano Ferreyra militaba en el Partido Obrero, y estaba buscando trabajo como tornero en Avellaneda. Ramal: “Un pibe extraordinario, que desde los 14 años militaba y había estado en Puente Pueyrredón cuando mataron a Darío y Maxi. Estoy conmovido. Otra vida de un chico. Pero a la vez creo que una burocracia sindical que tiene que recurrir al crimen, está agotada”.

Al escribirse estas líneas, Elsa Rodríguez, que recibió un balazo en la cabeza, estaba en coma. Tiene 7 hijos, es empleada doméstica, milita en el Partido Obrero. Nelson Aguirre, con dos balazos (pierna y glúteo) participó en silla de ruedas de la marcha de este jueves 21, y dijo que se puede identificar a los autores. Ramal: “Ahora queremos que los responsables estén presos”.


martes, octubre 19, 2010

mano-piel-mano

es muy raro lo de convivir con porot (todavia no es ni 'poroto' ni 'porota'). el domingo a la mañana estaba muy activo ni bien nos despertamos. y yo le ponia la mano en la panza a ana y se movia y presionaba hacia afuera. y no se si eran las manos o el culo o las piernas o la cabeza pero parecia que me queria tocar con su manito mi mano a traves de la piel/membrana de ana. fue un rato largo que yo sentia una presion en la palma de mi mano izquierda que todavia la puedo sentir. hoy ana decia que no existe ninguna etnografia de la vida intrauterina, de como se comunican desde adentro con el mundo exterior, con los estimulos, con lo que les gusta o desagrada. se saben cosas de lo que puede estar sintiendo desde las ciencias sociales y biologicas, otras ciencias no occidentales opinan otras cosas (por ej, por lo poco que se para algunas psicologias budistas la conciencia que esta dentro de la panza todavia se esta formando y siente todo como amplificado los ruidos, lo que ve, la presion, las sensaciones placenteras y dolorosas), pero sabremos en verdad que es lo que le pasa por la cabecita y el corazon a esos seres?